Ciudad del cuarto de hora

El París de los 15 minutos, así es el urbanismo que rivalizó con la Superilla en la cumbre C40

  • La capital francesa se convirtió en un referente por su apuesta por una localidad con una mayor proximidad en servicios y estilos de vida

  • La iniciativa corre el riesgo de acentuar la gentrificación de las grandes ciudades

Planes de futuro para los Campos Elíseos de París

Planes de futuro para los Campos Elíseos de París

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Enric Bonet

Fue la estrella en la reciente cumbre internacional de alcaldes C40 de Buenos Aires: la ciudad de los 15 minutos compitió con las superillas de Barcelona por la atención del municipalismo internacional. París se convirtió en los últimos años en un referente de este nuevo modelo de urbanismo, en que los habitantes pueden satisfacer sus necesidades (trabajo, consumo, ocio, educación y sanidad) en un perímetro de 15 minutos, ya sea a pie o en bicicleta. La alcaldesa parisina, la socialista Anne Hidalgo, explicó ante los ediles de otras metrópolis esta iniciativa, que tiene algunas similitudes con las políticas de barrio de Barcelona y considerada como un ejemplo a seguir por macrourbes de América Latina como Bogotá o Buenos Aires.

Desde la pandemia, esta fórmula ideada por el urbanista franco-colombiano Carlos Moreno está en boca de numerosos dirigentes. Hidalgo la convirtió en uno de sus estandartes en las municipales de 2020. En el Ayuntamiento de París, hay una concejalía dedicada a la ciudad de los 15 minutos. Numerosas otras ciudades francesas —muchas de ellas con ejecutivos socialistas y verdes—, como Nantes, Montpellier o Mulhouse, imitaron este ejemplo y disponen de ediles que se dedican de manera casi exclusiva a este objetivo: a concebir ciudades con una mayor proximidad y donde sus habitantes puedan satisfacer sus necesidades sin utilizar un vehículo motorizado.

“Desde la crisis sanitaria, hay una verdadera demanda por parte de los mismos habitantes de reducir el ritmo diario y mejorar la calidad de vida”, explica a EL PERIÓDICO DE CATALUNYA el urbanista Sébastien Marrec, investigador en la universidad de Rennes y que prepara una tesis doctoral sobre las políticas de promoción de la bicicleta y transformación urbana en París. Aunque ya había sido ideado antes, el concepto de ciudad de los 15 minutos se puso de moda con la multiplicación del teletrabajo debido al covid-19. “Desde entonces, creció el sedentarismo y esto favorece que la gente priorice otras maneras de desplazarse —distintas al coche o la moto— para hacer la compra o ir a buscar a los niños al colegio”, añade.

La escuela, en el centro de la iniciativa

En el caso de la capital francesa, esta transformación empezó a partir de los colegios. “La escuela es la capital del barrio. Tengas o no hijos todo gira en torno a los horarios escolares”, recordó Hidalgo en la cumbre de Buenos Aires. Quizás menos conocida que el cierre de la circulación a los vehículos en las orillas del Sena o la limitación a 30 km/h de la velocidad máxima, una de las principales transformaciones en los últimos años en París ha sido la peatonalización de la mayoría de calles, o tramos de ellas, donde hay centros educativos. 

“De las 300 calles de este tipo en las que se quiere cerrar el tránsito, ya hay 168 que fueron peatonalizadas —114 de ellas en los dos últimos años—”, indica Marrec. Estos cambios conllevan una inversión considerable, de unos 400.000 euros por cada calle. Forman parte de una operación más ambiciosa, llamada Embellir vos quartiers (Embellecer vuestros barrios), que comporta plantar árboles y construir numerosos carriles bici. 

Además, se ha promocionado la reutilización de los espacios escolares para otras actividades más allá de las educativas. Desde la primavera del año pasado, se reabrieron los patios el fin de semana para cualquier ciudadano. El objetivo de esta medida: ofrecer nuevos espacios de descanso en la localidad con una mayor densidad de edificios de Europa. Si los padres quieren jugar con sus hijos, ya no necesitan ir a los grandes parques parisinos. Actualmente, los patios de unas 50 escuelas y de unas 30 guarderías abren los sábados.

“Operación de marketing”

Sin embargo, “el hecho de dar nuevos usos a los edificios no es algo nuevo, el Ayuntamiento ya lo intenta desde la década de 1990”, recuerda Martin Vanier, profesor de la Escuela de urbanismo de París, quien se muestra más bien escéptico respecto al proyecto de ciudad de los 15 minutos. “En realidad, los barrios parisinos siempre destacaron por su proximidad y su densidad de comercios y servicios. París es una ciudad del cuarto de hora desde finales del siglo XVIII”, sostiene Vanier. De hecho, tacha este concepto “de operación de marketing que descubre una realidad que siempre ha existido” en la capital francesa, conocida desde hace décadas por ser una de las ciudades europeas en que la gente se desplaza más a pie.

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"Puedo entender que en metrópolis latinoamericanas, donde los servicios están repartidos de manera muy desigual, les interese este concepto de la ciudad de los 15 minutos", declara este geógrafo. "Pero, en el caso de Francia, resultaría mucho más interesante promover esta noción de proximidad en los territorios rurales o periféricos”, como las banlieues, que sufren por la falta de servicios públicos y comercios locales. 

Una de las críticas más habituales al París de los 15 minutos es el hecho de reforzar el proceso de gentrificación, especialmente intenso en una localidad que debido a su atractividad profesional y elevados precios inmobiliarios expulsó a buena parte de sus habitantes más modestos. En estos momentos, a la clase política gala le preocupa el malestar que provocará en los automovilistas la implantación en los próximos años de zonas de bajas emisiones en todas las grandes ciudades. En ellas se prohibirá la circulación de los vehículos antiguos y más contaminantes. Una medida que disminuirá la contaminación, pero susceptible de provocar protestas parecidas a la revuelta de los chalecos amarillos.

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