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ASOCIACIÓN ECOFEMINISTA EN BARCELONA

Las mujeres de Roquetes tienen poder

15 vecinas de Nou Barris de edades diversas crean 'Som del barri' para autoocuparse de forma colectiva

Tienen en marcha dos grandes proyectos, uno de caterings veganos y el otro a partir de ropa reciclada

Helena López

Socias de Som del barri, en el Centre Cultural Ton i Guida, en Roquetes.

Socias de Som del barri, en el Centre Cultural Ton i Guida, en Roquetes. / FERRAN NADEU

Lola Cueto y Carmen Perales hablan de su proyecto en la agradable terracita de la sala Serrallonga del Ton i Guida, el mítico centro cultural de Roquetes con nombre de cuento. Aquí, punto neurálgico del movimiento asociativo del barrio, todos los espacios se llaman como algún personaje de fábula. El lugar elegido para la cita no es casual, ni tiene que ver con que si algo les sobra a estas dos vecinas de Nou Barris es imaginación. Junto al local de la asociación de vecinos de Roquetes, el Ton i Guida es uno de los espacios de encuentro de Som del barri, la asociación creada por Lola y Carmen, ambas nacidas y criadas en Roquetes, de la que han venido a hablar. "Somos una asociación que promueve la autocupación colectiva de mujeres desde el empoderamiento personal y la economía circular", resumen estas dos mujeres de 'cincuentaypocos' cargadas de energía y proyectos, sobradamente empoderadas.

Creada en febrero del 2017, la joven asociación está formada por 15 socias de entre 29 y 70 años con varias cosas en común; una de ellas, claro, ser del barrioCarmen explica la importancia de ese hecho (y el por qué del nombre): "en Roquetes tenemos un plan comunitario que funciona muy bien, dinamiza mucho y estamos muy contentas; pero teníamos ganas de hacer algo nosotras mismas, como vecinas, sin ningún técnico que nos dirija; por eso nos pusimos 'Som del barri'; queríamos romper con la mirada de arriba abajo y montar algo totalmente horizontal, de nosotras para nosotras".

Persiguiendo la transformación social

Ese algo se basa en dos grandes proyectos: Dona sana y Sana Delicia, los dos siguiendo la misma línea de encontrar una forma de ganarse la vida por su cuenta, "mediante proyectos de economía circular, social y solidaria, poniendo a las personas en el centro". El primero, Dona Sana, consiste en una línea de productos para el cuidado femenino "con conciencia ecofeminista". "Reciclamos ropa y le damos una nueva vida, haciendo desde bolsas terapéuticas con semillas, hasta discos desmaquillantes reutilizables o bolsas para comprar la fruta o la verdura al granel, sin tener que recurrir al plástico", enumera Carmen, quien insiste en que el objetivo final es la transformación social.

Cosen tanto en el taller del Ton i Guida como en las máquinas de la asociación de vecinos, del proyecto Més amb menys. "Aprovechamos el tiempo y cuando estamos en el punto de información, si no viene nadie, vamos cosiendo", explica. El punto de información sobre economía social y solidaria es otra de las líneas de trabajo de la asociación. El punto de información lo abrieron a partir de una subvención que recibieron de La Filadora (el programa para fortalecer proyectos sociales en los barrios con la parte del sueldo al que renuncian los concejales de BComú por su código ético). "Se nos acabó la subvención y ya que estábamos, seguimos", cuenta Lola. 

Cazadoras de oportunidades

De momento, los productos de la línea Dona sana -que no solo son textiles, incluyen también jabones hechos con aceite reciclado y cremas ecológicas, hechas también por ellas- los venden en ferias y fiestas organizadas en Nou Barris, pero su intención es abrir una web en breve (ya la tienen casi lista) donde venderlos también 'on line'. Siguiendo su filosofía de trabajo en red, ayuda mutua, y sentimiento de barrio, la que sí tienen ya en funcionamiento es un buscador de profesionales del distrito. Lo pudieron lanzar, también, gracias a Impulsem el que fas, subvención de Barcelona Activa (si en algo son expertas es en aprovechar oportunidades).

Su otro gran proyecto, Sana Delicia, es un servicio de catering ecológico y vegano, que fomenta el consumo responsable. Trabajan también para entidades del distrito, donde además de cocinar el cátering ofrecen charlas y talleres sobre alimentación consciente. "El problema con el que nos encontramos es que las entidades de aquí tampoco tienen mucho dinero para pagar este tipo de catering, que evidentemente sale mucho más caro que abrir una bolsa de patatas y unas olivas", reflexiona Lola. Por eso, como con Dona sana, se están abriendo a otros mercados.

Además del lanzamiento de la tienda online, para el próximo curso otro de sus retos es el proyecto 'Els nous economistes socials', talleres sobre economía social y solidaria para niños y jóvenes del distrito, para plantear estos valores en colegios, institutos, 'esplais' y 'caus'.