26 oct 2020

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BALANCE AGRIDULCE

Glòries: promesas incumplidas

Representantes de las cuatro entidades vecinales afectadas por la reforma repasan el estado del proyecto

Las asociaciones reclaman más vivienda pública de alquiler y los equipamientos prometidos

Luis Benavides

Vistas desde el mirador de Glòries del lado montaña de la plaza

Vistas desde el mirador de Glòries del lado montaña de la plaza / RICARD CUGAT

Las obras en la plaza de Glòries avanzan al ritmo previsto y en las próximas semanas se abrirá la zona de la Clariana, una gran área verde que supone una tercera parte de la superficie del proyecto, y terminará la reurbanización del primer tramo de la avenida Meridiana. En general, las asociaciones de vecinos ‘afectadas’ aprueban la situación actual del proyecto, pero muestran su preocupación por algunas promesas incumplidas, principalmente en materia de vivienda, movilidad y equipamientos.

Representantes de las asociaciones de vecinos de Poblenou, Fort Pienc, Sagrada Família y Clot-Camp de l’Arpa hicieron balance del proyecto el pasado miércoles en la sala de actos de la Farinera del Clot cuando se cumplían 12 años del Compromís per Glòries, la hoja de ruta para la modificación de este gran espacio definida por las entidades vecinales junto a técnicos municipales. "Con la reforma de Glòries pactamos un 50% de buenas promesas y un 50% de malas, básicamente pisos que ahora no vemos pero veremos", advierte Miquel Catasús, vocal del urbanismo de la asociación de vecinos del Clot-Camp de l’Arpa, a casi dos centenares de vecinos reunidos en la antigua harinera reconvertida en equipamiento. "En el parque tendremos bloques de pisos de hasta 14 plantas y estamos luchando para que sean pisos públicos de alquiler social, que es lo que más nos interesa pensando en la gente trabajadora de los barrios", añade.

El escándolo de los pisos de venta

La principal reivindicación de los vecinos es mantener el 80% de viviendas en régimen de alquiler público de las cerca de 450 viviendas de titularidad pública proyectadas en esta zona (el parque sumará unas 1.012 viviendas contando también las de titularidad privada). "Estamos muy enfadados porque primero pedimos el 100% y nos dijeron que por temas financieros el 20% de esas 450 viviendas tenían que ser de venta. No estábamos de acuerdo pero aceptamos, y hace unos meses nos dicen que al final más del 50% serán de venta. Eso no puede ser. Es un escándalo", denuncia Catasús durante su intervención, quien también reclama que un 25% de cada tipo de régimen de protección se reserve a los vecinos de los cuatro barrios del entorno para preservar y garantizar la cohesión social, un punto recogido en el documento Compromís per Glóries.

El representante de la asociación de vecinos de Clot-Camp de l’Arpa también denuncia "la falta de transparencia" en la adjudicación de algunos pisos. Puso como ejemplo el bloque de 40 viviendas situado en el número 35 de la calle de Bolivia, construido por la cooperativa Qualitat Habitatge Social de la UGT. "No creemos que haya nada oscuro en el sorteo, pero creemos que esta información debería estar disponible", puntualiza.

La mala calidad del aire

Jordi Casanovas, vicepresidente de la Associació de Veïns i Veïnes de Fort Pienc, pone el foco en la movilidad y la calidad del aire. "El tráfico actual no puede pasar por debajo de la plaza. Las administraciones no están poniendo en marcha todas las actuaciones necesarias para reducir el volumen de tráfico que permita reducir los niveles de contaminación en un 30%", asegura Casanovas, quien recuerda que en febrero el episodio de contaminación que coincidió con el Mobile World Congres no se impidió la entrada a la Zona de Bajas Emisiones a los vehículos más sucios, los que no tienen la etiqueta de la DGT. "Los niveles estaban por debajo de los marcados por la Unión Europea -continúa-, pero superaban los recomendados por la Organización Mundial de la Salud".

En este sentido, los vecinos exigen al ayuntamiento que potencie el transporte público y reserve uno de los dos carriles  en cada dirección al transporte público, taxis y buses. "Tenemos que cortar el grifo al coche privado y eso se hace incrementando el transporte público", sostiene Casanovas, quien urge al gobierno municipal a tomar medidas valientes como un posible peaje urbano basándose en los datos de la Agència Catalana de la Salut de Barcelona (ASPB), que habla de cientos de muertes y miles de personas hospitalizadas cada año relacionadas con la mala calidad del aire.

El vicepresidente de la asociación de vecinos de Fort Pienc también afea a los grupos municipales que primero apoyaran la conexión del tranvía y luego, "por extrañas razones", en clave partidista, se desmarcaran. "En enero han vuelto a dar su visto bueno, pero ya no hay tiempo y quedará pendiente para el próximo mandato",  añade Casanovas.

Equipamientos pendientes

Respecto a los equipamientos, las cuatro asociaciones de vecinos lamentan la lentitud de las administraciones responsables. "En el anterior mandato se puso en marcha la Escola Els Encants y en este mandato llegó la escuela infantil. Lo demás no avanza", denuncia Catasús, quien insta a la Generalitat a desencallar la residencia para gente mayor proyectadas junto a la Farinera del Clot: "Estamos muy decepcionados con este tema porque tenemos preacuerdo y dibujos del centro pero nada firmado".

También preocupa el llamado ‘mercado de la miseria’, erradicado aparentemente por un dispositivo permanente de de la Guardia Urbana, pues consideran que volverá  a aparecer en cuanto pasen las elecciones municipales.