27 sep 2020

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El prostíbulo de muñecas de Barcelona, obligado a mudarse

Fuentes municipales afirman que el propietario del piso de Ciutat Vella no sabía de la actividad que llevaban a cabo sus inquilinos

La empresa replica que el traslado a otra zona de la ciudad se debe a la falta de infraestructuras del piso

PATRICIA CASTÁN / BARCELONA

Katy, Leiza y el puñado de voluptuosas muñecas de silicona que se habían convertido en supernoticia por reinar en el primer prostíbulo de Barcelona donde las meretrices son de aluminio y silicona, están de mudanza tras solo dos semanas despachando placer por horas en el Gòtic. Según fuentes policiales, los propietarios de la vivienda desconocían la actividad que realizaba el nuevo arrendatario y han liquidado su contrato. La versión de la empresa es que han tenido que mudarse por "falta de infraestructura".

Lumidolls, el singular burdel con muñecas donde un redactor y una fotógrafa de EL PERIÓDICO pasaron una hora con Katy la semana pasada, se ubicaba en una vivienda de la calle de la Baixada de Sant Miquel, a un paso del Ayuntamiento de Barcelona. Ante el revuelo que causó la apertura de un negocio de sexo con maniquís de goma de 40 kilos, el consistorio no pudo saber inicialmente si el local disponía de algún tipo de actividad, ya que la dirección no se publicitaba.

Finalmente, explican fuentes municipales, la Guardia Urbana realizó pesquisas e hizo un seguimiento del caso que concluyó hoy martes con una visita al piso en cuestión. Allí no encontraron ni rastro de muñecas sexuales ni de material pornográfico. Nada. Con lo que el tema se ha dado por zanjado desde el ayuntamiento.

Fuentes policiales mantienen que los operadores han dejado la actividad, de la que el arrendador no tenía noticia. Vecinos de la finca, en cambio, creían que el piso estaba en alquiler y no tuvieron constancia de ningún uso como negocio erótico.

No obstante, fuentes de la empresa titular de Lumidolls, cuya web y teléfono de contacto siguen activos, explican a este diario que la falta de infraestructuas en ese pequeño piso les ha llevado a cambiar de zona. No dan detalles sobre su nueva ubicación, pero aseguran que en pocos días reabrirán en otro distrito. Por lo que mantienen operativa su línea de reservas.

Resta por saber si su plantilla se ampliará. Desde su web, solo Katy, Leiza, Aki y Niky, ofrecen sus falsas curvas desde 80 euros la media hora.