LA VISITA AL ALAVÉS (21 H)

Xavi, entre la urgencia y la paciencia

El técnico admite que el Barça necesita victorias de inmediato para no empeorar la temporada tras perder dos títulos en una semana y confiesa que él también esperaba mejores resultados de su etapa. Pero asegura que llegarán.

El perfil de Xavi Hernández en la sala de prensa de Sant Joan Despí.

El perfil de Xavi Hernández en la sala de prensa de Sant Joan Despí. / Enric Fontcuberta / Efe

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Joan Domènech
Joan Domènech

Periodista

Especialista en Fútbol, Barça, Deportes.

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Con la decepción de la eliminación copera y la depresión de la nueva lesión de Ansu Fati, el Barça regresa a la Liga por un momento, antes de un parón de dos semanas, donde el nivel de los rivales (Atlético, Espanyol, Valencia...) se incrementará ostensiblemente. Y ese momento le enfrenta este domingo al Alavés, en zona de descenso, lo que le obliga a ganar para evitar un daño mayor en el futuro del campeonato y, sobre todo, que dure demasiados días la letanía.

"Necesitamos una victoria urgente", verbalizaba Xavi Hernández, porque el Barça, sin desplegar un buen juego y sin emitir buenas sensaciones, tampoco consigue resultados, el fin último. El primero.

El entrenador está preocupado, sin nada en las manos que ofrecer al regreso de San Mamés y cumplidos tres meses desde su llegada. El Barça no carbura y Xavi, que se sigue proclamándose optimista en cada comparecencia, estaba convencido que a estas alturas ya habría encarrilado la trayectoria del equipo. No ha sucedido. Sin embargo, lanzó un mensaje positivo que contrastaba con la desolación culé: "Estoy convencido de que estamos en el inicio de algo importante".

"En Bilbao nos ganaron por intensidad y coraje, valores que no pueden faltar, eso es lo que más me duele"

Xavi Hernández / Entrenador del Barça

Òscar Hernández, el segundo entrenador, entrega un peto a Dembélé junto a Frenkie de Jong.

/ Albert Gea / Reuters

Hincharse de paciencia

El culé deberá hincharse de paciencia, por tanto, a la espera de que lleguen los gloriosos episodios de este Barça de Xavi. "Yo también debo tener paciencia", decía el entrenador, para insistir en el modelo que aplica y que aún no da frutos. "La misma idea que hizo grande al Barcelona", aclaró. Pero Xavi no está en el campo. Tampoco Iniesta. Ni Messi. Ni Puyol. Ni Pedro, Henry, Etoo... Permanecen, eso sí, Piqué y Busquets diez años más envejecidos. "Los tiros van para las vacas sagradas", observa Xavi, que no se queja por ello. Es ley de vida futbolística, asume.

Pero no es admisible, sin embargo, la forma como llegó la derrota de Bilbao. "Nos ganaron por intensidad y coraje, valores que no pueden faltar, eso es lo que más me duele", dijo. Valores que aluden a la valentía y a la implicación, también a la mentalidad y, por qué no, a la calidad futbolística del grupo.

Xavi recibió la visita del vicepresidente Rafa Yuste y el ojeador internacional Jordi Cruyf.

/ Enric Fontcuberta / Efe

Los azulgranas no supieron oponer ninguna virtud, ni siquiera su personalidad como equipo ante un Athletic que les pasó por encima en muchas fases del encuentro. Xavi volvió de San Mamés desorientado al descubrir otro déficit en la plantilla, más allá de que las buenas vibraciones de los entrenamientos nunca se trasladan a los resultados de los partidos.

La amarga experiencia de Bilbao sirve como aviso para la visita al Alavés, un rival al que ve calcado al Athletic por su estilo directo y su forma de combatir. Los errores, el aturdimiento y la pasividad deberían quedar claramente corregidas sobre el césped de Mendizorroza. 

Martin Braithwaite en el entrenamiento de este sábado.

/ FCB

Necesidad de fichajes

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La eliminación copera, además, con varios futbolistas que juegan con molestias (Alba, Frenkie de Jong...), confirma la necesidad de refuerzos en la plantilla. Serán más de uno. "Entre lo que queremos y lo que podemos hay un trocito", dijo Xavi, con una de las escasas sonrisas de la matinal, amarga sonrisa, para corroborar la época que carestía que azota al Barça en todos los sentidos.

La posición de Ousmane Dembélé no cambia nada tampoco por la lesión de Ansu Fati. "La peor que podíamos sufrir, perdemos un futbolista impresionante", lamentó Xavi del joven delantero, que solo ha resistido dos partidos. Dembélé es uno más de la plantilla, afirmó Xavi, insistiendo en que el extremo francés, si no quiere renovar, tendrá que marcharse antes del 31 de enero.