ENTREVISTA AL DELANTERO AZULGRANA

Memphis Depay: "La fe me da paz interior. Dios me dio un talento para divertirme y divertir a los demás"

  • El delantero neerlandés del Barça explica en una entrevista con EL PERIÓDICO sus inicios en el fútbol, las relaciones a veces tormentosas con sus entrenadores y por qué cultiva otras pasiones como la moda y la música

BARCELONA 21/22

BARCELONA 21/22 / © MIGUEL RUIZ

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Albert Guasch
Albert Guasch

Periodista

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Memphis Depay -prefiere obviar el apellido por un padre ausente- ha caído en gracia nada más llegar al Barça. Enseguida se ha forjado una conexión especial con los espectadores que han ocupado la grada, quizá porque la mayoría no sabían lo bueno que es. Acostumbrado a inicios rocosos, tanto en el Manchester United como en el Lyon, el neerlandés se ha encontrado al fin un entrenador que le hace sentir comprendido. "Hay química entre nosotros", afirma. Místico y maduro tras una infancia compleja, Memphis garantiza esfuerzo y pasión, y ante todo busca libertad.

Empecemos por los orígenes. Cuando tuvo la la oportunidad en el 2015 de elegir dónde instalar una Cruyff Court, decidió Moordreck, el pequeño pueblo en el que creció. ¿Por qué? ¿No había buenos campos de futbol cuando era niño? Es de donde soy. Estaba siempre jugando. Había algunos campos, sí, pero no de mucha calidad.

Es un pueblo de menos de 10.000 habitantes. Debió de ser el mejor sin problemas. Supongo que sí.... Es muy pequeño. Pero está cerca de Rotterdam, a 10 minutos en coche. Todo el mundo se conoce.

¿Cómo salió de ahí? ¿Quién le descubrió? Un día había pruebas en el Sparta de Rotterdam. Todos los niños van y juegan partidos entre todos. Fui a uno de ellos. Les gustó lo que vieron en mi y llamaron a mi madre y a mi antiguo club. Tenía 9 años. Y así es como empezó todo. Luego a los 12 elegí continuar en el PSV.

Memphis Depay: Soy un jugador que crea situaciones de la nada a veces y para ello se necesita libertad.

Despuntó en el PSV y se produjo su traspaso por 35 millones al United con 21 años. Pero no le fue bien. ¿Por qué? Obviamente, me lo he preguntado mucho. ¿Qué es lo que fue mal? Estuve allí un año y medio, que es un periodo corto. La primera temporada me tuve que adaptar y no fue bien comparado a como me había ido en el PSV. Perdí un poco de confianza, debo admitir, también la confianza de Van Gaal y su 'staff'. Me resultó duro. Después empecé la siguiente temporada, sentí que tenía más experiencia, pero cambiaron al entrenador. Vino Jose Mourinho y luché para entrar en el equipo pero creo que en su cabeza nunca estuvo la idea de darme una oportunidad. Y nunca me la dio. Nunca. Fui a su oficina… y, da igual. Fue un periodo muy difícil, sentía que estaba entrenando bien pero los propios jugadores no lo entendían. Pogba y Zlatan me decían: ‘¿Por qué no juegas nunca?’. Para mi esa fue la confirmación de que no iba a tener opción. Y me di cuenta de que no quería estar en un club grande sin jugar. Pensé que había que empezar de nuevo, enseñar a todo el mundo que podía ser uno de los mejores. Y eso que tenía un contrato largo, de cinco años, y un buen salario, pero no me sentía a gusto. Así que me marché y fue la mejor decisión que pude tomar. Obviamente hay detalles de cosas que pasaron de los que prefiero no hablar.

"En el United fue un periodo muy difícil. Hasta los propios jugadores no lo entendían. Pogba y Zlatan me decían: ‘¿Por qué no juegas nunca?’"

¿Llegó a dudar de sí mismo? Nunca pensé que mi carrera se iba a acabar. La gente lee cosas en los medios y a veces puede llegarles el mensaje de que quizá estaba acabado, pero en mi cabeza nunca llegué a ese extremo. Había equipos que me querían porque conocían mi calidad, y cuando se me dio un rol importante en el Lyon pude demostrar mi valía. También en la selección. Fue mi ventana para demostrar que podía jugar en grandes equipos.

 ¿En el Lyon encontró lo que necesitaba? Al principio fue difícil también ahí. Llegué a media temporada y tenía que adaptarme de nuevo. Hubo pequeños incidentes y algunos mayores con el entrenador [Bruno Génésio]. A veces estaba fuera del equipo y no sabía el por qué. Pero en mi segunda temporada, tras el proceso de adaptación de los primeros seis meses, aceleré. Anoté 22 goles, di varias asistencias y marqué en partidos importantes. Desde ese momento, me dije: ‘Confía siempre en ti mismo’. Me hice más fuerte mentalmente, sabía lo que tenía que hacer aunque las apuestas estuvieran en mi contra. A partir de entonces me resulta más fácil tomarme con calma las cosas cuando no me salen, o pierdes un partido, o juegas mal. Conozco lo que tengo que hacer en términos de mentalidad para volver a rendir al máximo. Me siento maduro, porque tengo experiencia en la vida más allá del fútbol.

Memphis Depay, en la Ciutat Esportiva.

/ © MIGUEL RUIZ

Usted se ha confesado creyente. ¿Le ayuda de algún modo esa fe? La fe me da paz interior, puedo apoyarme en mi fe, en Dios, en mis plegarias, así es como vivo mi vida, por eso no me preocupo demasiado por las cosas, porque quiero pasarlo bien, porque el talento que Dios me dio es para divertirme y divertir a los demás. Lo contemplo así.

Al Lyon llegó después de contratar una compañía de análisis de datos que le identificara el mejor destino posible para sus aptitudes. Novedoso. Pensé que era interesante porque soy un jugador que le gusta jugar con libertad, ya sea por la izquierda o desde la posición de delantero centro, y me gusta tocar el balón, y no me valía cualquier equipo. Me ayudaron a encontrar lo que buscaba.

Cuando fichó por el Barça, Messi era parte del equipo. Ahora no. ¿Decepcionado? Por supuesto, nos quedamos sin el mejor jugador del mundo y me quedé sin la oportunidad de jugar con él. Se pierden muchos goles y muchas asistencias, y pierdes magia. Es la vida.

¿Llegó a hablar con él? No. Ni lo conocí. Vino tarde a la pretemporada por el descanso tras la Copa América y no lo pude siquiera saludar. Quizá cuando nos enfrentemos en algún partido o quizá cuando vuelva, nunca se sabe.

¿Con quién ha conectado bien del vestuario fuera del campo? Con todos. Todos han sido muy agradables y me lo han puesto fácil. Piqué me ha ayudado mucho porque su inglés es bueno. Con Jordi Alba también nos divertimos mucho. Por supuesto, Frenkie y Dest, porque ya los conocía. Me ha parecido que es un vestuario de gente muy agradable.

"La conexión con los seguidores está siendo increíble. Me hace sentir fantástico y espero que continúe"

Con la grada ha habido química enseguida. Intento aportar algo extra en el campo, algo importante para el equipo, también alegría en el juego, por eso la conexión con los seguidores está siendo increíble. Me hace sentir fantástico y espero que continúe. Lo daré todo en el campo para que puedan disfrutar. Cuando he jugado he percibido su pasión y es algo con lo que me siento identificado porque yo también trato de jugar de forma apasionada.

Es evidente que con algunos entrenadores se ha llevado muy bien, como Koeman, y otros no tanto a lo largo de su carrera. ¿Qué le pide usted a un técnico? Para mi, hay algo muy importante que es la claridad. Tiene que ser claro con los jugadores. Si eres claro, trataré de hacer lo que me digas lo mejor posible. Obviamente, soy un jugador que crea situaciones de la nada a veces y para ello se necesita libertad. Los creadores siempre son libres. Libres de cabeza, sobre todo. Aquí con Koeman sé lo que quiere de mí, sé lo que tengo que hacer, hay una química entre nosotros y eso es muy importante.

Por cierto, ¿qué le parece el nombramiento de Van Gaal como seleccionador de Países Bajos? Cuando se me llevó al Mundial en el 2014 fue sensacional, una gran experiencia, y aprendí muchas cosas, y cuando me fichó para el Manchester United al principio fue bien, pero después experimenté cosas con las que no estaba de acuerdo. Es parte del fútbol. Hizo grandes cosas en el pasado en la selección y espero que pueda repetirlas. Es un nombramiento muy positivo.

Memphis, el delantero neerlandés del Barça.

/ © MIGUEL RUIZ

Compone música, tiene una línea de ropa… ¿Es su forma de expresarse? Creo que tengo más de un talento. Obviamente el fútbol es mi principal ocupación, es lo que más me gusta, pero creo que tengo un buen sentido para la moda y la música. Hay tiempo y espacio para hacer más cosas. He elegido estas vertientes artísticas por una razón, me dan paz también. Así, cuando vuelvo al fútbol, lo hago al completo. No pienso que haya que estar 24 horas pendiente del fútbol.

"Creo que tengo más de un talento. Obviamente el fútbol es lo que más me gusta, pero creo que tengo un buen sentido para la moda y la música. Hay tiempo y espacio para hacer más cosas. No pienso que haya que estar 24 horas pendiente del fútbol"

Ha abierto también una fundación. Lo empecé hace tres años. No había vuelto a Ghana desde que era pequeño. Volví y sentí una conexión inmediata con la gente. Ahora lo vivo como una celebración de mis ancestros. Y traté de ayudarles. Me siento que tengo que devolver algo de lo que tengo.

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Está pendiente de lo que ocurre en el mundo más allá del fútbol y del arte, pues. Seguro. Mi celebración cuando marco un gol significa que me hago el ciego y el sordo ante las críticas que se me hacen y funcionan como una preparación mental para centrarme en mi mismo y rendir lo mejor de lo que soy capaz. Pero no significa que soy ciego y sordo ante lo que sucede en el mundo. Aun así creo que no debes prestar atención todo el rato porque puede ser depresivo y no puedes controlar todo lo que pasa.

Una última curiosidad, ¿cuál es la historia detrás de su nombre, de Memphis? No lo sé exactamente. Sé que es una ciudad en EEUU, claro, y otra que se llama igual en Egipto, al lado del Nilo y hay un pasaje en la Biblia que habla de ella. En Missisipi algunos de mis antepasados fueron esclavos. Quiero pensar que es un nombre con un significado fuerte y mis padres sabían que tendrían un hijo fuerte.