Planficación revisada

La reforma urbanística de Gràcia rebaja de 158 a 9 las viviendas a derribar

La modificación del plan del distrito prevé proteger patrimonialmente 3.400 edificios, tres de cada cuatro de los barrios afectados

El gobierno se propone lograr 1.700 viviendas protegidas más en una zona en la que no sobra el espacio para construir

La parte alta de la calle de Verdi con construcciones tradicionales de Gràcia. 

La parte alta de la calle de Verdi con construcciones tradicionales de Gràcia.  / Elisenda Pons

3
Se lee en minutos
Toni Sust
Toni Sust

Periodista

ver +

La Modificación del Plan General Urbanístico (MPGM) que afecta a barrios del distrito de Gràcia, en concreto a Vila de Gràcia y parte de La Salut, Vallcarca, Camp de’n Grassot y Gràcia Nova dejará en nueve las afectaciones de viviendas. Es decir, nueve tendrán que ser derribadas, cuando la previsión anterior, con el plan anterior, era que hasta 158 vieran la piqueta. Con motivo de la aprobación inicial de la modificación del PGM, en febrero pasado, la cifra ya bajó a 42.

La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz (confinada en su casa por un positivo de covid), y el concejal de Gràcia, Eloi Badia, han explicado este jueves los detalles de la iniciativa, que la semana que viene tiene que ser refrendada de forma provisional en la Comisión municipal de Urbanismo, el próximo martes, para ser posteriormente aprobada en el pleno del 28 de enero, algo garantizado por el apoyo de ERC, que ha negociado el plan con el gobierno. El plácet definitivo lo debe otorgar la Subcomisión de Urbanismo de Barcelona.

Las fincas preservadas

Además de la desafectación, el gobierno de Ada Colau subraya que protegerá 3.400 edificios de la parte antigua del distrito. En el último cambio se han incluido 54 elementos en el catálogo de patrimonio (el edificio de Telefónica en Gran de Gràcia, el Palacete Minerva en la Diagonal, entre otros), lo que eleva a un millar la lista de edificios protegidos por el plan de protección patrimonial que se activó al iniciarse el trámite de la MPGM ante la constatación de que en la zona había que incluir en la lista muchos activos.

Otras 1.600 fincas consideradas tradicionales del centro de Gràcia quedarán protegidas en el sentido de que no podrán ser demolidas y se fomentará su rehabilitación. En el caso de otras 750 fincas de determinadas calles consideradas tradicionales de la zona, como Gran de Gràcia, Torrent de l’Olla, Travessera de Gràcia y Verdi, se persigue mantener su naturaleza y para cualquier intervención será obligatorio un estudio volumétrico de ordenación para “justificar su encaje”, en palabras de Sanz.

Del coche al peatón

El motivo de que tantas fincas afectadas dejen de estarlo tiene relación con concepto de la movilidad del gobierno actual. A la vista de que se quiere dar prioridad a la movilidad sostenible antes que al coche se eliminan afectaciones viarias planteadas con ese fin.

Un ejemplo en el que la amenaza desaparece es el pasaje de Frigola, donde estaba prevista una nueva calle que se desestima, lo que en la práctica supone una amnistía para 16 viviendas. En la calle de Maignon se salvan otras 15 viviendas: en la plaza del Gato Pérez y la calle de Llibertat, otras dos.

Noticias relacionadas

1.700 viviendas públicas

El gobierno se propone lograr 1.700 viviendas públicas más en unos barrios en los que hay poco espacio para construir. Lo quiere hacer mediante varias medidas. Una, la que obliga a dedicar a vivienda social el 30% de cada promoción a partir de 400 metros cuadrados (en el resto de la ciudad el límite mínimo es de 600 metros cuadrados), por la que espera lograr 400 pisos a largo plazo. Otros 800 deben surgir de la conversión de plantas bajas en vivienda, que por obligación se convertirán en protegidas. Cuando se divida una vivienda de más de 160 metros cuadrados en dos para venderla, una de las dos mitades resultantes será protegida. De esa medida se esperan 450 viviendas más. ERC pidió un cambio: eso sucederá en la segunda transmisión de la vivienda y no en la primera.