BAYERN - BARÇA (2-0)

La historia no cambia: el Barcelona vuelve a caer en Múnich

La mejoría azulgrana fue insuficiente y las numerosas ocasiones falladas antes de los goles alemanes impidieron cerrar la negra racha

Lucas Hernandez celebra su gol al F C Barcelona ante la mirada de Pedri

Lucas Hernandez celebra su gol al F C Barcelona ante la mirada de Pedri / KERSTIN JOENSSON / AFP

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Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

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Un mejorado Barça sufrió el mismo castigo que las peores versiones del Barça. Perdió de nuevo ante el Bayern, y en Múnich, donde nunca ha ganado en la vida, mostrándose impotente para levantar el peso de la historia.

Necesitaba el Barça un partido redondo y le salió solo ovalado: desperdició varias oportunidades para adelantarse en el marcador y un fallo de marcaje precipitó el ocaso. Lucas Hernández cabeceó solo un córner, en el área de meta, el día que más centímetros había en el equipo, y sin tiempo para asimilar el disgusto ni entereza suficiente para no perder el oremus, Sané se colaba también solo ante las narices de Ter Stegen para colocar una diferencia demasiado amplia para un Barça que regresaba reconstruido.

Las buenas sensaciones que tenía Xavi se quedaron en eso, en sensaciones, que no se trasladaron al marcador. Quizá la mejoría operada sirva para ganar al Bayern en el Camp Nou y derrocarle del liderato al que se ha aupado batiendo a sus dos peores enemigos con el mismo resultados. Si vence dos veces al Viktoria, estará en octavos.

Lewandowski dispara a portería ante la oposición de Pavard y Kimmich.

/ EFE/EPA/RONALD WITTEK

Una explicación sobrenatural

Lewanddowski erró en el día más inoportuno y Pedri remató al poste lo que pudo ser el 2-1. 

No solo superó a los peores enemigos, sino que salió indemne del regreso de Robert Lewandowski. Solo cabe una explicación, y sobrenatural, a los errores del casi infalible Lewandowski, y es que sintiera extraño rematando ante su exequipo de los últimos ocho años. Pedri, que no conocía a nadie, remató al poste en la última oportunidad para impedir el destino del Barça ante el Bayern siga cantado.

Se resistió Xavi a la tentación de cambiar de sistema, pese a que las circunstancias (y las experiencias previas) invitarían a un entrenador a taparse más en defensa. No lo hizo, y mantuvo el 4-3-3 habitual. El Bayern quiso sorprender removiendo el frente de ataque con el traslado de Mané a la banda izquierda y situando a Müller como hombre más adelantado. Más tarde le copió Xavi cambiando de banda a los interiores y a los extremos y cambiando a Koundé y Araujo en el lateral y el centro, para devolverlos a la posición natural.

Lucas Hernández marca el primer gol del Bayern en la salida de un córner.


/ EFE/EPA/RONALD WITTEK

Centímetros inútiles

Entre las novedades que quiso presentar en un once en el que solo permanecían cinco supervivientes del año pasado (Ter Stegen, Araujo, Gavi, Busquets y Dembélé), eligió a Christensen y Marcos Alonso. Dos futbolistas de centímetros para defender el juego aéreo y con experiencia para manejar duelos de alto copete. Centímetros que no sirvieron de nada con la aparición de Lucas Hernández. Es en la defensa donde más cambia el Barça, tal vez porque el nivel entre sus componentes es más parejo; delante, la combinación de medios y delanteros se ha repetido en cuatro de los seis partidos.

Paró más Neuer que Ter Stegen y el Bayern aguantó indemne hasta el descanso.

Pareció justificado. Con la salvedad de Dembélé, el más irregular de todos, los demás no tienen quien les discuta el puesto, de momento. Por más que Raphinha perdiera varios duelos con Davies, que Lewandowski fallara dos claras ocasiones que se entenderían en Braithwaite, dicho con todo el respeto, y que a Pedri se le echa de menos en ocasiones porque sus brillantes acciones quedan aún más resaltadas por sus desapariciones.

Sané celebra el 2-0.

/ EP

Interiores de nivel

Pedri es un jugador fundamental por su capacidad creativa y la calma que exhibe bajo presión, como era el caso anoche con las fieras apariciones de Kimmich o de Sabitzer cada vez que recibía la bola. Se zafó cada vez gracias a su visión periférica, huyendo al mismo tiempo de la previsible tarascada. Con la paciencia de un orfebre llegó hasta las narices de Neuer y chutó al poste.

Fundamental se ha hecho Gavi, que ahí sigue diez meses después, aguantando en el equipo y aguantando al equipo, con esa valentía para acudir al choque y esa constancia en ofrecerse al compañero cuando no tiene el balón, aun sabiendo que quizá el desmarque sea inútil. Defendió la portería propia con el mismo ahínco que apareció en la de Neuer, el mejor jugador del Bayern. El desgaste y el 2-0 le retiraron del campo cuando se necesitaba una urgente reacción al desplome general.

Koundé intenta arrebatar el balón a Davies.

/ EP

Neuer para mucho más

Paró Neuer mucho más que Ter Stegen para evitar que se moviera el marcador antes para los forasteros. Metió el pie, la mano, el cuerpo, y el Bayern se retiró al descanso aliviado, también por un penalti no pitado de Davies a Dembélé, con el cero en la portería. La nada era por una vez un tesoro extraordinario.

Asustado había acabado el campeón alemán, que se sintió inseguro por primera vez en años frente al Barça. Hasta que asestó dos golpes que denunciaron la fragilidad anímica azulgrana y el equipo, impactado, se encogió, entre el peso del marcador y el de la historia.

Nunca calló el estadio ni en los peores momentos, abarrotado, que de vez en cuando se pone todo el aforo en pie cuando uno de los fondos canta para que se levante todo aquel que es del Bayern. Los 1.600 culés concentrados en un córner fueron silenciados. Los 600 fans polacos de Lewandowski se quedaron aplatanados cada vez que el ídolo desaprovechaba una ocasión el día más inoportuno.

Ficha técnica

BAYERN: Neuer (8); Pavard (5), Upamecano (7), Lucas (7); Davies (7); Kimmich (6), Sabitzer (5); Sané (6), Musiala (5), Mané (4); Müller (5).

Técnico: Julian Nagelsmann (6).

Cambios: Mazraoui (6) por Pavard (m. 21); Goretzka (5) por Sabitzer (m. 46); Gnabry (sc) por Mané (m. 70); Tel (sc) por Sané (m. 80); Gravenberch (sc) por Musiala (m. 80).

BARCELONA: Ter Stegen (6); Koundé (7), Araujo (6), Christensen (6), Marcos (6); Gavi (7), Busquets (6), Pedri (7); Raphinha (5), Lewandowski (5), Dembélé (5).

Técnico: Xavi Hernández (5).

Cambios: Ferran (6) por Raphinha (m. 61); De Jong (6) por Gavi (m. 61); Eric (6) por Christensen (m. 70); Ansu (sc) por Dembélé (m. 80); Kessié (sc) por Busquets (m. 80).

Goles: 1-0 (m. 50), Lucas cabecea solo un córner; 2-0 (m. 54), Sané se planta ante Ter Stegen y le supera por raso.

Árbitro: Danny Makkelie (4), neerlandés.

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Tarjetas: Sabitzer (m. 19), Busquets (m. 48), Kimmich (m. 74).

Estadio: Allianz Arena.