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reforma sin concretar

Rebelión de restauradores por las terrazas de Joan de Borbó

Los empresarios plantan a Gala Pin y piden a Colau que la saque de la negociación

Reivindican que la reurbanización del paseo no se use para recortar sus mesas

Mesas en Joan de Borbó.

Mesas en Joan de Borbó. / FERRAN NADEU

Los restauradores vuelven a levantar el hacha de guerra. Cuando parecía que con la modificación de la ordenanza de terrazas -pactada con el colectivo- se había disipado el mal rollo que desde inicio de mandato ha marcado la relación entre el equipo de Colau y el sector, se ha desatado otra tormenta. Esta vez causada por la reurbanización del paseo de Joan de Borbó, del que se habla desde hace muchos meses pero con poca concreción del diseño final. El Gremi de Restauració de Barcelona ha reclamado hoy miércoles a la alcaldesa que retire de la negociación a la concejala de Ciutat Vella, Gala Pin, después de una tensa reunión con ella la tarde del martes.

La cuestión de Joan de Borbó ha sido la gota que colma el vaso en este distrito, mantiene la patronal. Denuncia que Pin, al contrario que el resto de distritos, "ignora la modificación de la ordenanza y está recortando mesas en muchas pequeñas plazas donde no había problemas". Ponen de ejemplo la de Ramon Berenguer "donde solo está ocupado el 2% del espacio". "La excusa es liberar espacios para peatones o discapacitados, pero es solo a su criterio", opinan. Y cifran en un 25% la posible pérdida final de sillas, entre unas zonas y otras. 

Conflicto de intereses

La situación se desbordó en la reunión con la edila del martes, a la que acudieron una treintena de empresarios de Joan de Borbó y representantes del gremio para tratar de aclarar los detalles del opaco proyecto, del que incluso los vecinos saben poco pese a estar en plenas obras. Según dice la patronal, "Pin insinuó que estaban estudiando y planteando diseños con menos mesas a petición de los vecinos", y que la anchura de los veladores podría pasar de los cinco metros actuales a 3,8, de los más de 15 de anchura que miden las aceras. El consistorio replica que ese encuentro fue para conocer la opinión de los empresarios afectados sobre la ubicación y que su objetivo es hacer "más compatible la actividad" con "un espacio más vecinal" en este vial. 

El ayuntamiento les concedería mantener las terrazas pegadas a la pared (la nueva norma lo permite excepcionalmente), ante los problemas que generaría a los operadores desplazar estructuras y jardineras al otro lado y que los camareros tuvieran que cruzar una acera abarrotada. Pero como contrapartida defiende el recorte de mesas para encajar un encaminador táctil para invidentes, ya que no podrán guiarse por las fachadas. Al proponer el consistorio este encaminador desde la primera fila de árboles hacia las terrazas, sería necesario adelgazar los veladores. Por contra, los operadores piden que se sitúe hacia el lado más exterior. Y le recuerdan que al otro lado del paseo la acera está "invadida por el top manta" desde hace meses, con "tolerancia municipal".

La propuesta de recortes ha llevado al gremio a pedir a Colau que "retire competencias" a Pin en materia de terrazas, visto que es el único distrito donde se "contradice el pacto" y en pos de dialogar.