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EL FUTURO DEL PATRIMONIO DE BARCELONA

Barcelona reservará un 25% del futuro Palo Alto a inclusión social

Colau limitará la explotación del sector privado en la nueva concesión, que se prolongará hasta el 2038

La oposición cuestiona la fórmula de gestión y los vecinos dudan de algunas propuestas del proyecto

Víctor Vargas Llamas

Interior del recinto de Palo Alto, en el Poblenou de Barcelona. / RICARD CUGAT

Interior del recinto de Palo Alto, en el Poblenou de Barcelona.
Asistentes al mercadillo del Palo Alto Market.

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Las grandes muescas en la historia reciente de Palo Alto se miden de 20 en 20. Esos son los años que delimitaron la concesión que en su día realizó el Ayuntamiento de Barcelona a un grupo de creadores y diseñadores para revitalizar un espacio, el de la antigua fábrica textil de Gal i Puigsech, que había expropiado para que este icono de la historia industrial no acabara entre escombros. Y ese es el periodo que se inaugurará en abril, cuando se prevé adjudicar la gestión del recinto a proyectos que cumplan con los nuevos objetivos, aunque los trámites pueden demorar los planes . El guion aún se está elaborando, pero el gobierno de Ada Colau ha marcado como un elemento innegociable reservar un espacio para el desarrollo de proyectos de inclusión para personas en situación de vulnerabilidad. Un objetivo que da pie a otra novedad de calado: la explotación del recinto dejará de ser íntegramente privada. Hasta ahora lo gestiona una fundación formada por seis patronos y liderada por el diseñador Javier Mariscal.

El consistorio contempla destinar a ese fin una cuarta parte de los casi 5.600 metros cuadrados de equipamientos  con los que cuenta el recinto, para los que prevé nuevos usos. "Ese porcentaje iría reservado a la casa taller, iniciativa de control directo del ayuntamiento, que ha de ser ajena a la concesión, tanto por la inversión que se requiere como por los criterios con los que definimos los objetivos", expone Marc Andreu, consejero técnico del distrito de Sant Martí. Sería un espacio de alojamiento y desarrollo de actividades profesionales vinculadas al mundo artístico y del diseño.

Un tercio del espacio será para proyectos de referencia en el ámbito creativo

El resto de la distribución del espacio, catalogado como Bien cultural de interés local, será más similar a los criterios de la concesión en estos últimos años. Un 30% se destinará a lo que el consistorio denomina "proyectos tractor". "Son referencias en el sector, profesionales que resulten imanes para atraer otras iniciativas, referentes que contribuyan a impulsar Palo Alto, y con prioridad para profesionales autóctonos", describe Andreu. Entre sus otros cometidos, contribuir a la proyección del vivero de iniciativas empresariales  del ámbito del diseño y la cultura para los que se ha reservado el 15% de la ocupación. "En estos casos el ayuntamiento marcará pautas a través de una dirección técnica integrada por representantes de Barcelona Activa y del Museo del Diseño, entre otros", añade.

Vigencia limitada

La superficie restante se distribuirá entre el 15% destinado a iniciativas de asociaciones del arte y la cultura de Sant Martí, y otro 15% para acoger los servicios auxiliares.  Otra de las novedades respecto a las pautas que rigen la actual concesión es la limitación temporal de los proyectos. En el caso de los planes tractores, dispondrán de 5 años, ampliables a 2 años y medio más, en función del criterio de la Junta de valoración de proyectos, integrada por técnicos del consistorio y profesionales del diseño. Se contempla una segunda prórroga de 36 meses "excepcionalísimamente", si se considera apropiado, según Andreu. La vigencia para los proyectos del vivero será de 3 años, con una posible ampliación a 24 meses más.

"Se trata de garantizar la rotación y evitar que los proyectos se acomoden si se les garantiza la actual vigencia de 20 años de concesión", revela Andreu. El consejero recalca además la implementación de un proceso de selección, descartando la elección "a dedo" de la explotación aún en funcionamiento, y aboga por una distribución de espacios mixta. Un extremo en el que no coinciden sectores de la oposición. El primero en alzar la voz ha sido ERC, que ha hecho pública su propuesta de que el gobierno municipal asuma íntegramente la gestión del recinto. "Así se podrán priorizar los proyectos que mejoren la vida asociativa del barrio y se devolverá el recinto a los barceloneses", expuso la republicana Trini Capdevila. El PSC, sin embargo, cuestiona los límites temporales a los proyectos y pide "un plan de viabilidad" que garantice la continuidad de los profesionales liderados por Mariscal.

Incógnitas

Los reproches políticos se tornan posturas ambivalentes cuando se consulta al tejido comunitario del barrio, como ilustra Salvador Clarós, presidente de la Asociación de Vecinos del Poblenou. "El proyecto nos parece bien, porque parece que se abrirá más a la ciudadanía que ahora, que tiene cierto tono de privacidad y alquila espacios a empresas. También hay que destacar que los actuales gestores han posibilitado la rehabilitación patrimonial del espacio", explica Clarós.

Los vecinos no ven clara la idoneidad de los planes previstos para la casa taller

El dirigente vecinal valora la idea de consolidar el recinto "como una incubadora en el campo del diseño y la cultura", pero alberga dudas. "No han concretado los planes sobre la casa taller ni el presupuesto: la rehabilitación es cara y no acabamos de ver que sea la mejor opción ante la naturaleza del espacio. No estamos en contra, pero tenemos reservas", ha añadido Clarós.