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consiguió 492.000 euros en créditos

El 'Robin de los bancos' culpa a las entidades de causar el endeudamiento excesivo de las familias

Enric Duran dio el dinero a movimientos sociales y a una firma que editó dos diarios que criticaban el sistema económico global

El BBVA reclama al acusado el dinero que sacó de cajeros a crédito saltándose los límites impuestos por el contrato firmado

Enric Duran Giralt, el llamadjo Robin Hood de la banca, ha conseguido que un juicio contra él se convierta en un juicio a la banca. El entorno económico actual se alía con sus tesis. Duran ha acusado a los bancos de haber provocado el endeudamiento de miles de familias mediante contratos plagados de letra pequeña y en ese argumento escuda su acción, un impago global de casi 500.000 euros, ahora presunto delito.

Enric Duran reconoce que se quedó 492.000 euros en créditos concedidos por unas 40 entidades financieras. Con esta acción, Duran quería demostrar la "codicia y las contradicciones" de las entidades financieras.

El Robin de los bancos dio todo el dinero a varios movimientos sociales y a una entidad que editó dos diarios donde se criticaba el sistema financiero global. Este primer juicio es por la reclamación de casi 25.000 euros que le hace el BBVA por el dinero sacado en cajeros con una tarjeta de crédito sin fondos.

Duran se hizo famoso el septiembre del 2009 cuando anunció públicamente lo que había hecho mediante petición de créditos, uso de tarjetas bancarias y la petición de préstamos expres.

El caso

En el juicio de este viernes, se juzga en concreto las numerosas extracciones de dinero en efectivo que realizó Duran con una tarjeta llamada "Tres meses sin" que teóricamente solo permitía retirar 600 euros en un solo día y una sola vez al mes. Duran descubrió, sin embargo, que podía sacar entre 1.200 y 1.500 euros cada día. El total extraído ascendió a 24.819,89 euros, incluidos los intereses.

"Seguí sacando dinero durante varios días y en la web del banco solo me decía que la operación había sido financiada. El banco no me reclamó nada. Solo a final de mes vi las cantidades". A preguntas de su abogada, Montserrat Serrano, Duran ha recalcado que el banco no le dio "demasiadas explicaciones" y que en ningún momento le informó de que se había excedido sobradamente en el crédito. Para poner de relieve la contradicción del banco, Duran ha dicho que, meses más tarde, en agosto, pudo contratar un crédito con el BBVA sin problemas.

Posición del BBVA

El abogado del banco, Isaac Carbonell, ha reconocido que "queda acreditado que hubo un contrato de préstamo y que este se ha de devolver. Si bien el activismo político y social es encauzable por otras vías, en la vía jurídica debemos atenernos a la ley. Y las deudas hay que retornarlas", ha explicado.

La abogada de Duran, Montserrat Serrano, ha rechazado ese argumento: "A estas alturas, ha quedado demostrado de sobras que los bancos han sido corresponsables de esta crisis terrible". La defensa considera que el contrato entre las partes debe ser considerado nulo, porque según las condiciones aceptadas Duran no podía pedir más de 600 euros al mes y, en cambio, pudo obtener una cantidad muy superior y de hecho no había límite. Como consecuencia, el banco reclama unos intereses de demora que en la publicidad del producto no aparecen.

Operaciones no detectadas

Estas operaciones, según el Col·lectiu Ronda, tendrían que haber sido detectadas por la Central de Informaciones de Riesgo (CIR), un servicio público que gestiona una base de datos donde constan todos los préstamos, créditos, avales y riesgos diversos que las entidades financieras tienen con sus clientes.

Duran, además, tendría que haber recibido información sobre el contrato que firmó y los riesgos que implicaba. Esta tarjeta del BBVA no tiene ningún coste y el interés que recibe el cliente es del 0%. Pese a todo, el interés sobre las cuotas impagadas es del 27%. El Col·lectiu Ronda pide por ello la nulidad del contrato.

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