Amenaza de paro

La huelga de basuras por la Mercè se mantiene en pie por falta de acuerdo

  • La reunión de mediación entre las empresas y los representantes de los trabajadores se cierra sin compromiso para saldar la deuda con los empleados

Una trabajadora limpia una calle de Barcelona.

Una trabajadora limpia una calle de Barcelona.

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Jordi Ribalaygue
Jordi Ribalaygue

Redactor

Especialista en Barcelona y área metropolitana

Escribe desde Barcelona

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La amenaza de una Mercè con las calles de Barcelona repletas de basura sigue en pie. Las compañías a las que se encomienda la recogida de residuos y la limpieza viaria de la capital catalana y el comité de empresa se han encontrado esta mañana en una reunión de mediación, auspiciada por la Generalitat, que ha finalizado sin acuerdo para desconvocar la huelga. Por ahora, se mantiene la previsión de llamar a los 4.400 empleados que adecentan las calles de la ciudad a no cubrir el servicio habitual entre las 21.00 horas del 21 de septiembre y la misma hora del 26 de septiembre, lo que abraza los cuatro días de la Fiesta Mayor al completo.

El sindicato mayoritario entre el personal de limpieza de Barcelona es la UGT, que reprocha que las empresas a las que el ayuntamiento tiene contratada la limpieza de la ciudad han desatendido el compromiso de transferir unos aumentos salariales acordados para 2021 y 2022. A su vez, acusa al gobierno municipal de mirar a otro lado ante el incumplimiento. "En la reunión, las empresas nos han presentado un plan de servicios mínimos para la huelga con el que no estamos de acuerdo, pero no han hecho ninguna oferta de pago, en absoluto", ha asegurado el presidente de la Federación de Servicios Públicos de la UGT en Catalunya, Ramon Cebrián, tras el encuentro. 

Cebrián ha explicado que las contratistas han expuesto que están a la espera de que el ayuntamiento les plantee una solución para desbloquear el pago pendiente mientras Barcelona se acerca a una huelga inédita desde 1982. "Hay discusión entre las empresas y el ayuntamiento sobre cómo se hace el pago", ha señalado Cebrián.

"'No news, good news'"

Por su parte, el gobierno municipal ha evitado pronunciarse en público sobre las negociaciones para que la huelga de limpieza no altere las fiestas. "'No news, good news'" ("Sin noticia, buena noticia"), se ha limitado a decir el primer teniente de alcalde, Jaume Collboni, en una comparecencia este martes. A su vez, el consistorio se ha remitido a las declaraciones de otro teniente de alcalde, Jordi Martí, en que confió este lunes que la sangre no llegue al río. "Seguimos sentados con todos y espero que tengamos una Mercè normalizada. Hasta aquí puedo leer", indicó, críptico.Por su parte, la UGT echa en cara al gobierno municipal que no haya intercedido a lo largo del verano para paliar el conflicto laboral con las empresas en que se divide la contrata, que son FCC, CLD, Urbaser, Prezero y Valoriza. "No tenemos negociaciones abiertas con el ayuntamiento, más allá de que nos hace llegar que demos un margen de confianza. Sabe desde julio que, si no se pagaba, íbamos a la huelga para la Mercè. Desde entonces, no ha habido ningún contacto con nadie del ayuntamiento. Se fueron de vacaciones y no se reunieron con las empresas hasta la semana pasada, sin que llegaran a ningún acuerdo, al margen de expresar buena voluntad de buscar una solución", desgrana Cebrián.

En todo caso, fuentes municipales creen que el desafío sindical no llegará a consumarse. En ese sentido, el consistorio confía en contener las reclamaciones sindicales igual que ocurrió la pasada primavera. Por entonces, la recogida de desechos iba a paralizarse del 24 al 29 de abril, pero un compromiso a falta de dos días de iniciarse el paro sofocó la protesta. En aquella ocasión, la huelga se organizaba para denunciar que los sueldos de los empleados de limpieza permanecen congelados desde 2018.

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El asunto ahora en litigio no es exactamente el mismo que meses atrás, si bien guarda íntima relación con las retribuciones de los trabajadores. UGT apremia a saldar los incrementos salariales comprometidos para compensar las variaciones del IPC. "Sobre la masa salarial, es un 6% que debía pagarse en 2021 y, a cuenta de 2022, un 2,5% más", precisa Cebrián, que recalca que se preveía que las cuantías se liquidarían antes de las vacaciones de verano.

El sindicato piensa que el ayuntamiento ha flaqueado a la hora de controlar que el pacto salarial se respetaba. "Corresponde al ayuntamiento adecuar el pago, pero las empresas son las que tienen que pagar. Nos dicen que no han transferido las cantidades porque el ayuntamiento no ha validado la fórmula de pago. El gobierno municipal le dice a las empresas que avancen el pago y que luego ya encontrarán cómo abonárselo, pero las empresas no se fían. Mientras tanto, los trabajadores no cobramos lo que nos corresponde", critica Cebrián.