TIEMPO DE RECORTES Y AJUSTES

El Barça de las seis Ligas: tijeretazo tras el éxito

Un reactor nuclear en Barça TV, por Francisco Cabezas

El Barça completa un sextete histórico dominando todos los campeonatos nacionales

La cruda realidad del Barça: 1.350 millones de euros de deuda que no bajan

El Barça cierra la puerta a Mirotic y media Europa lo pretende

El Barça puede perder a Alexia Putellas tras el no de Messi

Mirotic se despide del Palau Blaugrana tras el segundo triunfo sobre el Madrid en la final de la Liga ACB.

Mirotic se despide del Palau Blaugrana tras el segundo triunfo sobre el Madrid en la final de la Liga ACB. / Efe / Quique García

Marcos López / Laia Bonals / Luis Mendiola / Emilio Pérez de Rozas

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El éxito del Barça, un club único porque ninguna otra institución ha ganado las seis Ligas en las que ha participado, no modifica el plan de viabilidad. Ni mucho menos. Tras besar las copas, las secciones se enfrentan a serios recortes, que oscilan entre el 10% y el 15%, como mínimo, obligados por la tremenda crisis que sacude al Barcelona.

Tan grande y delicada es la situación (la deuda es de 1.350 millones de euros y sigue sin bajar) que el equipo de fútbol sólo busca fichajes a coste cero (Gündogan e Iñigo Martínez son los primeros), asumiendo que no puede competir en el mercado con los grandes de Europa hasta que no ajuste esos números rojos que llevan años amenazando la estabilidad y, sobre todo, el futuro de la entidad.

La ruina nació con Neymar; luego llegó el derroche descontrolado

No baja la deuda, desciende la masa salarial, pero no a los niveles que exige el Barça, maniatado por el fair play, que tiene excedido. Tanto que condiciona y estrangula la política deportiva porque LaLiga, que preside Javier Tebas, sólo les deja actuar bajo la fórmula del 40%. O sea, sólo puede usar en incorporaciones el 40% de lo que ahorre. Y el drama económico nace, precisamente, de la mayor cantidad recibida por un club en la historia del fútbol mundial.

En agosto de 2017, el Paris SG depositó en la sede de LaLiga un cheque de 222 millones de euros – nadie ha pagado tanto, ni antes, ni después, por un jugador – para llevarse a<strong> Neymar</strong> al Parque de los Príncipes. Ese fue el big bang que desencadenó la ruina. Disparó el gasto de manera descontrolada porque no sólo se malgastó lo que recibió, sino que se excedió.

Fueron 350 millones en tres jugadores (Dembélé, Coutinho y Griezmann), que alcanzan los 400 si se incluyen las variables. Y eso sin contar, por supuesto, los altísimos salarios que pactó Josep Maria Bartomeu en lo que Joan Laporta ha calificado siempre como "una herencia envenenada".

Pero el problema no se reducía sólo a que se derrochó el dinero de Neymar, sino que eso provocó un efecto dominó elevando la masa salarial de la plantilla a cotas estratosféricas. Inasumibles para cualquier equipo porque el Barça tenía hace dos años, coincidiendo con la entrada de Laporta, un gasto de 708 millones cuando clubs como Manchester City, Madrid o Bayern de Múnich se sitúan entre los 350 y 400 millones.

No sólo las estrellas antiguas (Messi, Luis Suárez) o los nuevos que vinieron (Dembélé, Coutinho y Griezmann) cobraban salarios por encima del mercado, sino que la clase media-alta (Busquets, Piqué, Alba, Ter Stegen, De Jong…) también estaba fuera del mercado.

Ahora, el Barça, que ha perdido a casi todas esas piezas en el camino, se fija como objetivo reducir esa desmesurada cantidad (alcanzó los 708 millones) hasta colocarla en los 528. Muy por encima aún de los grandes clubs europeos. Por eso, sigue estrangulado el Barcelona.

Alexia Putellas levantando su segundo Balón de Oro

Alexia Putellas levantando su segundo Balón de Oro / Reuters

El femenino, el único sin recortes porque es autosuficiente

El equipo femenino es el único autosuficiente. Con la segunda Champions, su valor no hace más que ir a la alza. Sin embargo, no es ajeno a la situación económica. Según apuntan a EL PERIÓDICO desde las oficinas del Camp Nou, es la única sección que no va a vivir los recortes, pero sí que tendrá que apretarse el cinturón. 

El club blaugrana, con 7,7 millones de euros, aparece en primera posición en el informe del Deloitte Football Money, que por primer año incluye también los ingresos generados por el fútbol femenino. Cada vez más marcas internacionales, como Nike, Estrella Damm, CaixaBank, Cupra, Allianz, Gatorade o Bimbo, cierran acuerdos de patrocinio con el equipo femenino. Esto, además de ofrecer músculo económico a la sección, ayuda a poder encara la temporada que viene con mayor optimismo. En total, las inversiones de todas estas marcas dejarán hasta ocho millones de euros en las cuentas del equipo en esta temporada 2022-23, según indicó la propia entidad, de un presupuesto total de 12 millones.

Líder en el césped y en los despachos, el próximo año, la estructura liderada por <strong>Markel Zubizarreta</strong> tiene grandes renovaciones pendientes. El equipo no sufrirá recortes, pero sí que deberá reajustar su masa salarial. 

En un año termina contrato la columna vertebral del equipo, comenzando por la capitana, Alexia Putellas. La de Mollet del Vallés quiere seguir vistiendo la camiseta azulgrana, y la entidad no quiere perder a su emblema. Según ha podido saber este diario, las negociaciones están en marcha desde hace semanas, aunque aún falta para llegar a un acuerdo. Es necesario recalibrar las condiciones salariales de la mejor jugadora del mundo. 

También acaban contrato Patri Guijarro, Mariona Caldentey, Mapi León, Sandra Paños y Lucy Bronze, entre otras. También concluye su vinculación el propio Markel Zubizarreta, quien esta temporada ya amagó con salir, y el técnico del conjunto azulgrana, Jonatan Giráldez

Con esta previsión, en el Barcelona tienen clara la premisa: no se puede subir su gasto en masa salarial pese a tener todas estas renovaciones clave pendientes. Además, resulta necesario cerrar algunos fichajes en demarcaciones donde esta falto de efectivos, como una ariete.

Mirotic recibe el trofeo de campeón de Liga que conquistó el Barça sobre el Madrid.

Mirotic recibe el trofeo de campeón de Liga que conquistó el Barça sobre el Madrid. / AFP7

Mirotic y Cindric, símbolos del duro ajuste de cuentas en el Palau

El Barça perderá a dos de sus estrellas del Palau: Nikola Mirotic, en el equipo de baloncesto, y Luka Cindric , en el de balonmano. El club necesita realizar un fuerte reajuste económico para cumplir con el fair play financiero que exige LaLiga y los dos deportistas serán los dos principales sacrificados de las secciones, con la particularidad, además, de que ambos cuentan con dos años más de contrato y aún hay que pactar las condiciones de rescisión.

El mayor recorte de las secciones se aplicará en el baloncesto: en torno al 20%. De los 42 millones se pasará a los 33 o 34 millones, aunque una parte importante del recorte llegará con la salida de Mirotic, cuya ficha anual es de 11 millones de euros brutos. El futuro de Higgins, con un año más, también está en el aire, y el club quiere pactar una reducción o una salida.

En función del espacio que quede liberado, el Barça debe afrontar las renovaciones del técnico Jasikevicius, de jugadores que acaban contrato (Sanli,Tobey, Kuric) y de los posibles refuerzos que insinúa Navarro, el mánager de la sección. "Tenemos un plan sin Mirotic para construir un proyecto con las mismas garantías", afirma. “Toca rehacer un buen equipo con la base está consolidada".

El impacto en el balonmano será mucho menor. Reducirá su actual presupuesto de unos ocho millones en torno a un 10% según admitió el coordinador de la sección, Joan Marín, aunque eso implica la marcha de Ludovic Fàbregas al Veszprem, de Cindric ("nuestra intención es que salga y que no lo haga nadie más", dice Marín), y crezcan los rumores sobre el guardameta Gonzalo Pérez de Vargas, con contrato hasta 2025 y con una cláusula de salida muy elevada.

Esas salidas se contrarrestarán con la incorporación de los jóvenes pivotes españoles Javi Rodríguez y Jaime Gallego. "El Barça tiene y va a tener siempre un equipo para competir e intentar llevarse los títulos, aunque puede ser que en un futuro inmediato haya que apretarse los machos y utilizar una plantilla más corta", resume el técnico Carlos Ortega.

Joan Laporta, con su imagen reproducida en un monitor de televisión, habla al Senat del Barça.

Joan Laporta, con su imagen reproducida en un monitor de televisión, habla al Senat del Barça. / Marta Pérez / Efe

Cierre de Barça TV y despido de empleados

Tema silencioso. Tema oculto. Tema que provoca cientos de comentarios y rumores. Miles de filtraciones. Bastante ruido para situaciones que, en principio, parecían, estaban, pactadas. Los empleados del Barça han sufrido, sufren y sufrirán una situación incierta. Peor aún, dados los números de Barça, cientos de ellos podían haber sido despedidos y no hubiese pasado nada. El cierre de Barça TV este próximo 30 de junio (costaba 14 millones de euros y solo generaba dos, sostiene el club) es el gran ejemplo.

Es más, pese a haber sufrido el temor, en más de una ocasión, a no cobrar la nómina (cosa que no ha ocurrido nunca, pese a las dificultades que estaba pasando la tesorería del club), siempre ha confiado en la gestión de Laporta y, pese a que algunos medios llegaron a publicar, por ejemplo, que los empleados no habían cobrado la paga extra por el título de Liga, ésta fue ingresada sólo días después de haber celebrado la gran conquista de esta temporada.

Con los números sobre la mesa, la autoridad económica del club hubiera podido presentar, sin pestañear, un expediente de regulación de empleo y haber puesto en la calle a 200 personas de golpe. Esa idea, que estuvo en la mente de los responsables económicos fue, dicen, frenada por el propio presidente Joan Laporta, por su jefa de gabinete, Manana Giorgadze, y por Eduard Romeu, vicepresidente económico.

Y, a partir de ahí, empezaron las negociaciones, que fueron de todo tipo porque, en efecto, cada empleado es un mundo y más si estamos hablando de más de 1.500 contratados, con una diversidad tremenda de acuerdos, pues ‘sólo’ 530 de ellos son empleados fijos y 70 fijos discontinuos, que son los que trabajan los días de partidos en el Camp Nou. Hay, por tanto, cientos y cientos de empleados conocidos como ‘1006’, que son los que trabajan en las secciones, Ciudad Deportiva y en las decenas de equipos que tiene el més que un club.

Desde la entrada de la directiva de Laporta en el Barcelona se han producido, más o menos, un centenar de bajas y se han contratado un número similar de trabajadores. Una vez descartada la posibilidad de presentar un expediente de regulación de empleo se pidió a los jefes de las distintas áreas que estudiasen aquellas posiciones de las que podían prescindir, aquellos empleados que no tenían contenido y, por supuesto, que se olvidasen de activar aquellas posiciones que estaban presupuestas pero que, en ese momento, aún no se habían cubierto.

Hay un punto sobre el que se habla poco y que duele, y mucho, a los empleados del Barça y es que ellos sólo representan entre el 3 y 4% del presupuesto global del club, por lo que, en muchos momentos, consideran que, tal vez, el club debería pensar en recortar en otras partidas antes que en sus puestos de trabajo, aunque comparten que la actual directiva se pase el día surfeando intentando amortizar puestos de trabajo que, como en muchas otras empresas, no tienen demasiado sentido.

Una cosa sí parecen haber tenido muy en cuenta desde el ‘camarote’ de Laporta y, muy especialmente, su jefa de gabinete Manana Giorgadze. Casi todas las crisis de muchas compañías arrancan por el ruido generado por un empleado, o empleados, despedidos inadecuadamente, incorrectamente, injustamente o con finiquitos inferiores a los que le toca. Alguien pensó que no se podía crear, fuera del club, un núcleo de trabajadores descontentos, que hubiesen podido hacer mucho, muchísimo ruido, hasta el punto de poner en peligro la presidencia de Laporta.

Eso sí, todo el mundo dentro de la entidad considera que esta semana será tremenda y, probablemente, muy dolorosa para los cientos de contratados a través del ‘1006’, pues son trabajadores (deportistas de todas las especialidades, entrenadores, ojeadores, técnicos de todo tipo, médicos, fisios…..), vinculados especialmente a la Ciudad Deportiva Joan Gamper, cuyo contrato de trabajo finaliza el próximo jueves y, en un número que muchos sospechan será muy elevado, no será renovado y, además, sin finiquito alguno.