10 ago 2020

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PATRIMONIO Y BIODIVERSIDAD

La rehabilitación del Turó Park deja fuera a los perros

El Ayuntamiento de Barcelona considera que son incompatibles con la recuperación del jardín histórico de Rubió i Tudurí

Los propietarios lamentan por insuficiente la alternativa de un espacio para mascotas en el recinto de Piscinas y Deportes

Antonio Madridejos

Los responsables municipales, durante la presentación de las obras de rehabilitación del Turo Park. A su lado, propietarios de perros disconformes con el anuncio de no permitir el acceso de mascotas al jardín.

Los responsables municipales, durante la presentación de las obras de rehabilitación del Turo Park. A su lado, propietarios de perros disconformes con el anuncio de no permitir el acceso de mascotas al jardín. / JULIO CARBÓ

La esperada reforma del Turó Park de Barcelona para alejarlo de la decadencia actual y acercarlo al proyecto original del paisajista Nicolau Rubió i Tudurí, que data de los años 30 del pasado siglo, prohibirá la entrada de perros en todos los espacios salvo en el pipicán ya existente, al que se accede por una puerta lateral. El Turó Park se convertirá así en el primer parque público de la ciudad, situado dentro de la trama urbana, en el que no se permite la entrada de los canes.

Las obras de reforma, que se iniciarán el próximo septiembre y tienen un presupuesto de 800.000 euros, han sido presentadas esta mañana por el concejal de Arquitectura y de Sarrià-Sant GervasiDaniel Mòdol, y por el comisionado de Ecología, Frederic Ximeno. A su lado se han arremolinado una docena de propietarios de perros, contrarios a la decisión de expulsarlos del parque. En todo momento, los representes municipales han insistido en que las reformas se han acordado con los vecinos y los comerciantes de la zona.

La gran abundancia de animales y los propietarios incívicos tienen buena parte de la culpa, según el ayuntamiento, del deterioro en que se encuentran algunas zonas del jardín, especialmente la pradera de la zona superior, arruinada por la sobreexplotación, salpicada de excrementos y en la que es fácil observar animales sin correa, algunos de gran tamaño, corriendo a toda velocidad. "No haremos una inversión de este tipo para que la estropeen", ha argumentado Mòdol.

Los propietarios de las mascotas creen que el ayuntamiento quiere hacer del jardín un nuevo "parque temático" para turistas

Lógicamente, muchos propietarios no opinan lo mismo y consideran que los problemas son debidos a una minoría. En su opinión, la decisión municipal tiene como objetivo convertir el Turó Park en un nuevo "parque temático" repleto de turistas y del que serán expulsados los vecinos, incluidos los niños que emplean la explanada superior como improvisado campo de fútbol. "Lo que tendrían que hacer es aumentar la vigilancia y los cuidados", ha reclamado una mujer. Otro vecino acusaba al ayuntamiento de dejar que el histórico parque se degradara: "Aquí, pese a que las puertas cierran por la noche, ha habido gente durmiendo todos los días". 

El presidente de la asociación de vecinos y comerciantes del Turó Park, Bartolomé Criado, ha lamentado que en el parque se celebran botellones y se acumula mucha basura, en parte porque trabajadores del barrio acuden al jardín para comer en él.

ZONA ALTERNATIVA

A cambio de la restricción, el ayuntamiento habilitará como alternativa un área para perros de 1.000 metros cuadrados en el recinto de Piscinas i Deportes, situado a cinco minutos a pie. Sin embargo, los propietarios de perros consideran que no es suficiente. "No queremos pipicanes, sino espacios amplios en los que podamos pasear con nuestros animales. Nos quieren marginar a las aceras", han comentado varias dueñas, visiblemente enfadadas. Álvaro Laforet, presidente de la asociación de propietarios de perros del parque, ha echado en cara al ayuntamiento que no hubiera comunicado la medida a los vecinos y ha dado por hecho que el nuevo recinto no dará abasto: "El espacio de Piscinas y Deportes quedará saturado. Allí no cabrá tanto perro". La densidad de animales en el barrio es muy elevada, con un 40% de familias con mascota.

El ayuntamiento no pretende ampliar la medida a otros parques. El Turó Park es una "excepción" por su valor histórico, ha dicho el concejal Mòdol

El concejal de Arquitectura, en cualquier caso, ha asegurado que la decisión del Turó Park es excepcional por tratarse un jardín histórico que merece un trato especial. De hecho, los perros en Barcelona ya no pueden acceder a otros cuatro parques de elevado valor patrimonial o botánico: el Jardín de Cervantes, el parque del Laberinto de Horta, el Jardín Botánico de Montjuïc y el Jardín Costa i Llobera de Montjuïc.

ABIERTO DURANTE LAS OBRAS

El parque, eso sí, permanecerá abierto durante los siete meses que durarán las obras, a partir de septiembre. Ximeno ha garantizado que, tras la rehabilitación, el Turó Park seguirá siendo un parque público y no se tendrá que pagar entrada para acceder a él, uno de los temores expresados por los vecinos.

Entre las obras que se llevarán a cabo en la rehabilitación, Ximeno ha destacado la plantación de nuevos árboles y arbustos -también se harán algunas podas- y muy particularmente la recuperación de la pradera superior, que estará cubierta totalmente por césped. También se efectuará una rehabilitación integral del lago de los nenúfares (se vaciará y se sellará), se mejorarán los caminos y los sistemas de riego, se renovará la zona de juegos infantiles y un centenar de bancos deteriorados y, finalmente, se recuperará el antiguo teatro de marionetas. El bar central se mantendrá, pero no habrá nuevos.

16 nuevas áreas para perros de al menos 700 metros cuadrados

Pese a que es obligatorio tener registrado los perros en el censo municipal, solo unos 46.000 animales, un tercio del total estimado en Barcelona, han cumplido el trámite. Eso significa que uno de cada 10 barceloneses tiene perro. 


En total, además, hay 107 equipamientos específicamente para perros, con una superficie total de 32.800 metros cuadrados. La mayoría, eso sí, son pipicanes de pequeño tamaño. Para poner coto a este déficit, el ayuntamiento ha anunciado la creación de 16 áreas dimensiones razonables (al menos 700 metros cuadrados), lo que supondrá aumentar la superficie disponible hasta 38.000 metros cuadrados. Deberá haber al menos una por cada uno de los distritos. Estas nuevas áreas contarán con bebedero para perros y elementos de mobiliario específicamente concebidos para los animales.


La primera gran área de recreo para perros se puso en marcha el pasado diciembre en el distrito de Nou Barris, concretamente en una zona ajardinada situada entre la avenida Meridiana, la Via Favència y la calle de la Cooperació. Tiene una valla de 1,8 metros de altura para evitar que se escapen los animales.


Las otras áreas previstas de 700 metros cuadrados, algunas pendientes de concreción y adjudicación, se encuentran en el parque de la Barceloneta (traslado y ampliación del existente), parque de la Estació del Nord, Letamendi (ampliación), Priorat, Jardins Bacardí (ampliación), Piscinas y Deportes, avenida Vallcarca (traslado y ampliación del existente), Coll i Alentorn, Ferran Junoy-Ciutat de Asunción y parque de Sant Martí.

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