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Historias de libertad

Tras cada una de las imágenes de los lectores hay un relato muy particular

Desde lunas de miel a hitos iniciáticos de los hijos

H. L.
BARCELONA

Este fin de semana no bajará a Barcelona a ver el mural porque es fiesta mayor en Terrassa, pero del próximo no pasa. «Me hace mucha ilusión. Precisamente la foto de mi momento de libertad es de la festa major del año pasado. Era el primer castell de mi hijo Daniel después de muchos ensayos. Fue muy emocionante». Habla Àngels Rodulfo, una de las lectoras de EL PERIÓDICO que participa en el mosaico colaborativo de Fontcuberta inaugurado ayer. En la imagen que envió al diario, estampada ahora en el gran beso en el mural de la plaza de Isidre Nonell, a un paso de la catedral, aparecen unas manos de un grupo de Minyons de Terrassa con las manos en alto, en la plaza, durante el levantamiento en una de las grandes citas castelleres de la cocapital del Vallès.

Sara Mesa tiene 24 años y es una aficionada a la fotografía. «Voy siempre por la calle haciendo fotos con el móvil. Cuando descubrí la iniciativa en el Instagram de EL PERIÓDICO me pareció muy buena idea. Participé con varias», apunta la joven, vecina de Castellar del Vallès. Entras sus preferidas, destaca dos. Una es una imagen aérea, nocturna, de la ciudad. «La hice desde el avión, volviendo de Londres. La ciudad iluminada me pareció preciosa», recuerda la joven. En la otra aparece ella, en Grècia, con los brazos estirados. «También es una imagen que me transmite precisamente eso, libertad», explica la joven aficionada a la fotografía. Como Rodulfo, Mesa aún no ha ido hasta la plaza de Isidre Nonell a buscarse en el mural, pero lo hará en breve. «Ya tengo apuntado en el mapa dónde está», concluye.

Del Caribe a la Segarra

Quien no quiso perderse la inauguración fue Joana Bermúdez. «Trabajo aquí cerca y he aprovechado la hora del almuerzo para bajar a ver el mural. Me hacía mucha ilusión buscarme y enseguida me he encontrado», explica, sonriente, Bermúdez, mientras señala su fotografía, en la que aparece abrazada a su marido. «Es una foto de nuestra luna de miel en el Caribe», prosigue la mujer, que se enteró de la iniciativa porque es suscriptora de EL PERIÓDICO.

La foto junto a su marido en Santo Domingo no es el único momento de libertad de Bermúdez. «Mandé también una foto con mi marido y mi hija en Sant Guim de Freixenet, el pueblo donde veraneamos. Es otro lugar que representa para mí la libertad. La libertad y el amor, junto a mi marido y mi hija. Lo tiene todo», prosigue la mujer, encantada con el resultado final de la obra de Fontcuberta. «Es muy emocionante verse ahí, participar en una obra de un artista tan importante», apuntaba ayer Bermúdez.

De la feria a la playa

Detrás de cada una de las 4.000 imágenes, una historia. O varias. Las de Àngels, Sara y Joana son solo tres ejemplos. Entre los momentos de libertad enviados por los lectores hay saltos entre las olas, como el de Rosa Palomo; impresionantes tiovivos rodando frente a la inmensidad, como el de Álvaro Cruz; besos apasionados con la ciudad a los pies, como el de Carla Contreras; puestas de sol en la playa, como la de Natalia Figuerola o la de José López -la de este con beso incluido- o abrazos a barrigas embarazadísimas, como la de Laia Morante. Libertades para todos los gustos.