"ÉL LO SABE, ES CRÍTICO CONSIGO MISMO", DICE KOEMAN

Memphis se ha encallado

  • El delantero empezó a lo grande, con dos goles en las tres primeras jornadas, pero ahora ha perdido la puntería

  • El neerlandés suma solo dos tantos, y ambos de penalti, en los seis últimos partidos de Liga

Memphis aplaude al público en el Camp Nou

Memphis aplaude al público en el Camp Nou / JORDI COTRINA

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Marcos López
Marcos López

Periodista

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Memphis se ha encallado. Y el fútbol alegre y dinámico, repleto de eficacia (dos goles en las tres primeras jornadas), que desprendía el exdelantero del Olympique de Lyon se ha convertido ahora en un insípido juego lleno de arabescos, sin amenaza alguna cuando pisa el área. El problema de esta repentina desaparición del neerlandés lo acusa el Barça, huérfano como estaba de gol desde la marcha de Messi, su mayor tesoro ofensivo, y Griezmann, su segundo mayor arsenal.

Sin la frescura de Memphis, a la espera de que Ansu, tras 10 meses en la enfermería recobre su mejor nivel, el ataque del Barça se vuelve monótono porque las otras soluciones (acaba de volver el Kun Agüero con su estéril tanto al Madrid en el clásico y Luuk de Jong no es el recurso que debería ser) no satisfacen a Koeman, un técnico necesitado de contundencia y pegada, pegada seria en el área contraria.

El peso del 'nueve'

Memphis no anda fino. Y lo sabe él. Y lo sabe, por supuesto, Koeman, quien sufre esas desapariciones de un delantero cuya relación con el gol no es tan fluida como exhibió en su espectacular arranque luciendo el ‘9’ del Barça. Un dorsal que obliga a estar presente a diario porque no tolera que nadie se tome libre una tarde.

Memphis frente a Alaba. Los protagonistas del 0-1.

/ Jordi Cotrina

Un dorsal que tenía un peso de la historia que no todos han podido soportar. Ronaldo, el extraterrestre, sí. Etoo, también. Suárez, por supuesto. Incluso, Kluivert. Pero otros como Sonny Anderson, no. Ibrahimovic, a pesar de que su talento era desbordante, no resistió la cohabitación con Messi, el 10. Alexis, tampoco.

Y Braithwaite, el último dueño antes de la llegada de Memphis, menos aún porque además ahora está lesionado. Un nueve que exige siempre ser visto como una solución y el equipo no tolera que sea un problema. 

En ese complejo proceso de encaje en una nueva cultura anda sumergido Memphis. Desamparado en el inicio porque a su alrededor faltaban piezas tan esenciales como Ansu Fati y Dembélé, con quien ni tan siquiera ha jugado un solo minuto juntos. No solo tiene que soportar el peso del 9 sino el peso de un equipo que se ha encogido en ataque.

El descenso en el rendimiento es evidente. Empezó a lo grande con esos dos goles (Athletic y Getafe, ambos de jugada) en tres partidos de Liga y después se apagó. Otros dos tantos (Levante y Valencia, ambos de penalti), pero en seis jornadas, lo que delata la verdadera dimensión del otro rostro, más triste y meditabundo, de Memphis. 

Koeman da instrucciones a Coutinho, que salió en la segunda mitad, en presencia de Memphis.

/ Jordi Cotrina

Y el Barça, que anda depresivo en este gris inicio de curso, no puede permitirse perder el mayor foco de desequilibrio en ataque. Por muy cansado que esté, que lo está. Solo se ha perdido un minuto en estas nueve primeras jornadas de Liga. Pero Koeman lo necesita. Y Memphis, que solo ha firmado un tiro a puerta en los últimos 270 minutos (Atlético, Valencia, el penalti que marcó, y Madrid) se plantea la necesidad de una urgente reacción.

"Conozco bien a Memphis y en los últimos partidos no ha podido ser determinante. Y él lo sabe, él es crítico consigo mismo"

Koeman, técnico del Barça

No le queda otro camino. Koeman le está apretando. "Conozco bien a Memphis y en los últimos partidos no ha podido ser determinante", subrayó el técnico midiendo cada palabra que usaba en torno al descenso de nivel del delantero que dirigió en la selección neerlandesa.

"Él lo sabe, él es crítico consigo mismo e intentamos mejorar cosas para ver dónde puede hacer la jugada o no", añadió el entrenador reclamando inteligencia en el juego y, sobre todo, en la toma de decisiones finales. "Él sabe perfectamente que tiene que mejorar", añadió Koeman.

El Barça estudia qué hacer con Dembélé si no renueva. O repetir el 'caso Ilaix' con el francés o dejar que juegue como el PSG con Mbappé

Memphis es, de momento, un pequeño, pero importante caso deportivo. Dembélé, en cambio, es un gran caso que afecta, además, a la institución. No viaja hoy a Madrid, pero su retorno está muy cercano. Y la gran pregunta es: ¿Qué hacer con Ousmane? El Barça quiere renovarlo en el plazo de un mes antes de llegar al inicio del 2022 y sea dueño del destino.

Pero si el delantero se niega, entonces ¿qué debe hacer el club? Repetir, por ejemplo, el caso Ilaix, que al negarse a continuar en el Barça terminó en la grada sin jugar ni un minuto antes de irse traspasado al Leipzig por 15 millones de euros. O usar a Dembélé, tal y como hace el PSG con Mbappé, hasta el último día de su contrato: 30 de junio del 2022.

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"Lo más importante es que queremos que Ousmane se quede con nosotros", afirmó Koeman. El problema es saber la decisión que tomará realmente Ousmane. "Otra cosa es si él quiere renovar", apuntó el técnico, advirtiendo de que el Barça deberá "estudiar una estrategia" para un complejo caso. “Entonces como club tendremos que hablar sobre cuál es la mejor manera de afrontar esta situación”, reveló.

Pero, de momento, lo que necesita Koeman es que Memphis y el Kun, que podría ser titular ante el Rayo, conecten y que las molestias en la rodilla de Ansu Fati no sean nada graves, aunque tal vez le impidan viajar a Vallecas. Entre Memphis y Ansu, que apenas han coincidido, hubo química inmediata. Y el Barça requiere de delanteros certeros y contundentes.