Entrevista Quo Vadis Barcelona

Ferran Busquets: "Decir que los sintecho prefieren vivir en la calle es justificar que mueran en ella"

  • El director de Arrels llama a dedicar más recursos para acabar con el sinhogarismo y subraya que es posible

  • No confía en que los efectos de la crisis sanitaria causada por la pandemia cambien a la sociedad para mejor

  • Advierte de que evitar la caída de una persona ahorraría muchos recursos y esfuerzos necesarios para reflotarla

Ferran Busquets,  director de la entidad Arrels, este miércoles en su sede de la calle de Riereta.

Ferran Busquets, director de la entidad Arrels, este miércoles en su sede de la calle de Riereta. / JOAN CORTADELLAS

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En Barcelona, hay 4.200 personas sin hogar de las cuales más de 1.200, sintecho, que duermen en la calle. Esta semana, dos hombres murieron en la Barceloneta y la Ciutadella en plena ola de frío.

¿Olvidaremos rápidamente su caso? Cuando pase el frío se olvidará. En abril asesinaron a tres personas en la calle y poca gente habla de ello. 

¿Como sociedad nos hemos acostumbrado a que la gente duerma en la calle? Más que habernos acostumbrado es que ya nacimos acostumbrados. Tenemos que desaprender que sea normal que una persona duerma en la calle. Hay esperanza: cuando la Guardia Urbana disparó a un sin techo muchos vecinos se movilizaron para ayudarle. Hay gente a la que le molesta los que están en la calle. A la pobreza se la culpabiliza. Quizá la gente se siente mejor así: si la vida te ha ido bien y a otro mal, quizá satisface pensar que es mérito tuyo, cuando a veces no existe ese mérito. Una de las cosas que más impacta es ver en la calle a gente que tiene tu edad. Y piensas que no está tan claro que con un intercambio de vida con esa persona a ti te hubiera salido mejor.

No aceptamos que haya niños durmiendo en la calle. Como no aceptamos que haya niños, no los hay. Si no aceptásemos que hubiera adultos, no los habría

Los muertos tienen 38 años y 32 años. Son muy jóvenes. Muy jóvenes. Y eso se debe a lo que decimos hace mucho: la calle mata. La edad media de defunción en Barcelona es de 81 años. La gente que atendemos y que ha muerto durante el 2020 tenía una edad media de 61 años. El paso por la calle y la pobreza tiene un impacto muy alto. 

La edad media de defunción en Barcelona es de 81 años. La gente que atendemos y que ha muerto durante el 2020 tenía una edad media de 61 años

En Barcelona ha habido gente durmiendo en la calle con gobiernos de derechas, de izquierdas, más sensibles con esta cuestión, menos sensibles. Lo cierto es que ha habido sensibilidad ante el problema y que hace poco que podemos decir claramente que es un problema solucionable. Quizá hace 10 años parecía que no había solución. Pero hemos visto casos de personas que le han dado un giro espectacular a su vida que parecía imposible.

¿Es mentira que no podamos evitar que haya gente durmiendo en la calle? Es mentira. No es cierto. Casi todas las personas que he conocido que dormían en la calle han acabado en algún alojamiento, si no se han muerto por el camino. La otra pregunta es si es muy caro o no, que es lo que quizá preocupa a mucha gente. Si el esfuerzo tiene sentido. Nosotros creemos que sí. Barcelona estaba plagada de carteles que decían Welcome refugees. Ahora no hay. No los veo. ¿Cuándo desaparecieron? Cuando llegaron los refugiados. Hay gente que no quiere que nadie duerma en la calle, que no quiere que haya pobreza, pero eso tiene un coste. 

Nos hemos acostumbrado a pasar junto a los sintecho. Solo nos alarman algunas situaciones. Por ejemplo, no hay niños durmiendo en la calle, es una línea roja. No hay niños. Aceptamos que haya adultos durmiendo en la calle, no aceptamos que haya niños durmiendo en la calle. Como no aceptamos que haya niños, no los hay. Si no aceptásemos que hubiera adultos durmiendo en la calle, no los habría. No tengo ninguna duda al respecto.

Quizá es un poco demagógico, pero ves a entidades que están muy apretadas por 5.000 euros y nos gastamos 100.000 euros en un belén en la plaza de Sant Jaume

Y a eso se responde con más dinero. Quizá es un poco demagógico, pero ves a entidades que están muy apretadas por 5.000 euros y nos gastamos 100.000 euros en un belén en la plaza de Sant Jaume. No digo que no tengamos que hacerlo, que no haya que pagar la cultura.  

¿La respuesta es, por lo tanto, incrementar la inversión pública? Creo que sí. Luego hay gente en la calle sin papeles y esa es una situación que hay que resolver.

Decir que los sintecho prefieren dormir en la calle casi hace tanto daño como la misma muerte de estas personas. Esta frase también mata: es una frase que justifica la muerte de estas personas

Dice la alcaldesa Colau que ese es un punto clave para resolver la situación, además del acceso a la vivienda. Estoy de acuerdo. Y es cierto que otros municipios no hacen lo que tienen que hacer, pero la gente está en la calle de tu ciudad y hay que probar cosas nuevas, si las que haces no funcionan. Tengo la sensación de que no se hacen cosas nuevas. Nuestra propuesta de buscar espacios pequeños no se ha probado. Nosotros lo hemos probado pero no tenemos más fuerza para probarlo.

¿Cuál es el modelo ideal? Muchos pisos, un piso por persona, está claro, sería ideal, sin ninguna duda. Nosotros tenemos pisos individuales y compartidos. Hay que gente que necesita un piso individual porque su situación no lo permite, gente que puede y tendrá que compartir piso y gente que quiere compartirlo porque no quiere vivir sola. Tenemos 108 pisos. Es del todo insuficiente. Hay una frase que debo construir mal porque hay gente que se enfada cuando la digo: si Arrels hoy, con un presupuesto de cuatro millones anuales, da alojamiento a 210 personas, con una inversión de unos dos millones para el alojamiento, multiplicando por seis esas cifras se podría resolver el problema de la calle.

¿El coste por persona cuál es? Calculamos que sale de media entre 25 y 30 euros por persona y día. En cambio, una plaza de un albergue cuesta entre 60 y 70 euros al día.

Estos días, mucha gente parecía tranquilizarse repitiendo que los sintecho son gente que prefiere vivir en la calle. Decir que los sintecho prefieren dormir en la calle es lo que más daño hace. Me atrevo a decir que casi hace tanto daño como la misma muerte de estas personas. Porque esta frase también mata: es una frase que justifica la muerte de estas personas. Si estás en la calle, has conseguido unas mantas, un rincón, tus cartones, tu colchón, y te dicen que te vayas al otro punto de Barcelona, ves a la Fira a ver si hay sitio y solo podrás estar dos o tres días. Supone tirar todo lo que tienes y en tres días o una semana, dos a lo sumo, tengo que volver a empezar de nuevo: buscar un lugar donde dormir, cartones. No tiene sentido. Además, en un espacio en el que hay mucha gente... No es que sea mala gente, imaginemos meter a 20 personas del trabajo de cualquiera a dormir juntos una semana en un lugar, del que te cae mejor al que te cae peor. ¿No habrá problemas de convivencia? 

¿Cree que los niños de hoy son y serán más sensibles sobre problemas como el de las personas sinhogar? Creo que tendrán más sensibilidad pero me preocupa que sea gente que cuelgue carteles que dicen Welcome refugees pero solo hasta que lleguen los refugiados. Porque la gran pregunta no es si quieres que se acabe la pobreza. Todo el mundo firmará a favor. La pregunta es a qué estás dispuesto a renunciar para que eso se produzca. 

Ferran Busquets, director de Arrels, en la sede de la entidad, el miércoles.

/ JOAN CORTADELLAS

Arrels recibe ropa, comida. ¿Nos hemos acostumbrado a dar un par de litros de leche y quedarnos tranquilos? El modelo no me gusta, pero que alguien proponga una alternativa. Hay gente a la que no le gusta el Banco de alimentos pero que tampoco es capaz de dar 20 euros mensuales a la familia de al lado que tiene un problema. Y no lo hará por miedo a que se lo gasten en no sé qué. Entonces no critiques al Banco de alimentos. En Arrels recibimos el 70% de los ingresos de más de 5.000 personas que hacen aportaciones. Más de dos millones y medio de euros que la gente nos da cada año. Podrían venir de los impuestos. En el fondo se canalizan impuestos de forma directa a una entidad, ya que las aportaciones desgravan: de los primeros 150 euros, un 80%.

¿Es mejor que la gente que da comida dé dinero? Que la gente haga lo que quiera, lo que le siente bien.

Tenemos la imagen de que el que duerme en la calle ha fracasado. Es la misma sensación que puedo tener yo si me echan mañana del trabajo. Creo que lo que pasa es que socialmente hemos fracasado. De las entidades y la administración, echo mucho de menos que acompañe a las personas que están a punto de caer. Estamos para cuando la gente ya ha caído. Pero la prevención está abandonada. Si alguien está a punto de caer, la sociedad se ahorraría recursos y esfuerzos apoyando a esa persona para que no caiga.

La prevención está abandonada. Si alguien está a punto de caer, la sociedad se ahorraría recursos y esfuerzos apoyando a esa persona para que no caiga

¿Cuál es el perfil de la gente que duerme en la calle en Barcelona? Entre un 85% y un 90% son hombres. Es gente que lleva en la calle, de media, tres años y cinco meses. Pero un 10% lleva más de 10 años y un 30%, entre seis meses y dos años. A partir de los seis meses en la calle, la persona empeora mucho: su deterioro se incrementa y se siente mucho peor. La edad media es de 41 años: cada vez es gente más joven. El 26% tiene la nacionalidad española, un 40% es de países de la UE y otro 40%, extracomunitario. Cada año mueren unas 20 personas en la calle. Porque una de las cosas que sorprende es la velocidad de la muerte. Gente que un día pasa por aquí y al día siguiente está muerta. 

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¿Temen que las cifras de sintecho se disparen por la pandemia? No lo sabemos. Los indicadores de Cáritas, Creu Roja y el ayuntamiento dicen que la situación está empeorando mucho. De la bolsa de gente con problemas, mucha acabará en la calle.

¿Cree en el discurso de que la crisis sanitaria nos cambiará a mejor? No, no lo creo. Lo digo con tristeza.