Entrevista

Ada Colau sobre las 'superilles': "Mil muertes prematuras por la contaminación en Barcelona no es tener prisa"

  • "Hay que estudiar un peaje, pero en una mesa técnica, con la Generalitat"

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, posa durante la sesión fotográfica en la Clariana de las Glòries.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, posa durante la sesión fotográfica en la Clariana de las Glòries. / FERRAN NADEU

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Albert Sáez
Albert Sáez

Director de EL PERIÓDICO

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Toni Sust
Toni Sust

Periodista

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Usted dijo el jueves que su proyecto debe consolidarse. ¿Puede concretar en qué? Estamos afrontando temas del siglo XXI. Estamos en emergencia climática y las ciudades somos protagonistas en esta cuestión y debemos hacer una transición hacia un urbanismo más verde y amable. Reducimos la presencia del coche, no la eliminamos. Estamos poniendo más verde, protegiendo los entornos escolares del ruido y la contaminación, duplicando los carriles bici. Y esta transición debe ser justa, no solo de la clase media. Barcelona es la ciudad con más inversión social por habitante de toda España, la que más vivienda de alquiler social y asequible hace en toda España. Hemos cambiado las prioridades radicalmente para hacer una ciudad saludable.

Barcelona sola no puede resolver el problema de la vivienda, pero puede presionar para que los otros hagan su trabajo

La construcción de vivienda pública ha subido, pero el acceso a un piso no es más fácil. Se invierte más en política social, pero sigue durmiendo mucha gente en la calle. ¿Una vez en política todo es más difícil de lo que parecía antes de entrar en ella? Gobernar es complejo, y más cuando lo haces en una administración con menos recursos y competencias que las demás. El ayuntamiento gestiona el 13% de los recursos públicos, menos que el Estado y la Generalitat, y mucha gente no es consciente de ello. La gente tiende a pedírselo todo al ayuntamiento. Pero no nos resignamos. El orgullo no es solo que hagamos más vivienda que la Generalitat, que hace dejación de funciones, que hace 30 pisos en Barcelona mientras nosotros hacemos miles. Estamos muy orgullosos de demostrar que hacemos más de lo que se hacía antes. Barcelona sola no puede resolver el problema de la vivienda, pero puede presionar para que los otros hagan su trabajo. En el Estado está en discusión la ley de vivienda y necesitamos una regulación de los precios del alquiler.

¿Por qué tanta prisa en quitarle espacio al coche con las ‘superilles’ cuando el transporte público para venir a Barcelona no está completado? Mil muertes prematuras por la contaminación en Barcelona no es tener prisa, es ir tarde. Protegemos la salud de nuestros ciudadanos. Más allá de percepciones, los barómetros nos dicen que la mayoría de la población nos pide que reduzcamos la presencia del coche. Hablamos de cosas tan importantes como el desarrollo cognitivo de los niños. Y sí, otras administraciones no hacen los deberes. La mayoría de desplazamientos en coche, entre el 55% y el 60% de 1,6 millones diarios, son de gente que no vive en Barcelona. No es solo Rodalies, son los parks and rides que la Generalitat tiene que hacer para que la gente pueda venir en coche hasta un cierto punto y coger el transporte público.

Hay que estudiar un peaje, pero en una mesa técnica, con la Generalitat

¿Y un peaje urbano? Es una de las medidas que hay que estudiar. Soy favorable a reducir la contaminación, y eso no se logra con una sola medida. Estamos ampliando el presupuesto del transporte público, hay que reforzar el transporte público metropolitano. Y también hay que estudiar un peaje, pero en una mesa técnica, con la Generalitat, no podría hacerlo Barcelona sola.

Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, posa durante la sesión fotográfica en la Clariana de las Glòries. / FERRAN NADEU

Barcelona en Comú se propuso frenar el turismo masivo, pero en Semana Santa se vio que el turismo vuelve a colapsar partes de la ciudad. ¿Cómo evitarlo? Nos gusta que vuelvan los visitantes, nunca hemos criminalizado al turismo, pero tenemos una capacidad limitada para acogerlos. Y eso hay que regularlo. La regulación para cerrar pisos ilegales nos la han reconocido después, primero nos dijeron que hundiríamos la economía. En el debate del aeropuerto fuimos claros: no se podía hacer, pasábamos de 50 a 70 millones de pasajeros, algunos congresistas, pero la mayoría turistas.

Estamos trabajando para intentar que los grupos que visitan el centro sean limitados

Hay quien dice que esa cifra no se daría. Nadie me ha enseñado estudios que avalaran esas tesis, y los he pedido reiteradamente. Celebro que se detuviera la ampliación. Debemos buscar un turismo de calidad, vinculado a la cultura, congresos, actividades que se hagan a lo largo del año, y no solo en verano y en la playa. Este verano puede haber molestias por el turismo. Estamos trabajando para intentar que los grupos que visitan el centro sean limitados. Y luego está lo del puerto: creemos que hay poner un límite, el turismo de cruceros no es un turismo sostenible con un gran retorno para la ciudad. Baleares ha planteado limitar los cruceros y creo que tenemos que sentarnos con la Generalitat para hacer lo mismo en Barcelona. Solo en mayo han venido 125 cruceros.

Hay muchos eventos que eligen Barcelona, pero Barcelona también debe elegir los eventos que quiere

Ahora se impulsan proyectos y eventos que van en la misma línea: la Copa América, los Juegos de Invierno, su socio quiere traer a Eurovisión…. La Copa América es una propuesta muy de consenso que apoyé desde el primer momento. Es un evento deportivo que trabaja previamente durante mucho tiempo en la ciudad, de forma sostenida. Esto es bueno porque da un retorno. Es un tipo de evento que tiene que ver con la ciudad. Tiene que ver con la tradición náutica, somos ciudad de mar y, por tanto, tiene sentido. Vienen muchos equipos, se instalan y trabajan temas de innovación, de tecnología, de sostenibilidad y generan una sinergia y unas complicidades con sectores estratégicos que genera un retorno interesante por la ciudad. Los eventos deportivos tienen que ver con la identidad de la ciudad, el deporte nos gusta y nos define. En este sentido, siempre digo que hay muchos eventos que eligen Barcelona, pero Barcelona también debe elegir los eventos que quiere. porque somos una ciudad que tiene modelo. una ciudad que tiene unas prioridades.

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Y los Juegos de Invierno, ¿por qué ahora sí? En la época Trias, para los Juegos de Invierno se proyectó en la Zona Franca una pista de nieve artificial. Esto era una barbaridad insostenible que no tenía después ningún recorrido. Por tanto, esto debía pararse. Por el contrario, por ejemplo, congresos como el del Audiovisual que hemos conseguido atraer a Barcelona en plena pandemia, que ha sido un éxito y lo será aún más en los próximos años. Es un congreso estratégico. Es un congreso que tiene que ver con un sector fuerte en nuestro país como es el del audiovisual que puede generar muchas sinergias incluso más que las que ha creado el Mobile World Congress igual que la capital mundial de la arquitectura que vendrá en en 2026. Barcelona tiene modelo, tiene prioridades y debe saber elegir también qué eventos son buenos. Eurovisión también lo vería bien. Lo que ocurre es que espero que acabe la guerra cuanto antes en Ucrania y que sea Ucrania quien pueda acoger Eurovisión.

Les acusan de promover el decrecimiento de la ciudad. No hemos dejado de atraer eventos. Ha habido quien ha querido decir que nosotros éramos los del no, los del decrecimiento. Esto sobre todo lo dicen algunas grandes multinacionales. Lo dice muy habitualmente el señor Sánchez Llibre. Y mi respuesta, recientemente en el Cercle d’Economía, es que lo del sí y el no es una falsa dicotomía, porque nosotros decimos que sí a muchísimas cosas. Y la prueba es que Barcelona está muy bien valorada en muchos rankings internacionales. Y tampoco es elegir entre crecimiento o decrecimiento, sino el modelo de desarrollo. Y para mí el gran dilema que tenemos ahora, lo que se va a decidir en las próximas elecciones municipales es qué Barcelona queremos: prolongar la Barcelona del pasado, la del turismo masificado y descontrolado en manos de la especulación con gentrificación expulsando vecinos con contaminación o la Barcelona del futuro, una Barcelona amable, saludable, verde cohesionada, justa. Yo quiero liderar la Barcelona del futuro y eso significa tener criterio, decir que no algunas cosas que no son buenas para el futuro de Barcelona.