18 sep 2020

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CONFERENCIA EN LA TECLA SALA

Marín esboza el perfil del futuro distrito cultural de L'Hospitalet

Anuncia una batería de bonificaciones fiscales para atraer empresas del sector

La alcaldesa repasa su gestión y subraya sus políticas sociales en mitad de la crisis

CARLES COLS / L'HOSPITALET DE LLOBREGAT

La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, durante la entrevista que le hizo el director adjunto de EL PERIÓDICO, Albert Sáez, al término de su intervención.

La alcaldesa de L’Hospitalet, Núria Marín, durante la entrevista que le hizo el director adjunto de EL PERIÓDICO, Albert Sáez, al término de su intervención. / AYUNTAMIENTO DE L'HOSPITALET

La alcaldesa Núria Marín realizó ayer un exhaustivo repaso sobre cómo el Ayuntamiento de L'Hospitalet ha evitado que la ciudad embarranque estos últimos cuatro años en los arrecifes de la crisis y, a continuación, desveló cuáles serán dos de sus principales propuestas para optar a la reelección. Una es prolongar la urbanización de la plaza de Europa, el gran pulmón económico de la ciudad, hasta la ribera del río Llobregat. Es un proyecto aún con más sombras que luces, pues depende en parte del entusiasmo que pongan otras administraciones. El otro gran proyecto es igualmente ambicioso, pero más al alcance de la mano. Marín se propone crear en el corazón de la ciudad un distrito cultural de 25 hectáreas de superficie. «Ya hay en L'Hospitalet más de 200 empresas del sector de la industria cultural», dijo la alcaldesa. Lo que ofrecerá ahora el ayuntamiento son bonificaciones fiscales, en el IAE y el IBI, para que sean muchas más, y se instalen alrededor de la cruz que forman las calles de Miquel Romeu y Cobalt.

El empeño de repetir el éxito del polo empresarial de la plaza de Europa ahora con la cultura como eje central es un plan que se gesta desde hace meses en el Ayuntamiento de L'Hospitalet. Para ello fichó en su momento la experiencia que en este campo tiene Josep Ramoneda, que tras semanas de trabajo sobre el terreno coincidió con la alcaldesa en que esta no es idea paracaidista, sino al contrario, lo que hay es una masa crítica cultural en la ciudad que solo requiere ser fertilizada para que el distrito, tal y como ayer lo anunció Marín, sea una realidad.

Aunque con un sobrepeso especial de la música, lo cierto es que dentro del perímetro que se pretende configurar como distrito cultural ya hay potentes señales de actividad. Lo que Marín prometió ayer es una reurbanización y peatonalización parcial de dos o tres calles (la de Cobalt será algo así como la central street de los distritos similares que hay en otras ciudades) y la creación de un parque urbano a lo largo de la calle de Rosalía de Castro.

Ese, en cualquier caso, no es el único parque en la cartera de proyectos de la ciudad. Marín explicó que, en caso de desarrollarse la urbanización de la Gran Via más allá de la plaza de Europa, hasta que esa trama alcance el Hospital de Bellvitge, se podrá acondicionar Can Trabal como un gran parque urbano, de 25 hectáreas de superficie, por lo tanto mucho mayor que el de la Ciutadella, en Barcelona, y al que se podrá llegar en metro.

Marín, cuya conferencia fue presentada por el director adjunto de EL PERIÓDICO, Albert Sáez, expuso así dos apuntes sobre lo que en su opinión debería ser el futuro inminente de L'Hospitalet, pero antes ofreció un balance de lo que ha conllevado capitanear la ciudad en lo más profundo de la crisis económica que sufre España, y a menudo con la incomparecencia económica de otras administraciones, de un modo especial la Generalitat. Tal vez la cifra más ilustrativa de lo que han sido las urgencias de la ciudad estos últimos cuatro años es que ha sido necesario multiplicar por nueve las partidas destinadas a becas escolares de comedor, de modo que la partida presupuestaria ha pasado de los 200.000 euros a los 1,8 millones. Otro frente de lucha han sido los desahucios inmobiliarios. Se han evitado, según la alcaldesa, unos 100, y en paralelo se han promovido 220 contratos de alquiler social.

Esos resultados son posibles, según Marín, porque el ayuntamiento disfruta de una salud económica gracias a la que, por ejemplo, ha podido continuar construyendo nuevos equipamientos.