Ir a contenido
Los ministros Ana Pastor y José Manuel García-Margallo conversan con Artur Mas, de espaldas, en el almuerzo con empresarios en Fonteta (Girona).

Empresarios ante el 1-O

Olga Grau

En privado lamentan la desobediencia de Junts pel Sí y la CUP y con la misma virulencia critican al Ejecutivo de Mariano Rajoy por habese cerrado al diálogo

Decir que los empresarios son profundamente apolíticos y neutrales resulta tan absurdo como afirmar que las políticas económicas que aplican los Gobiernos no son nunca ideológicas. Está claro que determinadas políticas económicas responden a una determinada concepción de la sociedad. De la misma forma, las empresas tampoco viven al margen de la política ni del poder. Esto afecta especialmente a las grandes compañías del Ibex 35 que operan en sectores fuertemente regulados como el bancario o el energético. Pero no escapan de ello tampoco las pequeñas y medianas empresas que suponen más del 90% del tejido empresarial español.

Pero si bien es cierto que los empresarios siempre han sentido legítima su labor de lobi frente a las administraciones, sea europea, estatal o autonómica, siempre se han intentado mantener neutrales en referencia a otros asuntos espinosos y, muy especialmente, en el proceso independentista. Los empresarios callan en público porque saben que entre sus empleados, clientes y proveedores hay sensibilidades muy distintas y porque, salvo contadas excepciones, no quieren ser identificados con banderas de ningún color. Entienden que su trabajo es generar negocio y puestos de trabajo.

Pero que guarden silencio no quiere decir que no estén profundamente preocupados por el choque de trenes entre el Govern y el Estado español. En las últimas horas CEOE, Cecot y Pimec han hecho un llamamiento a que se respete la legalidad vigente. Son solo dos ejemplos, pero habrá más. En privado lamentan la desobediencia de Junts pel Sí y la CUP y con la misma virulencia critican al Ejecutivo de Mariano Rajoy por haberse cerrado al diálogo. El sábado día 16 de septiembre está previsto que se reunan en una masia de el Baix Empordà más de 350 empresarios junto con una alta representación política del Gobierno español y de la GeneralitatLuis Conde, presidente de la fundación Paideia y de la firma Seeliger&Condelleva años invitando a comer jabalí en su finca de Fonteta con el ánimo de tender puentes de diálogo. Este año los comensales acudirán conscientes de que los puentes se han dinamitado. Pero que habrá que recomponerlos tras el 1-O.

0 Comentarios
cargando