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RÉCORD DE INSEGURIDAD

Uno de cada tres barceloneses dice que sufrió un delito en el 2018

Es el porcentaje más alto declarado en 35 años en una encuesta de victimización del ayuntamiento

El número de hechos delictivos por habitante crece un 50% en Ciutat Vella y un 100% en el Eixample

Toni Sust / Elisenda Colell

Dos policías se llevan a un detenido en el metro de Barcelona, en agosto pasado.

Dos policías se llevan a un detenido en el metro de Barcelona, en agosto pasado. / EFE / QUIQUE GARCÍA

Uno de cada tres barceloneses dice que sufrió un delito en el 2018: el  31,8% de los ciudadanos consultados para la elaboración de la 'Encuesta de Victimización' del Ayuntamiento de Barcelona. Es un récord muy significativo: según la gráfica del propio consistorio, nunca se había alcanzado este porcentaje desde que se dispone del dato, es decir, desde 1983. A falta de que trasciendan los datos del presente 2019, cuando ha arreciado la polémica sobre este asunto, nunca en 35 años los vecinos de la ciudad habían declarado haber sufrido tantos delitos como en el 2018. En el 2017, el 25,6% de los barceloneses afirmaban haber sido víctimas de un delito. En el 2016, el 24,9%.

Los datos de la encuesta del 2018 son, por lo tanto, históricos, en el peor sentido de la palabra. Y pese a su relevancia casi pasan desapercibidos, porque el ayuntamiento se limitó a colgarlos en su web este martes a media tarde, sin avisar de ello, en el contexto de una actividad municipal detenida por el eco de la sentencia del ‘procés’. Se diría que alguien no quería que la noticia ocupara grandes titulares.

Hombres y mujeres

Por tipos de delito, el robo de la cartera o del bolso es el que más gente dice haber sufrido: un 9,9% de los encuestados, seguido del intento de robo de bolso o cartera, con un 9,3%. El 4,7% de los consultados afirman que les han intentado robar el móvil; el 4,3%, que han sido víctimas de una intimidación, una coacción o una amenaza y el 4% sostienen que consiguieron robarles el teléfono. Siguen en la lista el tirón de un bolso (3,3%), el intento de tirón (3,3%) y el atraco (2,8%). Aunque los robos de móvil están en boca de todos, en gran parte pensando en el metro y los turistas, este delito está en quinto lugar.

Por sexo, son más las mujeres que dicen haber sufrido un delito en el 2018, un 32,7% del total, frente a un 30,8% de los hombres. Observando por tipo de delito y sexo, han sufrido más robos de bolsos o carteras las mujeres (un 10,8%) que los hombres (8,9%). Les han robado casi el doble de móviles a las mujeres (5,1%) que a los hombres (2,8%).

Asaltos en la calle y el metro

La mayoría de las víctimas que sufrieron daños contra su persona en el 2018 dicen haberlos padecido en el espacio público. En la calle ocurren el 40% de delitos contra la seguridad personal, y en el transporte público el 32,3%. Si lo comparamos con el 2017, los hechos en la calle han crecido 10 puntos, mientras que en los que ocurren en el transporte se mantienen estables.

En cambio, bajan ligeramente los delitos dentro de superficies comerciales y discotecas, que no llegan al 3% del total. El 9,3% de los hechos delictivos han afectado a vehículos, un porcentaje que sube dos puntos. El 5,5% ha afectado o bien la primera o la segunda residencia de los barceloneses. En un año se han duplicado también los negocios afectados por ataques, pasando del 0,6 al 1,2% del total.

Passeig de Gràcia y Urquinaona, las estaciones con más delitos

El 80% de los delitos en el transporte público ocurren en el metro, especialmente en las estaciones donde confluyen varias líneas. El intercambiador que concentra más delitos es el de Passeig de Gràcia (8,5%) donde se unen las líneas 2, 3 y 4 con Renfe. Urquinaona, que une las líneas 1 y 4 en pleno centro de la ciudad, es la segunda con más sucesos (4,7%), seguida de Plaza Catalunya (el 4,6%) y donde se congregan las líneas 1, 3 y Rodalies. En las estaciones de Plaza Espanya, Clot, Verdaguer y Diagonal se sitúan entre el 4% y el 3% de hechos delictivos señalados.

Sin embargo, destaca la estación del Hospital Clínic, en la línea 5, con un 2,6% de faltas. Los delincuentes aprovechan la alta afluencia de personas que asisten al centro hospitalario. En cambio, los turistas son el blanco en Lesseps, una de las estaciones más cercanas al Park Güell, que registra un 1,9% de los hechos delictivos y Jaume I, en medio del barrio Gòtic, que es la tercera estación del metro donde se registrarían más sucesos. Por cierto, una de cada cuatro víctimas en el metro no recuerdan la estación donde han sido atacadas, y solo una de cada 10 ha sufrido el delito en el autobús.

Se duplican los ataques en el Eixample y Sant Martí

Ciutat Vella sigue siendo el distrito donde hay más hechos delictivos si tenemos en cuenta la tasa de delitos por cada 100 habitantes. Se han producido casi dos delitos por cada habitante, datos récord desde el 2014. Si se comparan con el año anterior, el porcentaje ha aumentado en 63 puntos. En segunda posición se encuentra el Eixample, donde se han duplicado los delitos por cada 100 habitantes. Han pasado de 44,1 por cada 100 habitantes en el 2017, a 85,3 en el 2018. También crecieron 100 puntos en Sant Martí, cuyos vecinos llevan meses protestando con manifestaciones y caceroladas por la inseguridad del barrio.

Los únicos distritos que tienen una tasa menor de delitos que el año anterior son Horta-Guinardó, que ha caído en 5,9 puntos, y Nou Barris, que ha bajado en 5,7. Casi la mitad de las víctimas son vecinos de la zona, mientras que solo el 6,5 de los ataques ocurren fuera de la capital. 

Menos denuncias

La encuesta indica que, pese a que se declaran más delitos sufridos, se denuncian menos: de los que declaran haber sufrido un delito en el 2018, solo el 18,4% presentaron una denuncia, cuando en el 2017 el porcentaje era del 22,4% y en el 2016, un 22,7%.

Los motivos para no presentar una denuncia son de lo más variado. Un 71,1% sostiene que no acudió a las autoridades por considerar que la policía "puede hacer poca cosa" al respecto de lo sucedido. El 60,7% dice que no denuncia porque "confía poco en la justicia". Un 40,7%, porque "confía poco en la policía".  

Viendo la evolución de los motivos a lo largo de los últimos años se extraen algunas conclusiones. Entre ellas, que los porcentajes de gente que cree que la policía puede hacer poca cosa para solucionar su problema y que no confía en la justicia ha crecido en los años en los que Ada Colau ha encabezado el gobierno de la ciudad.

La percepción empeora radicalmente

El grueso de la encuesta de victimización parte de la información aportada por los encuestados sobre los delitos reales que ha sufrido, sea consumado o un intento. Pero el estudio también incluye un apartado sobre la percepción, sobre cómo percibe la ciudadanía que está la inseguridad en Barcelona, y es el único con datos del 2019. El dato más relevante sobre la percepción atañe a la evolución de la seguridad en Barcelona y es demoledor: un 46,9% de los encuestados sostiene que ha empeorado desde el 2015, cuando el primer gobierno de Colau tomó las riendas de la ciudad, y el 2019. Es casi el doble que hace un año: en el 2018 un 24,3% de los barceloneses creía que la seguridad había empeorado, frente a un 17,5% en el 2017, un 17% en el 2016 y un 14,2% en el 2015. Cuando la pregunta es sobre la seguridad en el barrio en el que uno reside, el 28,2% cree que ha empeorado, cuando en el 2018 solo lo decía un 15,7%.

A la pregunta de cómo valoran el nivel de seguridad de Barcelona, siendo cero que no hay seguridad y 10, que hay mucha, la respuesta es un 5,9 de media. Una nota más baja que en el 2018 y el 2017, cuando era del 6,5, y que del 2016, cuando era de un 6,3. Para encontrar otro 5,9, otra nota tan baja, hay que remontarse al 2006, y antes, a mediados de los 90.