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Conflicto en Sant Jaume

Interior decidió desalojar la acampada de Sant Jaume al detectar tiendas vacías

Los técnicos en seguridad valoraron el riesgo de atentado terrorista en una situación de alerta 4 sobre 5

Medio centenar de antidisturbios vigilan la plaza después de desalojar las tiendas y retirar todo el material

Óscar Hernández

Los Mossos retirando los enseres de la acampada.

Los Mossos retirando los enseres de la acampada. / ALBERT BERTRAN

Agentes de la Brigada Mòvil de los Mossos (Brimo) han desalojado este miércoles la acampada independentista de la plaza de Sant Jaume de Barcelona bajo el argumento de que podía había material peligroso que ponía en riesgo la seguridad del Palau de la Generalitat. Fuentes próximas a la Conselleria Interior explicaron a este diario que el detonante del desalojo fue que esta noche pasada "sólo había dos personas durmiendo en el campamento y una decena de tiendas estaban vacías".

"Si las tiendas están vacías y apenas hay manifestantes en la plaza, ellos no pueden garantizar que alguien ajeno al grupo entrase en una de ellas y dejara un artefacto", indicaron las mismas fuentes. Esta disminución de manifestantes que vigilaran su propia zona de acampada en los últimos días preocupaba a los expertos en seguridad, sobre todo en una situación de alerta terrorista 4, en una escala de 5.

Un espacio sensible

Sin embargo, el director general de la Policia, Andreu Joan Martínez, se ha limitado este mediodía a justificar el desalojo en que las tiendas de campaña suponían un riesgo, al no poderse controlar su interior, lo que no ocurría con la carpa informativa, que sí se autorizó durante la Mercè. "La plaza de Sant Jaume es un espacio sensible y relevante, sede del Ayuntamiento y la Generalitat, y un lugar por el que transitan miles de personas", explicó. Martínez ha añadido que la operación policial se realizó sin incidentes. 

Medio centenar de antidisturbios y siete furgones ocuparon la plaza a las 9 horas de la mañana y procedieron en primer lugar a rodear la acampada, perimetrada con vallas previamente. Después, desmontaron las tiendas y las apilaron junto a los sacos y otros objetos de los manifestantes, antes de meterlos en un camión de limpieza para sacarlos de la zona.

La diputada de la CUP Natàlia Sànchez ha criticado duramente la actuación de los antidisturbios y ha pedido la dimisión del 'conseller' de Interior, Miquel Buch, por desalojar una "acampada no violenta". A su juicio, esta operación entra en contradicción con los llamamientos a la movilización ciudadana realizados desde el Govern de Quim Torra.

Por su parte, la organización juvenil de la izquierda independentista Arran, en la órbita de la CUP, ha censurado el desalojo y ha clamado contra el 'president' Torra y el 'conseller' Buch: "¡No os merecéis la 'senyera' que lleváis!".

El operativo de los Mossos se ha llevado a cabo sin ningún incidente y pasadas las 10 horas únicamente habían 10 manifestantes independentistas en la plaza, colocados frente a la acampada ya desmontada.

Petición de voluntarios

A primera hora y ante la previsión de la actuación policial, los acampados habían colgado un cartel para pedir voluntarios con los que poder aguantar la ocupación del céntrico espacio público. En uno de los carteles colocados en la carpa principal, delante del ayuntamiento, indicaban: "Inscríbete en los turnos de acampada. Turnos de dos horas". Asimismo, en Twitter reclamaron voluntarios para evitar el desalojo.

La solicitud de voluntarios se ha producido en plena negociación entre los acampadaos y los Mossos d'Esquadra para que desmontasen el campamento por el riesgo para la seguridad del Palau de la Generalitat que supone la presencia de unas tiendas cerradas a pocos metros de las paredes del edificio. Los independentistas acordaron ayer facilitar el registro de la tienda "siempre que los Mossos necesiten verlas".

Los enseres de los acampados en Sant Jaume, amontonados para su retirada. / ALBERT BERTRAN

El perímetro de seguridad es obligatorio en cualquier sede oficial, sobre todo cuando se trata de la importancia del Palau, donde hay decenas de funcionaros y cargos públicos trabajando. Junto al Palau no se permite estacionar ningún vehículo que no sea de los Mosss d'Esquadra o de algun servicio oficial.

De hecho, las únicas furgonetas que se permite que estacionen junto a sus paredes, normalmente en las pequeñas calles laterales, son las de los Mossos –bien la blanca no logotipada de la brigada de vigilancia del subsuelo, que controlas las cloacas, o las de los antidisturbios cuando hay alguna manifestación próxima–.