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LA RECONSTRUCCIÓN DEFENSIVA

Valverde cierra la casa de Ter Stegen

El Barça, tras los cuatro goles del Betis, recobra la estabilidad defensiva en la Liga

Marcos López

Kike García golpea el balón ante Sergi Roberto y Ter Stegen.

Kike García golpea el balón ante Sergi Roberto y Ter Stegen. / EFE / ALEJANDRO GARCÍA

De manera sigilosa, pero Valverde lo ha vuelto a hacer. Sin mucho ruido ha rescatado la versión más sólida de su Barça, esa que le emparenta con su primer año donde construyó un edificio sin grieta alguna hasta que apareció la ruinosa noche de Roma. Llegó este año el Betis de Setién y consiguió algo casi utópico en el Camp Nou: marcar cuatro goles.

Entonces, y tras un par de semanas de reflexión y búsqueda de soluciones aprovechando el parón por las selecciones, el técnico reconstruyó el tejido defensivo de su equipo. Un tejido que se había rasgado de manera tan alarmante que el Barça había recibido 18 goles en las 12 primeras jornadas. El drama era la comparación con el primer curso de Valverde. Entonces solo había recibido cuatro tantos.

Piqué disputa el balón ante Sergi Enrich, el delantero del Eibar. / EFE / ALEJANDRO GARCÍA

En apenas 12 jornadas, el Barça había recibido 18 goles en la Liga, lo que obligó a Valverde a tomar medidas urgentes

Todos, empezando por los propios jugadores, entendieron la dimensión del verdadero problema que amenazaba con destruir el camino por la Liga. Fueron semanas para recomponer automatismos que se habían ido perdiendo con el paso del tiempo teniendo en cuenta, además, que solo había logrado mantener la portería a cero en dos partidos (Alavés y Valladolid).


Frenar la sangría

O sea, la sangría era continua porque desde agosto el Barça era incapaz de sellar la casa de Ter Stegen. Estuvo 10 jornadas consecutivas, incluyendo el triunfo del Betis, recibiendo goles sin parar, mientras ni el técnico ni tampoco el equipo tenían respuestas para desactivar ese problema. El parón le vino de maravilla a todos, teniendo en cuenta, además, que la visita al Metropolitano para medirse al Atlético adquiriría rango de examen casi definitivo.

El Barça salió vivo de allí. Y no solo por el empate (1-1) gracias al decisivo gol de Dembélé sino porque el conjunto de Simeone no tuvo, por ejemplo, las facilidades defensivas que se encontró el Betis. A partir de ese momento llegó la reconstrucción. Y sin Umtiti, uno de sus grandes pilares atrás. Está el francés más tiempo en la enfermería, cuidando ese dañado cartílago en la rodilla izquierda, que en el campo.

Kike García intenta disparar ante Lenglet y Piqué. / EFE / alejandro garcía


La conexión Piqué-Lenglet

Pero la importante baja de Umtiti (solo ha jugado ocho partidos de los 29 posibles) ha sido resuelta con extrema eficiencia por un compatriota suyo: Clement Lenglet. El excentral del Sevilla se ha consolidado en el Camp Nou.

Apenas seis meses le han bastado para conectar con Piqué dando una red de seguridad al equipo, escoltado por un inmenso Jordi Alba en la banda izquierda (tan decisivo con sus asistencias de gol, sobre todo a Messi, como por sus correciones defensivas), mientras en el flanco derecho se han alternado Semedo y Sergi Roberto. "Lenglet es un jugador que nos da mucho seguridad", cuenta Ter Stegen, mucho más feliz ahora porque Valverde ha logrado cerrar su casa. Ya no entra cualquiera como sí ocurría antes.

Ter Stegen, abatido tras el tercer gol del Betis / JORDI COTRINA

"Todos estábamos un poco enfadados por tantos goles. Lenglet nos da mucha seguridad y estabilidad" (Ter Stegen)

 
Cinco jornadas con portería a 0

 "Claro que tenemos a Samu y en breve esperamos que esté con nosotros. Pero Lenglet nos da estabilidad y ya se ha visto que puede marcar la diferencia", recordó el portero alemán sobre el exdefensa del Sevilla, que sobrevivió, junto a Piqué, al Eibar, el equipo que más (y mejor) centra de la Liga. El cambio ha sido descomunal.

El Barça recibía una media de 1,5 goles por partido en los cuatro primeros meses de Liga. "No puede ser que cada partido recibamos goles, a la mínima nos hacen uno", llegó a quejarse Messi. Ahora, sin embargo, tan solo encaja 0.28 por encuentro. En las siete últimas jornadas, el líder apenas ha recibido dos goles: Diego Costa (Atlético) y Mata (Getafe).

Valverde da instrucciones a sus jugadores en el Barça-Eibar. / jordi cotrina

"Vimos donde teníamos el problema. La clave es estar juntos todos, ya sea en la presión o más atrás" (Valverde)

"Todos nosotros estábamos un poco enfadados", admitió Ter Stegen tras ganar al Eibar. "Esas cosas pasan durante una temporada, pero hemos recuperado un poco la fuerza defensiva que siempre buscamos"”, añadió el meta alemán, quien ha coleccionado en dos meses más porterías a cero (cinco jornadas) que en los cuatro primeros (solo dos). Y Valverde disfruta porque el Barça ha recuperado una de sus grandes señas de identidad: la solidez defensiva.


"Vimos donde teníamos el problema", dijoValverde, que aprovechó muy bien el tiempo en ese parón de noviembre. Lo vieron y lo resolvieron. "Este año hemos cambiado algunas cosas, pero en el fondo lo fundamental es, aparte de encajar poco, conceder poco. Se trata de estar más juntos, dependiendo de cómo lanzamos la presión. La clave es estar juntos en todo, ya sea más arriba  o más atrás". Y junto se ve al Barça.