23 feb 2020

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CONTAMINACIÓN

El anticiclón desluce los primeros días de la ZBE de Barcelona

Hoy, en su primer día laborable y con actividad escolar, el parque móvil circulante por el interior de la ciudad se ha reducido en un 2,4% respecto al pasado mes de noviembre

5.635 usuarios de vehículos sin distintivo se han dado de alta en la plataforma para gestionar sus 10 autorizaciones anuales o acogerse a la exención por movilidad reducida

Luis Benavides

Cartel de aviso de la Zona de Bajas Emisiones en la Ronda de Dalt, la mañana del primer día en que ha entrado en funcionamiento.

Cartel de aviso de la Zona de Bajas Emisiones en la Ronda de Dalt, la mañana del primer día en que ha entrado en funcionamiento. / JORDI COTRINA

El 2020 arrancó en la ciudad de Barcelona con un veto a los vehículos más contaminantes. Una semana después de la entrada en vigor de la llamada Zona de Bajas Emisiones (ZBE) del ámbito Rondes de Barcelona ni las primeras mediciones ni las primeras observaciones permiten afirmar que la medida anticontaminación estrella del Ayuntamiento esté dando los frutos esperados. Solo la ligera reducción del parque circulante arroja datos positivos, que invitan al optimismo, con una cifras que el propio consistorio presenta con mucha cautela.

Hoy, en su primer día laborable y con actividad escolar, el parque móvil circulante por el interior de la capital catalana se ha reducido en un 2,4% respecto a la media de los días laborales del pasado mes de noviembre, según fuentes municipales. Los niveles de circulación registrados este 8 de enero, no obstante, son prácticamente idénticos a los del mismo día el año pasado, añaden las mismas fuentes.

El anticiclón tampoco está ayudando. Toca esperar algo más, coinciden responsables municipales y expertos en ciencias ambientales consultados por este diario, que también convienen en la necesidad de implementar más pronto que tarde otras medidas complementarias como el peaje urbano.

Algo más de 50.000 motos y coches ya no pueden circular por el interior de la capital catalana –la pueden cruzar por las Rondas- los días laborables entre las siete de la mañana y las ocho de la tarde. Con esta medida se espera reducir en un 15% las emisiones de contaminantes en la atmósfera y mejorar así una de las principales problemática en cuanto a salud pública de la ciudad: la mala calidad del aire, responsable de unas 350 muertes prematuras al año, según datos de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB).

Brotes verdes

El concejal de Emergencia Climática y Transición Energética, Eloi Badia, reconoce que todavía existen "muchas incógnitas" sobre el impacto de esta medida. El consistorio ha detectado unos ligeros descensos en el parque circulante, de entre el 2% y el 6% estos días. "Estamos a la expectativa porque la variabilidad día a día es muy elevada", ha afirmado el concejal, quien sostiene que "en unas pocas semanas podremos tener una radiografía bastante exacta". Ahora mismo, ha admitido Badia, no se puede saber si las personas con un vehículo afectado por la ordenanza que regula la ZBE (los que no tienen  etiqueta ambiental) han cambiado de coche o de modo de transporte.  En la red de transporte público no han notado ningún incremento de pasajeros, pero unas 6.000 personas empadronadas en el área metropolitana ya tienen su tarjeta verde metropolitana -este título unipersonal da acceso a tres años gratuitos de transporte público- tras haber enviado su vehículo contaminante al desguace y comprometerse a no adquirir otro.

Hasta la mañana del miércoles, 5.635 usuarios de vehículo privado sin distintivo se han dado de alta en la plataforma de la ZBE la página web zbe.barcelona. Del total de inscritos, según fuentes del Àrea Metropolitana de Barcelona (AMB), 4.429 lo hicieron para gestionar sus autorizaciones diarias (hasta 10 al año) y el resto, 1.165 altas, para acogerse a la exención prevista para personas con movilidad reducida. 

Por encima de la media en las horas punta

En la ciudad de Barcelona y alrededores hay siete estaciones dedicadas a medir los niveles de contaminación atmosférica. A saber, Eixample, Sants, Gràcia-Sant Gervasi, Palau Reial, Poblenou, Ciutadella y Vall d’Hebron. Los niveles de contaminación registrados durante estos primeros días de la entrada en funcionamiento de la ZBE difieren más bien poco de los registrados en el mes de diciembre, semanas antes de la puesta en marcha de la medida. 

El viernes 3 de enero, el tercer día con el veto a los vehículos más contaminantes, los semáforos de la contaminación indicaron la superación de los niveles de dióxido de nitrógeno (NO2) recomendados por Europa y la OMS en las  7 estaciones repartidas por la ciudad de Barcelona entre las 20.00 y las 22.00 horas. Los niveles registrados en esas estaciones marcaban 43 y 67 microgramos de NO2 por milímetro cúbico cuando la media anual recomendada por la legislación europea y la OMS son 40. De hecho, desde las 18.00 horas, una de las horas punta en la capital catalana, el nivel de NO2 superó el recomendado en todas las estaciones excepto en la situada en Palau Reial, en la Diagonal. 

Hoy, primer día laborable y escolar con la ZBE en marcha, los niveles registrados en las diferentes estaciones han superado de largo los 40 microgramos de NO2 por milímetro cúbico. En el Eixample, con una mayor exposición potencial e históricamente con unos niveles por encima de los fijados por la OMS, las estaciones marcaron entre 103 y 129 por la mañana, entre las 8.00 y las 10.00 horas. Estos datos se pueden consultar en la web Contaminacio.cat, recogidos también en la cuenta de Twitter Contaminació a Barcelona. Según fuentes municipales, no obstante, el parque móvil circulante por el interior de la ciudad se ha reducido respecto a la media del pasado mes de noviembre en un 2,4%, y también ha disminuido en un 0,8% en los principales accesos viarios y un 1,8% en las dos rondas. 

Las primeras mediciones dan la razón a la plataforma Eixample Respira, que siempre ha defendido que la ZBE es "una medida necesaria pero insuficiente". "Que se haya aprobado una medida de este tipo contra el coche privado supone un paso adelante y demuestra que tenemos un problema, pero es insuficiente porque no reduce significativamente los niveles de contaminación", ha explicado el portavoz de esta plataforma ciudadana, Guille López, muy crítico con la 'hoja de ruta' de la medida. "No puede ser que llevemos 10 años incumpliendo con los niveles fijados por Europa y la OMS y ahora tengamos que esperar otros cuatro años para ver resultados", ha añadido, en referencia al carácter progresivo de la restricción. Y es que el número de vehículos afectados irá aumentando de los 50.000 hasta los 125.000. "El consistorio debería haber tomado medidas más contundentes y con mayor urgencia", concluye.

Los niveles registrados, no obstante, no son inusuales en situaciones anticiclónicas y se encuentran por debajo de los niveles máximos establecidos por la normativa europea para los picos de contaminación. “Todavía es muy pronto para medir el impacto de la medida en la contaminación”, ha asegurado a EL PERIÓDICO el físico y doctor en Ciencias Ambientales, Miquel Ortega. “La contaminación que respiramos depende de las emisiones y de la dispersión, y esto último depende mucho del viento y de la lluvia”, continúa el ambientólogo, que también recuerda que los anticiclones son históricamente habituales en la capital catalana los meses de enero, febrero y a veces junio.

La moratoria

Entre los factores que deslucen los resultados de esta medida figuran la exención de un año para autocares, furgonetas y camiones de uso profesional (N1, N2, N3, M2 y M3), tiempo en el que las empresas deberán adaptarse a la nueva normativa, y la ausencia de multas al resto de vehículos no exentos hasta el 1 de abril. “Tenemos un buen ejemplo en Bruselas. Allí crearon también una zona de bajas emisiones y el número de vehículos disminuyó un poco. Se redujeron de golpe cuando se acabó la moratoria y empezaron a multar”, explica el consultor, que también tiene una página web que ofrece información científica dirigida a profesionales y no especialistas "con ganas de entender mejor qué es la contaminación".  

Con todo, para Ortega, la ZBE es “un primer paso que no se debe menospreciar”. “¿Cuándo un ayuntamiento en Catalunya había afectado con una medida a tantos vehículos contaminantes? No hay prácticamente antecedentes”, añade el ambientólogo, que explica que los coches afectados representan aproximadamente el 25% del parque de vehículos registrados en condiciones de circular (aproximadamente un 17% de los que realmente circulan a diario). “En Berlín, que tienen la zona de bajas emisiones pionera, empezaron hace 12 años afectando al 7% de los vehículos”, recuerda.

Comité de científicos y expertos

Un comité de científicos y expertos en salud evaluarán la efectividad de la ZBE en la ciudad de Barcelon y en los otros cuatro municipios afectados. Este grupo de especialistas se ha comprometido a analizar con detalles los registros de los diferentes tipos de estacione sde medida de los diferentes tipos de contaminantes y a elaborar informes monográficos cada seis meses. También presentará unos informes exhasutivos a los 12 y 24 meses de la puesta en marcha de esta medida. "El impacto (de la ZBE) será positivo sí o sí, y será la mesa de expertos la que valorará cuán positiva ha sido", ha asegurado la concejal de salud, Gemma Tarafa, quien ha recordado la basta literatura científica que relaciona la mala calidad del aire no solo con muertes prematuras sino también con el empeoramiento de las enfermedades cardiovasculares, el asma y el deficiente desarrollo cognitivo de los más pequeños.