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TÍTULOS DE REFERENCIA Y NOVEDADES RECIENTES

La biblioteca de la revolución

Repasamos 18 títulos, clásicos o con nuevos enfoques, en el centenario de la Revolución de Octubre

Ernest Alós

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El 7 de noviembre de 1917 (25 de octubre en el calendario juliano vigente entonces en Rusia) los bolcheviques tomaban el Palacio de Invierno. En el centenario del inicio de la revolución de octubre, repasamos la oferta editorial disponible para entender ese episodio y su impacto a lo largo del siglo XX.

El historiador Julián Casanova, autor de uno de los títulos más recientes, lamenta que aún no estén disponibles en castellano la mayoría de los estudios de referencia que componen “toda la reciente historiografía” que ha incorporado nuevos enfoques sobre “identidades de clase, étnicas y religiosas” al estudio de revolución, con autores como Christopher Reade, S. A. Smith, Peter Holquist o Rex Wade. Aun así, sobre la mesa tenemos títulos recientes que intentan plantear el estado actual de la cuestión (o enlazar la historia de la URSS con la actual Rusia de Putin) como reediciones de clásicos que responden a la evolución de la historiografía de la revolución, que el propio Casanova define en un recomendable artículo en la revista ‘Historia social’, ‘Viejos y nuevos relatos sobre las revoluciones de 1917’, disponible en internet.

Tras años de polarización entre la ortodoxia marxista que sacralizaba la gloriosa revolución, el liderazgo de Lenin y el papel de vanguardia del proletariado del partido y la visión conservadora que ve en la revolución un golpe de estado que arruina violentamente una posible y deseable democracia parlamentaria, la caída del muro y la apertura de los archivos soviéticos consolida una serie de obras de referencia desde el punto de vista de la historia social y cultura (Figes) o de un liberalismo triunfante (Pipes, Service). Hoy, según un autor como McMeekin, es posible “un nuevo giro” que permita analizar la revolución “más desapasionadamente”. Aunque los resultados evidentemente sean diversos, en opinión de Casanova, las últimas aproximaciones se caracterizan por varias tendencias coincidentes: la incorporación de las identidades de género, religión, sociales y culturales más allá de las categorías de clase, el ya inexcusable rechazo a la violencia, el encaje en un “continuum de crisis” como mínimo de 1914 a 1921 y el papel clave de la guerra mundial como elemento detonante de la crisis.

LAS ÚLTIMAS SÍNTESIS

LA VENGANZA DE LOS SIERVOS. Julián Casanova. Crítica

Julián Casanova, que ya asumió con éxito un desafío similar con la guerra civil española, se plantea el reto de sintetizar los hechos en 200 páginas al mismo tiempo que captar los nuevos enfoques de clase, género o étnicos. Se plantea explicar “por qué las diferentes formas de socialismo, moderado o radical, fueron tan atractivas y esperanzadoras para millones de obreros, soldados y campesinos”. Su enfoque es de un “conjunto de revoluciones simultáneas y superpuestas”, desde la de febrero hasta la de octubre de 1917, sin olvidar el golpe de enero de 1918 en que los sóviets liquidan la asamblea constituyente surgida de unas elecciones que los bolcheviques perdieron.

NUEVA HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN RUSA. Sean McMeekin. Taurus

McMeekin rechaza en esta reciente obra reciente el marco conceptual marxista, “de la idea de la lucha de clases entre proletarios y capitalistas a la evolución dialéctica entre una revolución burguesa hasta una socialista”. En su opinión, el impacto de la guerra y el apoyo alemán a los bolcheviques fue “más significativo” que cualquier doctrina política o análisis de la situación económica de Rusia. El historiador norteamericano lamenta la “gran tragedia de los liberales rusos”, sostiene que el derrumbamiento del régimen no era “en absoluto inevitable” y se posiciona contra el revival socialista en su país. “Si algo nos han enseñado los últimos cien años es que debemos reforzar nuestras defensas y resistir a los profetas armados que prometen el perfeccionamiento social“.

ENTRE DOS OCTUBRES. Francisco Veiga, Pablo Martín y Juan Sánchez Monroe (Alianza)

Los tres autores defiende la necesidad de que la revolución sea “repensada” lejos tanto de las “visiones reduccionistas de la propaganda oficial soviética” como de la “historiografía comercial anglosajona” en que encuadran a Figes. Su planteamiento: incluir 1917 entre las  “revoluciones de la Belle Époque”, de 1868 a 1917, dar relevancia al factor militar, analizar las decisiones de los revolucionarios basadas menos “en la teoría política que en la improvisación”, valorar la importancia de la contrarrevolución y considerar como asunto central no cómo los bolcheviques tomaron el poder sino “cómo lo mantuvieron”.

EL SIGLO DE LA REVOLUCIÓN. Josep Fontana. Crítica

Una visión global del siglo XX desde 1914. Una ampliación del punto de vista sobre la revolución de octubre que, dice Fontana, le interesa más por las reacciones que genera en todo el mundo que por sus resultados en forma de régimen vigente durante más de 70 años: el reformismo capitalista impulsado por el miedo al comunismo, la represión de las posibilidades de cambio para evitar su expansión y la gran ofensiva neoliberal tras su agotamiento.

BREVE HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN RUSA. Mira Milosevich (Galaxia Gutenberg)

La politóloga serba instalada en Madrid, investigadora del Instituto Elcano, enlaza la revolución como parte de “un ciclo” aún no finalizado, que tiene aún continuidad en la “mezcla de modelos zaristas y comunistas” de la Rusia de Putin. Contra el “mito de la revolución proletaria” define la de octubre como un “golpe de Estado por un grupo minoritario del que emergería el sistema soviético con su recurso al terror permanente”.

LA HISTORIOGRAFÍA LIBERAL TRAS LA CAÍDA DE LA URSS

LA REVOLUCIÓN RUSA (1891-1924). Orlando Figes (Edhasa)

Publicada en el año 1995, la monumental obra de Orlando Figes, subtitulada La tragedia de un pueblo, se ha convertido en un clásico. Figes sitúa el inicio de la crisis revolucionaria en la hambruna de 1891 y finaliza con la muerte de Lenin. Planteada tanto como una historia cultural como relato de un «conjunto complejo de diferentes revoluciones», considera que el «fracaso democrático de Rusia» no era inevitable pero estaba enraizado en la historia rusa.

LA REVOLUCIÓN RUSA. Richard Pipes (Debate)

Esta obra de 1992 de Pipes, asesor de la Administración Reagan, se traduce por primera vez al castellano. Réplica a la historia social marxista, considera un mito que el zar fuese destronado por una revolución popular en febrero, considera la revolución bolchevique de octubre como un golpe de Estado clásico y atribuye un papel central no a fuerzas sociales o a un malestar popular sino a la explotación de este, y la violencia del campesinado,  pora las intrigas de la intelligentsia.

HISTORIA DE RUSIA EN EL SIGLO XX. Robert Service. (Crítica)

Un punto de vista conservador, en un libro publicado originalmente en 1997, y vinculado al momento de la caída del sistema soviético. Criticado a menudo (sobre todo en su biografía sobre Trostky) de parcialidad y errores factuales, Service destaca la continuidad desde 1917 a 2991 de los ingredientes del comunismo soviético: «el centralismo político, la dictadura, la violencia, el monopolio ideológico, la manipulación nacional y la propiedad estatal».

VISIONES DESDE EL TROSTKISMO: LA REVOLUCIÓN TRAICIONADA POR STALIN

OCTUBRE. China Miéville. Akal

El escritor de novela fantástica y dirigente del trostkismo británico China Miéville se inscribe en la tradición de glorificar la revolución de octubre y achacar sus posteriores “fracasos y crímenes” a la “degradación despótica” de Stalin. Citando a Óssip Mandelstam, “lo que podría haber sido un amanecer se convierte en un ocaso”. Posicionándose contra “cien años de toscos, antihistóricos, ignorantes y oportunistas ataques contra octubre”, sostiene que la revolución “merece celebrarse”. “Tomo partido, tengo mis villanos y mis héroes”, confiesa. Entre los primeros, el “liberalismo ruso, débil y presto a hacer causa común junto a la reacción”.

LA REVOLUCIÓN RUSA. UNA HISTORIA DEL PUEBLO. Neil Faulkner. Pasado & Presente

El arqueólogo y militante trostkista británico Neil Faulkner pretende «honrar el centenario de la revolución» describiéndola como «la experiencia viva de una democracia de masas y de un levantamiento popular». Faulkner defiende tres tesis básicas: Lenin era un demócrata, la revolución respondió a un movimiento popular participativo y el estalinismo fue un movimiento contrarrevolucionario, el «más sanguinario de la historia».

LAS IZQUIERDAS ALTERNATIVAS: LA REVOLUCIÓN QUE TRAICIONÓ A LOS REVOLUCIONARIOS

LA SOMBRA DE OCTUBRE (1917-2017). Christian Laval y Pierre Dardot. (Gedisa)

Los dos fundadores del grupo Question Marx en la Universidad de Paris Nanterre  sostienen que la popularidad de la ‘revolución bolchevique’, a la que ponen comillas, se debe a que se apropia del prestigio de los sóviets, un movimiento de consejos populares que consideran justo lo contrario de lo que representa el triunfo leninista. Frente al “verdadero impulso de 1917”, plantean, “·el destino de la revolución rusa en el siglo XX acabó siendo un desastre para las sociedades dirigidas por los partidos comunistas y, en general, para el movimiento obrero”, privando a la humanidad de “toda alternativa”

ANARQUISMO Y REVOLUCIÓN EN RUSIA. Carlos Taibo. (Catarata)

Los triunfantes bolcheviques se apropiaron de la narrativa de la revolución. Pero muchos otros movimientos revolucionarios (ampliamente mayoritarios aún en las elecciones de enero de 1918, por cierto) pasaron a figurar en el bando de los derrotados por la historia. Taibo rechaza la «vulgata liberal», «la mitología» bolchevique y la del nuevo nacionalismo ruso y reivindica a anarquistas, socialrevolucionarios y comités insumisos de soldados, obreros y campesinos.

ASPECTOS PARCIALES

EL GRAN MIEDO. James Harris. Crítica

Centrado en las grandes purgas de Stalin entre 1937 y 1938, cuando en realidad “no existía ninguna amenaza significativa”, explica el uso de la violencia en el marco del conjunto de la revolución. “Los bolcheviques habían llegado al poder en 1917, en medio de la gran guerra, la ocupación alemana, las deserciones en masa y el desorden social generalizado”, rodeados de peligros que entonces eran muy reales y generaron un sistema de recogida de información y represión que acabó creando “una relación disfuncional entre quienes recababan la información y los dirigentes soviéticos”. Según Harris, el gran terror fue la consecuencia de un “gran miedo”, una “sensación de vulnerabilidad” que es “simplista atribuir exclusivamente a un dictador psicópata o una ideología malvada”.

EL TREN DE LENIN. Catherine Merridale. Crítica

Catherine Merridale retala el crucial viaje de Lenin en tren facilitado por el Gobierno alemán, que le permitió llegar desde su exilio suizo a tiempo de alterar el curso de la revolución y retirar a Rusia de la guerra contra Alemania. Aunque los papeles en que se fundamentaron las acusaciones contra Lenin de ser un espía a sueldo se ha confirmado que eran falsos, no lo es la evidencia de que el dinero del káiser fluyó generosamente en favor de los bolcheviques.

TESTIMONIOS

DIEZ DÍAS QUE SACUDIERON EL MUNDO / DEU DIES QUE TRASBALSAREN EL MUNDO. John Reed. Nórdica-Capitán Swing / Edicions de 1984

El relato fascinado por la figura imponente de Lenin que hizo el periodista estadounidense John Reed, inmerso en los hechos revolucionarios en San Petersburgo, es un clásico reeditado mil y una veces. Sin embargo, el centenario de la revolución de octubre ha propiciado dos reediciones con méritos especiales. La versión magníficamente ilustrada por Fernando Vicente y la recuperación de la inencontrable primera traducción al catalán del libro de Roser Berdagué.

CARTAS DESDE LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE. Jacques Sadoul. Turner

Un testimonio directo de la revolución bolchevique mucho menos conocido que el del periodista John Reed. En esos mismos días que conmovieron al mundo un capitán del Ejército francés analiza con agudez a los líderes bolcheviques y advierte de que su triunfo llevará a la retirada de Rusia de la guerra. La misión de Sadoul hasta 1918, apoyar los movimiento contrarrevolucionarios, desgarran a este futuro fundador de la Internacional Comunista.

HISTORIA DE LA REVOLUCIÓN RUSA. León Trotsky (Capitán Swing)

Organizador de la revolución de octubre desde la presidencia del soviet de Petrogrado, responsable de la dirección del Ejército Rojo durante la guerra civil, Trotsky escribió su exhaustiva historia de la revolución, hasta la imposición de la dictadura soviética en 1918, en 1930, tras perder definitivamente el pulso por el poder con Stalin. Épica en primera persona, aunque el líder revolucionaria sostenga que “este trabajo no está basado precisamente en los recuerdos personales de su autor”. Su prosa se define en su rechazo a cualquier pretensión de objetividad, la “solapada imparcialidad que brinda la copa de la conciliación llena de posos de veneno revolucionario”.

VIATGE A LA RÚSSIA SOVIÈTICA Eduard Riu-Barrera. L’Avenç

Recopilación delos testimonios de intelectuales, políticos y periodistas catalanes que desde el triunfo de la revolución hasta los años 30 se sintieron atraídos por descubrir el nuevo modelo de sociedad soviética. Esta antología de textos incluye piezas del sindicalista Ángel Pestaña, los periodistas Josep Pla y Eugeni Xammar, políticos como  Joaquim Maurin, Andreu Nin, Rafael Campalans, Rafael Vidiella, Carles Pi i Sunyer, Antoni Rovira i Virgili y Josep Carner-Ribalta o el dibujante  Helios Gómez.

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