conflicto de intereses

Vendedores inmigrantes con tienda piden al 'top manta' que cumpla la ley

Afirman que no hay racismo en la plataforma de afectados, que solo rechazan la competencia desleal

Alok Lahab, en su tienda de la calle de Marina, junto a la Sagrada Família.

Alok Lahab, en su tienda de la calle de Marina, junto a la Sagrada Família.

Se lee en minutos

Patricia Castán

Cada movimiento para frenar el 'top manta' en las aceras de Barcelona se suele replicar desde el colectivo de vendedores con alusiones a racismo, discriminación o excesos policiales. Tras la rueda de prensa de hace unos días del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes y algunas críticas a la ofensiva encabezada por el quinto teniente de alcalde, Albert Batlle, para erradicar la venta ilegal, es la Plataforma de Afectados por el Top Manta la que pide la palabra para desterrar las acusaciones que consideran "infundadas". "Aquí no hablamos de ningún tipo de racismo, sino de ser iguales en derechos y obligaciones". Y quien lo dice es uno de los vendedores inmigrantes que hay detrás de la Plataforma que aglutina a decenas de asociaciones de comerciantes y vecinos contrarios a la venta ambulante de toda Barcelona.

Alok Lahad es el actual vicepresidente de la entidad. De origen hindú, lleva 22 años viviendo en Barcelona. La mayor parte de su vida ha vivido del comercio, pero aunque aquí debutó con una joyería, la crisis le llevó a reconvertir su negocio antes de arruinarse. "Estaba en la zona de la Sagrada Família y pensé que la salida era el turismo", relata. Así que dio un giro a su oferta y actualmente rige dos tiendas de recuerdos, entre otros productos variados para cumplir la normativa municipal que permite a los negocios (no especializados) despachar un máximo del 20% de suvenires.

Facturación a la baja

Él es uno de los muchos inmigrantes alineados en la plataforma que no suelen tener visibilidad pública. Por eso ha querido salir a la palestra a puntualizar que tras sus quejas contra el 'top manta' no hay discriminación ni comercio elitista. "Mis propios trabajadores, que son inmigrantes, dicen que se gana mucho más dinero de mantero que en una tienda", argumenta. Ha tenido que dejar de vender muchos productos, como camisetas oficiales del Barça (no Nike), relata, porque su precio de coste era superior al precio de venta de las falsificaciones que hay sobre la manta, a pocos metros de su tienda. "Nuestra facturación ha bajado mucho y ahora solo puedo tener dos dependientes, pero subiendo salarios para que no se vayan al 'top manta'", añade.

Te puede interesar

En la plaza de la Sagrada Família, los fines de semana (ahora menos, tras el operativo de Batlle, avalado por Colau) la venta ambulante está protagonizada por paquistanís y chinos. "Da mucho dinero, y hay gente que prefiere no tener papeles y no tener que pagar Seguridad Social ni ningún impuesto", sostiene Lahad. "Es una gran competencia desleal porque a los vendedores con tiendas nos machacan a inspecciones continuamente, pagamos impuestos, alquileres carísimos, contratamos a personal e intentamos cumplir con la normativa", insiste, cansado de la polémica.

"Solo pedimos que todo el mundo cumpla, no tiene que ver con el origen ni la piel. Ni siquiera con la zona donde se instalen, porque si ya han comprado en el puerto no comprarán nada cuando lleguen a la Rambla o a la Sagrada Família, aduce. Y con "la imagen que se da de Barcelona", con tanta mercancía falsificada sobre el suelo, opina.