11 ago 2020

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JOYA DE LA CALLE BAILEN

El Taller Masriera se convertirá en equipamiento vecinal para el Eixample

El ayuntamiento hace una permuta a la Fundació Pere Relat con un edificio en la calle Llacuna

El Periódico

El ayuntamiento de Barcelona ha adquido el edificio.

La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y el concejal del distrito del Eixample, Jordi Martí, han anunciado este jueves la compra por parte del Ayuntamiento del Taller Masriera a la Fundación Privada Pere Relat a través de una permuta con una finca municipal de la calle Llacuna.

En una rueda de prensa frente al edificio, situado en el número 70 de la calle Bailén, Colau ha afirmado que la finca se convertirá en un nuevo equipamiento "de proximidad" para el barrio de la Dreta del Eixample, aunque Martí ha advertido de que necesita una rehabilitación integral.

El Taller Masriera está incluido en el Catálogo de Protección del Patrimonio de la ciudad como bien cultural de interés local, y consta de planta baja, dos plantas de piso y un sótano, con una superficie de suelo de 1.356 metros cuadrados y una superficie construida de 1.861 metros cuadrados.

Colau ha destacado que la compra del edificio responde a "una larga demanda vecinal", y ha agradecido la predisposición de la Fundació Pere Relats durante la negociación de la permuta, y que ahora podrá hacer crecer su proyecto social y ampliar su equipamiento para ancianos.

Sin dinero para reforma

El edificio, que lleva cerrado desde 2009, se encuentra en buen estado de conservación, aunque los Bomberos de Barcelona realizarán un estudio de la estructura para comprobar que se encuentra en buen estado: "Ahora mismo no hay dinero para la reforma", ha admitido Martí.

En este sentido, el concejal prevé que los vecinos puedan "testear el espacio" y realizar alguna actividades en él para decidir qué usos le quieren dar los vecinos y asociaciones del entorno, y ha evitado avanzar un calendario de reformas.

El presidente de la Asociación de Vecinos de la Dreta del Eixample, Jaume Artigues, ha asegurado que los vecinos llevan más de cinco años reclamando la compra del edificio para destinarlo a equipamientos: "Ha estado infrautilizado durante demasiado tiempo", ha lamentado.