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Ferran Monegal
La audiencia está premiando ¿Quién quiere casarse con mi hijo? (Cuatro) con unos índices de seguimiento extraordinarios. Es natural. Ya les advertí hace dos semanas que, en esta segunda temporada, este programa se había transformado en una comedia muy desternillante. A las mamás de los pollastres, por ejemplo, ahora les suministran información secreta de las candidatas para que vayan intoxicando a sus vástagos. «Esta no te conviene... Esta tiene un hijo y no nos lo ha contado... Esta es una fresca, ha tenido ya cinco novios antes... Esta parece buena chica, ¡quédatela!» escuchamos que susurran al oído de sus cachorros. Y se consiguen momentos escénicos muy delirantes de forcejeo madre-hijo a favor, o en contra, de una determinada candidata. El lance más comentado de la semana fue el caso de la joven china Jia Liu, deliciosa criatura oriental pero que el bello Gabi -también llamado El Príncipe de Altea- ha rechazado. Primero se la llevó a un bar a comer gambas. ¡Ah! La bendita Jia Liu disfrutaba dándose el piquito con el pollastre mientras compartían los crustáceos. Pero El Príncipe, de pronto, ¡patapam!, la hizo aterrizar de golpe y porrazo. Y la delicada Liu, mientras sollozaba, advirtió resignada: «¡Ay! Dicen que para encontrar al príncipe azul primero hay que besar cien rabos». ¡Ahhh! Me descubro ante los guionistas del programa. Consiguieron que la criatura oriental dijese «rabos» en lugar de «sapos», y claro, eso propició un cachondeo que duró mucho rato. Nos queda al menos el consuelo de que la mamá de Gabi se ha apiadado y se la ha quedado como asistenta personal. Decía: «Estoy cómoda con ella. Transmite paz. Y además te la puedes llevar a donde quieras, a cualquier lado». O sea, como si acabase de comprarse un bolso en el mercadillo del barrio. ¡Ahhh! Repito: gran labor la de los guionistas del programa.
Billete de Ferrán Monegal
Información publicada en la página 58 de la sección de Televisión y Radio de la edición impresa del día 09 de octubre de 2012 VER ARCHIVO (.PDF)
EN TV-3 SIGUEN EXCITADOS .- Tras el Barça-Madrid, los del Hat trick conectaron con J.M.Puig, que estaba en la Llotja para entrevistar a Artur Mas. El periodista, ilusionado, le decía al president: «¡Hoy, partido con audiencia potencial de 400 millones de personas! Después de haberlo visto por la tele, ¡todo el mundo ya sabe que Catalunya es un país!». ¡Ah! Es curioso: fue el periodista quien lanzó el mensaje que en todo caso debería haber lanzado Mas. Que mala pata no obstante: todo el mundo sabe que Catalunya es un país gracias a ver el partido por la tele, y resulta que TV-3 no pudo darlo.