Infraestructuras

Las nuevas salidas de emergencia del túnel del AVE en Urgell y Nàpols ya ven la luz

  • Adif prevé acabar las obras en marzo y abril, y deja para el último trimestre del año el fin de las de Independència

La salida de emergencia del túnel del AVE en Urgell llega a la meta.

La salida de emergencia del túnel del AVE en Urgell llega a la meta. / Maite Cruz

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No son las que llevan más tiempo en marcha, pero sí serán las primeras en estar listas. Son las obras que tienen a la calle de Urgell, a la altura de Provença, patas arriba, con el tráfico desbordado y los comerciantes hastiados. El fin, previsto para marzo, empieza a vislumbrarse, sobre todo en la esquina Llobregat del lado mar. Ahí ya no hay valla de dos metros de altura que deje encajonado al peatón en una estrecha acera claustrofóbica amén de peligrosa. Pues durante los dos años largos que suma ya la faraónica obra –empezó en noviembre de 2018 y preveía final para 2020- la inseguridad ha tenido varias caras: la que ponen los amantes de lo ajeno y la que lucen los incívicos de las dos ruedas. También ha habido inseguridad económica.

La invisibilidad de los comercios escondidos tras los muros que protegen las obras (aún queda una parte en la esquina del lado montaña) y privan la vista a los curiosos ahuyenta a los clientes. Y sin clientes no hay facturación. Y sin facturación no hay negocio que sobreviva. Antes de la pandemia el panorama entre comerciantes ya era de queja. Y el barrio contaba, como mínimo, con dos bajas. Ahora las persianas echadas son muchas más: “Entre un 12 y un 15% de los negocios de la zona en el último año”, asegura Sergio Moral, presidente del eje comercial Nou Eixample. Puntualizar que la zona no es solo la del epicentro de las obras sino toda la Nova y la Antiga Esquerra del Eixample; y precisar, también, que los óbitos no tienen solo a la piqueta como causa. “Ya no teníamos una buena situación, y la pandemia ha sido la puntilla”, sostiene Moral.

Cambio de normativa

Sea como sea, el caso es que Adif, el gestor de las infraestructuras ferroviarias, afirma estar en la fase final de la construcción de la salida de emergencia que da a la calle de Urgell del túnel Sants-La Sagrera de la línea de Alta Velocidad, porque de eso van las obras. Ha acabado lo peor: la excavación de un amplio y profundo pozo y los forjados de la galería. Quedan por hacer, y en ello están, los trabajos de urbanización y terminar el montaje del acceso desde la calle a la escalera de evacuación. En marzo, difícil precisar el día pero todo apunta que será hacia finales de mes, estará todo listo y trafico y comercios, los que no han cerrado, en su sitio.

Construcción de la salida de emergencia del túnel del AVE en el cruce de las calles Independència y Mallorca.

/ Maite Cruz

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Más van a tener que esperar en las calles de Independència y Nàpols con Mallorca, donde otras dos salidas de emergencia están en marcha. En ambas, la maquinaria empezó a remover tierra en mayo de 2018, cuando Adif decidió adaptarse a un cambio de la normativa europea y añadir tres salidas de emergencia más a las seis ya existentes -Entença-Provença, Enric Granados-Provença, Bruc-Provença, Padilla-Mallorca, Trinxant-Mallorca y Biscaia-Mallorca- del túnel del AVE que cruza Barcelona. En Independència, la previsión es que los vecinos dejen de respirar polvo y abandonen el sonómetro para contar decibelios a finales de abril. Aquí aún están con los últimos flecos de la galería y la valla de dos metros no ha sido removida, continúa aislando comercios y vecinos del entorno.    

Los últimos en volver a la normalidad que permita los imperativos de la pandemia serán los de Nàpols. En la calle que marca la frontera entre la Dreta de l’Eixample y el barrio de la Sagrada Família todavía están excavando la galería. Lo próximo será su revestimiento y encaje con el túnel. Y aún quedarán los forjados, la escalera de evacuación y la reurbanización de la zona. No será hasta finales de este año.