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INCENDIO INTENCIONADO

Gràcia arde contra el fuego intencionado del decorado de la calle de la Llibertat

Una concentración de protesta contra el acto vandálico parará este miércoles durante una hora la actividad del barrio

Natàlia Farré

La fachada del edificio de la calle de Llibertat afectada por el incendio del decorado. 

La fachada del edificio de la calle de Llibertat afectada por el incendio del decorado.  / RICARD CUGAT

"No nos cabe en la cabeza que puedan pasar cosas como esta en una fiesta mayor familiar y cívica como la nuestra". Quien así se expresa es Carla Carbonell, presidenta de la Fundació Festa Major de Gràcia, y su incredulidad, y la de todos los vecinos, viene a cuento del incendio provocado la madrugada de este martes en el decorado de la calle de la Llibertat. El resultado han sido cinco vecinos desalojados de su casa, dos viviendas afectadas, un local (un bar) inutilizado por unos cuantos días y 40 metros cuadrados de decoración destruidos. "Estamos tristes e indignados", palabra de Natàlia Galán, portavoz de la comisión afectada por culpa de la acción de "unos gamberros", adjetivo que se antoja corto si se imagina lo que podría haber pasado ya que se ha puesto "en peligro las vidas de los vecinos". A falta del resultado definitivo de la investigación de los Mossos, todo indica que ha sido un incendio provocado, de hecho, la policía trabaja con esta hipótesis.

Las llamas empezaron pasadas las cuatro de la madrugada, el primer avisó llegó al servicio de emergencias a las 4.25 horas. Los que se personaron antes fueron los agentes de la Guardia Urbana, cuya acción fue decisiva para que el fuego no se extendiera más de lo que finalmente se propagó. Los policías retiraron parte del decorado hasta la calzada de Torrent de l’Olla, y así consiguieron frenar el avance de las llamas y que las cinco dotaciones de bomberos que llegaron al poco tiempo pudieran sofocar el incendio de manera rápida. A la misma velocidad que se extinguió se alimentó. "Oí gente gritando y discutiendo, pensé que se estaban peleando, y que estaban destrozando el decorado", explica Cruz, cuyo piso es contiguo al afectado. Cuando levantó la persiana ya vio "el reflejo de las llamas", lo que no vio y lamenta no haber visto es a los pirómanos.

Cruz fue recluida en su domicilio, mientras que los cinco chicos de la vivienda siniestrada tuvieron que ser desalojados y no saben cuándo podrán regresar. Como tampoco sabe cuándo podrá volver a subir la persiana el responsable del bar dañado por el fuego. Hay un segundo piso con destrozos, aunque no tan graves como los de la residencia desalojada. Y la fachada del edificio luce calcinada. Con todo, la comisión de fiestas de Llibertat, con la ayuda de los vecinos de otras calles, han conseguido esta mañana rehacer el decorado, este año dedicado a la Atlántida y con  un sexto premio en el concurso que escoge las calles mejor engalanadas. "No queremos que la fiesta se pare por culpa de unos gamberros", ha explicado Galán.

Dos incidentes desligados  

Sí se parará este miércoles, de 13.00 horas a 14.00 horas, en señal de protesta por el acto vandálico. Paralelamente, se hará una concentración, en la calle de la Llibertat, para mostrar el rechazo a lo ocurrido. Además, las otras 23 calles engalanadas han mostrado su solidaridad con los afectados cubriendo parte de su decorado con telas y algunos, como en la calle de Progrés, con claros mensajes añadidos: 'Estem cremades. El guarnit no es toca'. No en vano los decorados son el elemento más genuino de las fiestas de Gràcia, y son el fruto de todo un año de trabajo altruista de jóvenes, mayores y niños: "Estamos emocionalmente muy tocados, son muchos meses de poner muchas horas y poner mucho amor. Verlo totalmente destrozado nos rompe el corazón", ha resumido Galán.

No es el primer incidente ocurrido en las fiestas de este año. La semana pasada los ocupas de la Nova Usurpada intentaron destrozar, por considerarlo racista, el decorado de la plaza del Nord, pero Carbonell desliga los dos actos: "Este es de otra magnitud, y ha puesto en peligro las vidas de los vecinos. Ninguno de los dos actos es de recibo, pero no son comparables". Tampoco admite el regidor del distrito, Eloi Badia, que haya un problema de seguridad en Gràcia: "Estamos hablando de una situación que se produce a altas horas, cuando la fiesta ya se ha acabado y por lo tanto no hablamos de una situación de inseguridad durante las fiestas, sino de un acto vandálico, y ante esto es muy difícil actuar".