Ferran Monegal
Acaban de conseguir en el Sálvame diario (T-5) una agresión, una tangana, entre Rosa Benito y José María Franco (exchófer de la difunta Rocío Jurado) muy llamativa y excitante. Todo cristalizó cuando el doméstico empleado se puso a recordar en voz alta cómo vejaba y despreciaba la Benito a Ortega Cano en la época que él estaba sirviendo en la casa de la Jurado. Y concretó: «Por detrás le llamaba Hortensia». Y entonces, al escuchar lo de Hortensia, Rosa Benito saltó de la silla como una pantera de Rioleón Safari, agarró por el cuello al exempleado y, si no llega a intervenir Paz Padilla, hubieran redondeado el momento con un fantástico asesinato en directo y sobre la marcha. ¡Ahhh, mecachis, qué lastima! El tema es cutre, estamos de acuerdo. Y el sistema, muy viejo y gastado. La utilización de exempleados de famosos (cocineros, asistentas, chóferes, fidèles servants en general) es un recurso que Tele 5 lo viene usando desde tiempo inmemorial. En concreto, al chófer Franco le suelen convocar en épocas estivales, le tienen unos días circulando por las papillas de la casa, y siempre consiguen alguna explosión, tipo petardada, con la que llenar unos días la parrilla y revolucionar un poco la modorra canicular. Lo resaltable de esta ocasión es que Tele 5 ha mandado extirpar ese instante, esa agresión -que con tanta dedicación sus escuadras a sueldo han logrado- y ha censurado ese momento de todos sus archivos, también de su página web, y ha prohibido a sus soldados que hagan la más mínima referencia al caso. ¡Ah! Es una estrategia novedosa: crean el zafarrancho, lo emiten -ocurrió el martes por la tarde- y luego lo borran, como si no hubiera sucedido jamás. Con lo cual, la rumorología se dispara, se impulsa el morbo de las redes sociales, se anima al personal que lo tiene grabado a colgarlo en internet y, en definitiva, el suceso entra en una dimensión global.
El Billete de Ferran Monegal.
Información publicada en la página 66 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 19 de julio de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
Curiosamente, esa misma noche, en Hay una cosa que te quiero decir, apareció Yuli, exasistenta de Lucía Bosé durante cinco años. ¡Ah! Temimos lo peor. Cinco años viviendo en la misma casa podían cristalizar en un testimonio matador. No obstante, el encuentro entre Yuli y Lucía fue ejemplar. Ni un chisme. Ni un reproche. Todo fue cariño y abrazos. Hombre, eso en T-5 es de una rareza colosal. Después de lo que vimos por la tarde en el Sálvame, más. Quién sabe, quizá está aplicando ahora T-5 el concepto taoísta del yin y el yang.