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PROCESO INEVITABLE

Preocupación ante la baja eficacia de la vacuna antigripal de este año

Dos de los tres virus que componen el fármaco solo protegen al 25% de los vacunados

La infección se prevé que alcance niveles epidémicos en Catalunya a mediados de enero

Àngels Gallardo

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Labortorio de la OMS para el control de la gripe, en el Clínic. / FERRAN NADEU

El inestimable precedente gripal del invierno austral, el que acaban de superar en el hemisferio sur, es el más valioso dato anticipatorio de que disponen los epidemiólogos de los hospitales catalanes, y los del resto de países situados en el hemisferio norte, para calibrar cómo será aquí la temporada de gripe ya iniciada, que se calcula podría alcanzar en Catalunya el umbral epidémico a mediados de enero. Los datos que han llegado este año de Australia, ahora en verano, son preocupantes, ya que la eficacia de la vacuna antigripal administrada en España en el otoño recién acabado, la misma que se dio allí, ofrece una protección vírica muy baja, "subóptima", dicen los médicos, ineficaz para más del 75% de los vacunados, advierten especialistas que controlan la evolución de la infección en los hospitales Clínic, Vall d’Hebron y Bellvitge, de Barcelona.

Investigaciones publicadas el pasado octubre sobre la gripe austral de este año alertan de que uno de los tres virus seleccionados para componer la actual vacuna -el AH3N2 en concreto- proporciona protección a entre el 16% y el 25% de la personas vacunadas, cuando lo considerado aceptable sería que blindara del contagio a más del 75%. Este virus ya circula en el medioambiente español, aún de forma moderada en Catalunya, pero se prevé que abunde a medida que la infección alcance niveles epidémicos.

Discordancia inasumible

Esa discordancia se produjo en el proceso de elaboración de la vacuna, periodo en el que el AH3N2 circulante experimentó una mutación excepcional que lo diferenció más de lo asumible del que se estaba empleando en la producción del fármaco. La vacuna de la gripe se elabora generando la multiplicación de virus atenuados, escogidos entre los más frecuentes en el invierno del hemisferio sur, en huevos de gallina fecundados. "Ese proceso dura seis meses, un tiempo en el que esta temporada el AH3N2 ha cambiado en exceso, perdiendo capacidad de inducir anticuerpos en quienes la reciban. Tendrá poca potencia protectora", explica Magda Campins, responsable de medicina preventiva en el Vall d’Hebron.

El virus AH3N2 que circula difiere en exceso del de la vacuna y el B es una cepa distinta a la del fármaco

Los otros dos virus que integran la vacuna de este año, el AH1N1 y el B, no podrán compensar la baja eficacia del anterior. El AH1N1 -causante de la pandemia del 2009-, está ofreciendo una protección situada en el 55%. Y no se espera que el B pueda cumplir su misión. Este virus aparece cada año subdividido en dos cepas diferenciadas y se ha observado que el subtipo del virus B presente en la vacuna no es el mismo que se está detectando en los enfermos atendidos en los hospitales y centros de asistencia primaria (CAP) de Catalunya y el resto de España.

"Los virus B de la gripe se subdividen en el Victoria, que se incluyó en la vacuna de esta temporada pero no está circulando aquí, y el Yamagata, que no se incorporó en el fármaco pero sí lo estamos detectando", añade Campins. "Si persiste la propagación del virus Yamagata, la vacuna tendrá muy poco potencial protector contra los virus B -advierte la especialista-. Esas discordancias son preocupantes".

Masiva pero con baja mortalidad

La cepa del AH3N2 que está circulando suele causar epidemias muy extensas, que afectan a mucha población, pero no son muy mortales, indican los médicos. "Son gripes especialmente complicadas para las personas mayores, los enfermos cardiacos U oncológicos y los inmunodeprimidos", afirma Antoni Trilla, responsable de control epidemiológico en el Clínic.

Ese perfil de pacientes es el que precisa ir al hospital, y lo hace a través de urgencias, ya que la infección gripal les supone, con frecuencia, una insuficiencia respiratoria que descompensa el resto de enfermedades que ya sufrían. "La baja efectividad de la vacuna nos hace prever una epidemia importante, parecida a la del año pasado, centrada en la población más débil", añade Trilla.

Esta perspectiva no debería ser un motivo disuasorio para quienes aún no se hayan vacunado, insisten los médicos. "La vacuna es lo único que tenemos", avisan. "Aunque la eficacia sea baja, es importante que la población se vacune contra la gripe -considera Guillermo Cuervo, especialista en enfermedades infecciosas en Bellvitge-. La población que la recibe crea una cierta protección en su entorno, y ese factor es importante esta temporada, precisamente porque la vacuna es subóptima y esperamos que haya muchos casos de gripe".

A medida que se suceden las epidemias masivas, los hospitales perfeccionan su organización. "Si algo bueno tuvo la pandemia de la gripe A del 2009 es que establecimos un circuito de sospecha de infectados muy eficaz -asegura Cuervo-. Ahora detectamos, analizamos y ponemos en tratamiento a un enfermo con infección pulmonar grave en pocas horas".

Un virus excepcional

Esta infección, la más aparatosa y mortal que sufre el mundo cada invierno, es excepcional por la enorme capacidad mutante de los variados virus que la provocan. La eficacia de las vacunas de la gripe está condicionada por ese potencial cambiante y, en cualquier caso, no sirve de un año para el siguiente.

El proceso de selección vírica se repite temporada tras temporada y no se prevé dar con la vacuna indefinida. Esta producción la dirige la Organización Mundial de la Salud (OMS) que dispone de 192 laboratorios activos todo en año, distribuidos en los cinco continentes, que reciben la evolución vírica captada en sus respectivas delegaciones. En España existen tres laboratorios víricos de la OMS, situados en el Hospital Clínic de Barcelona, en el Instituto de Salud Carlos III, en Majadahonda (Madrid), y en la Universidad de Valladolid.

Una amenaza imposible de eludir

1 Animales que propagan el virus. Los virus respiratorios, entre ellos el de la gripe, se propagan a las personas desde unos animales a los que afectan en primer lugar: el cerdo o las aves. El AH1H1 que causó la pandemia del 2009 surgió de cerdos criados en México, mutó y adquirió capacidad de contagiar a los humanos y de transmitirse de persona a persona.

2 Cambio que anularía las vacunas. De forma cíclica, imposible de predecir, los virus de la gripe experimentan un cambio antigénico completo ante el que no se puede haber previsto una vacuna adecuada para las personas en el primer año del suceso. Esto ha sucedido en cuatro ocasiones desde principios del siglo XX, con mortalidades distintas.

3 Últimas grandes epidemias. La primera gran pandemia (epidemia de alcance mundial) de que se tiene noticia ocurrió en 1918, llamada 'la española, y causó 100 millones de muertos. El 1956 surgió la gripe 'asiática', con un virus también inédito. El 1968 fue la de Hong Kong. La siguiente fue la pandemia de la gripe A, del 2009.

4 Sin respuesta defensiva inmunológica. Un cambio antigénico en un virus gripal implica que este ha experimentado una transformación genética completa. El sistema inmunológico de la población mundial nunca ha estado en contacto con él y no ha podido crear antígenos. El primer año, no hay vacuna.

5 Control constante sobre el sudeste asiático. Las estaciones de la OMS controlan de forma permanente las poblaciones de aves que viven en los países del sudeste asiático, foco del que suelen surgir los virus respiratorios que afectan a los humanos. La proximidad entre aves y personas en esa zona complica cualquier vigilancia.       

                

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