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RESOLUCIÓN JUDICIAL DE UN JUZGADO DE MATARÓ

Una juez concede fines de semanas enteros al padre de una lactante

La madre rechaza que pase días enteros fuera de casa y solicita que, al menos, le permita ir a casa del exmarido a amamantar a su hija

J. G. Albalat

Reportaje sobre la custodia compartida

Carolina, hace unos días, en una tienda de Barcelona. / RICARD CUGAT

“La jueza me dijo que en la farmacia vendían unos aparatos para sacar leche del pecho. Que lo hiciera, la congelara y después se la diera al padre para poder alimentar a mi hija cuando estuviera con él. Solo tiene 11 meses y está acostumbrada a que le dé el pecho varias veces al día”, asegura Carolina Z., que se separó de su marido al mes de nacer la menor.

Una jueza de de Primera Instancia de Mataró ha otorgado al padre de la niña un régimen de visitas que incluye varios días seguidos, por ejemplo en Navidad, o fines de de semana enteros a pesar de que es una lactante. La abogada de la mujer ha pedido a la magistrada que aclare el modo en que la madre puede dar el pecho a su hija o, por lo menos, que le permita ir a casa de su exmarido para amamantar a la niña, así como posponer por un tiempo el régimen de visitas establecido para el 2017. “No es solo por darle el pecho, sino también por el apego. Y es que se duerme por la noche cuando se lo doy”, insiste la madre 

Carolina se casó en el 2013. Al poco tiempo, ya empezaron los problemas con su pareja y con la familia de este. En febrero del 2015 se quedó embarazada. “Vino de sorpresa”, dice. Su hija nació en noviembre. El  bebé no resolvió los conflictos familiares, sino, incide, se agravaron todavía más, hasta que la mujer se fue a vivir con su madre cuando su hija tenía algo más de un mes. El padre iba de vez en cuando a verla. “Se quedaba un rato y se iba. No ha tenido casi contacto con ella”, asegura. Después solicitó que se adoptaran las medidas provisionales previas al divorcio. Alegó que todavía daba el pecho a su hija y que se adaptara el régimen de visitas del padre a esta circunstancia.

LOS CUIDADOS DE LA MADRE

La jueza resolvió este octubre. Reconoció que la pequeña ha sido atendida fundamentalmente por su madre (a la que le concede la guarda), hasta el punto de que “no ha pernoctado en el domicilio paterno desde que sus progenitores se separaron”. Y también admite que la menor todavía combina la leche materna con papillas y otros alimentos.

Sin embargo, a la hora de dictar el régimen de visitas, la magistrada ha otorgado al padre jornadas y fines de semanas enteros. En las próximas vacaciones de Navidad, por ejemplo, la niña estará con el padre desde Nochebuena hasta Sant Esteban. Para el 2017 este régimen se amplia.

“No me niego que vea al padre, sino que le vaya conociendo poco a poco, porque casi no lo ha visto. Y siendo pequeña, tiene que llevar unos horarios. Estoy dispuesta, incluso, a ir a casa de mi exmarido para darle el pecho”, afirma Carolina. Su abogada ha presentado un escrito en el juzgado en el destaca que la “lactancia no es solo un modo de alimentación, sino un refuerzo del sistema de inmunología, aportando, en mayor abundamiento, tranquilidad y seguridad al bebé”. Los certificados médicos que acompaña aconsejan que la mujer dé el pecho a su hija hasta, al menos, los dos años, y agregan que no es factible la extracción mecánica de la leche.

Temas: Niños Justicia

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