AÑO UNO, AÑO EN BLANCO

Barça-Messi, secuelas sin fin del traumático divorcio

Barça-Messi, secuelas sin fin del traumático divorcio

Jordi Cotrina / FRANCK FIFE / AFP

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Año uno sin Messi. Año en blanco. Año uno sin Leo y el Barça está huérfano. Sigue aturdido sin saber cuándo podrá recuperarse de ese tremendo vacío deportivo y, al mismo tiempo, comercial. Año uno de Messi fuera del Barça y ni él parece el mismo. Año uno en París y apenas seis goles en 26 jornadas de la menor Liga francesa avalan esa tristeza en su fútbol porque además se marchó para ganar la Champions, un título que se le resiste desde el 2015, y topó con el Madrid.

Todos han salido perdiendo de esa traumática separación, cuyos motivos, nueve meses después, aún siguen ocultos bajo una nebulosa indescifrable. Él no quería irse, pero le obligaron a irse. Todos han perdido en esa ruptura, excepto el PSG, que se quedó sin su corona europea, pero incrementó, eso sí, en un 13% los ingresos por derechos publicitarios.

Barça y Messi quedaron dañados por una ruptura que descapitalizó y castigó a ambos

El Barça se quedó sin su guía. No podía pagarlo. Y Joan Laporta, el presidente azulgrana, asumió que la institución estaba por encima de cualquiera, incluido Leo. Pero el equipo lo echó tanto de menos que ha necesitado hasta siete delanteros (Memphis, Aubameyang, Luuk de Jong, Ansu Fati, lesionado casi toda la temporada, Ferran Torres, Dembélé y Kun Agüero, que se retiró del fútbol en diciembre pasado por una arritmia) para superar los números en la Liga firmados por el astro argentino en su último curso en el Camp Nou.

Marcó Messi 30 goles en la Liga pasada y los siete juntos han alcanzado la cifra de 39, necesitando incluso el club corregir la dramática situación deportiva con el fichaje de hasta tres delanteros en el mercado invernal.

Crisis sin solución

Con Leo, el inevitable proceso de reconstrucción que debe afrontar el club se habría simplificado. Pero tampoco era garantía de éxito porque el Barça está en una profunda crisis, a la que no se atisba solución con dos presidentes (Bartomeu y Laporta) y hasta cinco entrenadores, incluido el interino Sergi, desde la conquista de la última Liga. Ocurrió en el 2019. Y con Valverde en el banquillo, sacando 11 puntos al segundo clasificado (Atlético) y 19  al tercero (Madrid). Título nada celebrado entonces, saciado el barcelonismo.

La marcha del '10' desnudó aún más los viejos defectos estructurales de un equipo ya gastado

Desde entonces, con y sin Messi, el equipo ha sido incapaz de imponerse porque se ha ido envejeciendo, al tiempo que la apuesta por los refuerzos (Dembélé, Coutinho y Griezmann) fue tan derrochadoramente cara como estéril en el campo. El adiós de Messi, la bandera de la mejor época de la historia del Barça, ha desnudado todavía más los problemas estructurales que anidan en una plantilla necesitada de otra enorme inversión para volver a ser competitiva en la Liga. Y en Europa. 

No lo es siquiera ni en la segunda división continental como se demostró con su eliminación ante el Eintracht de Frankfurt, quien terminó siendo el campeón de la Europa League.

Los jugadores del Eintracht celebran su gol en el Camp Nou

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El edificio azulgrana se ha ido desmoronando poco a poco, aunque mantiene su condición de club más valioso del mundo, según el ranking que ha hecho público Forbes, la revista estadounidense especializada en el mundo de los negocios y finanzas. Le da al Barça un valor de 4.760 millones de dólares (4.435 millones de euros), ocupando la cuarta plaza, pero siendo el primer club de fútbol ya que solo es superado por Dallas Cowboys (NFL), New York Yankees (MLB) y New York Knicks (NBA). El Madrid es quinto.

Una simulación del nuevo Spotify Camp Nou.

/ FCBARCELONA

De momento, solo Spotify

Aguanta todavía el Barça el ‘efecto Messi’, pero por poco tiempo ya que se ha descapitalizado deportivamente y, por supuesto, en el plano comercial. Por ahora, la junta de Laporta solo ha podido sellar el acuerdo global para que Spotify sea el patrocinador principal supliendo a Rakuten.

El club cobraría 65 millones anuales por un pacto que incluye lucir su publicidad en las camisetas masculina y femenina colocar el nombre de Spotify al Camp Nou. Aunque la directiva de Laporta no quiso dar cifras.

El Paris SG ha reclutado 10 nuevos patrocinadores, pero ni uniendo a Messi con Neymar y Mbappé le alcanzó para ganar la Champions

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El PSG sí que ha aprovechado la llegada de Messi para reclutar una decena de nuevos patrocinadores. El Barça, en cambio, solo firmó con Spotify, intensificando las negociaciones para hallar nuevos recursos que activen "las palancas", que diría Laporta, para obtener liquidez.

Tiene asumido el club que debe buscar en el segundo o tercer estrato del mercado porque las piezas grandes son inaccesibles y ya están elegidas (Haaland al City; Mbappé, en París), obligado por la pobreza del Barça sin Messi.