Dos jóvenes de 27 y 31 años han fallecido este fin de semana en las carreteras catalanas en sendos accidentes ocurridos en Capellades (Anoia) y Reus (Baix Camp), según ha informado el Servei Català de Trànsit. Ambos siniestros se produjeron el sábado y hacen aumentar hasta 118 las víctimas en la red viaria catalana desde el 1 de enero. Hasta el 14 de julio del 2011, la cifra era de 117, con lo que el balance de la siniestralidad se estaría igualando respecto al año anterior, después de varias semanas en las que todo indicaba que los índices de mortalidad vial se estaban disparando.
El último accidente ocurrió poco después de las 23.00 horas del sábado en la TV-7211 en Reus cuando un turismo se salió de la vía por causas que los Mossos d'Esquadra todavía están investigando. El conductor del vehículo resultó herido leve pero su acompañante, un vecino de la ciudad de 31 años, Miguel C. C., murió en el siniestro.
Unas horas antes quien había perdido la vida en la carretera había sido otro joven de 27, Luis Manuel R. B., vecino de Martorell (Baix Llobregat) y de nacionalidad portuguesa. El chico conducía una motocicleta cuando, por razones que se desconocen, se salió de la C-244 a la altura de Capellades, según Trànsit.
Mientras tanto, según ha informado una portavoz de Trànsit, la autopsia deberá confirmar que un hombre de 75 años que murió también el sábado en la carretera en Castellar del Vallès (Vallès Occidental) lo hizo por causas naturales. El accidente sucedió en la B-124 y, según informaron algunos testigos, el conductor pareció encontrarse indispuesto poco antes de accidentarse.