El Periódico

LAS NEGOCIACIONES PARA LA INVESTIDURA

El PSOE se prepara para negociar con Podemos

Sánchez prevé poner sobre la mesa un acuerdo con Iglesias y otro con Rivera, en lugar de un pacto global

La dirección socialista tiene listo un "dossier catalán" para las conversaciones con En Comú Podem

El PSOE se prepara para negociar con Podemos

JOSÉ LUIS ROCA

Sánchez e Iglesias, durante su reunión en el Congreso el pasado 5 de febrero. 

Sábado, 13 de febrero del 2016 - 18:07 CET

Cuando le preguntan estos días a Antonio Hernando por las cuentas que maneja el PSOE para lograr la investidura de Pedro Sánchez, el portavoz parlamentario sonríe y dice: “Tiempo al tiempo”. Pero el tiempo va corriendo. Ya han pasado más de 10 días desde que el líder socialista fue nombrado por el Rey candidato a la Presidencia del Gobierno y por el momento no ha logrado sentarse a pactar con Podemos, una pieza clave para que Sánchez alcance la Moncloa. Las conversaciones del PSOE y Ciudadanos, mientras tanto, van aparentemente por buen camino, con ambos partidos elogiando sus respectivas actitudes y propuestas. Hasta hace poco, los socialistas contemplaban la posibilidad de que Podemos, que exige que Sánchez plante a Albert Rivera como condición previa para iniciar las negociaciones, pudiera abstenerse en un hipotético acuerdo con el partido naranja. Ahora lo ven difícil. Sánchez necesita el apoyo de Pablo Iglesias y se prepara para negociar con él.

La versión oficial entre los socialistas sigue siendo que una cosa no quita la otra, que Podemos y Ciudadanos son compatibles y esperan que la fuerza morada levante su veto. “La idea es suscribir un pacto con cada uno de ellos, en lugar de uno global”, señalan en el entorno del aspirante.

LAS DESCONFIANZAS

Son cada vez más los dirigentes socialistas, sin embargo, que consideran que las conversaciones con Rivera corren riesgo de acabar en nada. “A nosotros nos viene muy bien la imagen que estamos dando con Ciudadanos”, señalan en el PSOE. La relación de Sánchez con los principales barones sigue siendo tensa, abundante en desconfianzas, y la más poderosa de todos los líderes territoriales, la andaluza Susana Díaz, ha dejado claro que no ve con buenos ojos un Ejecutivo de coalición como el que propone Iglesias, fórmula que el secretario general no rechaza.

En un escenario que sigue repleto de interrogantes, y mientras quedan al menos dos semanas de negociaciones (la previsión es que las sesiones de investidura tengan lugar a inicios de marzo), hay una hipótesis que empieza a correr con fuerza en el PSOE: continuar las conversaciones con Ciudadanos hasta cierto punto y después echar el resto con Podemos. El primero partido no resulta aritméticamente indispensable; el segundo sí.

LAS CUENTAS

Para alcanzar la Presidencia del Gobierno en la primera sesión de investidura se necesita mayoría absoluta, pero en la segunda mayoría simple. Si el PSOE, que tiene 90 diputados, logra una alianza con el partido de Iglesias y sus satélites territoriales (65 parlamentarios), más los cuatro escaños de Compromís, los dos de IU y los seis del PNV, que ya ha avanzado que está “por la labor de facilitar la gobernabilidad”, la suma da 167. Siguiendo con esta posibilidad, que sigue estando lejos de concretarse, la cifra tendría cuatro diputados más de los 163 votos en contra del PP y Ciudadanos. El resto serían abstenciones, principalmente de los nueve diputados de ERC y los ocho de Democràcia i Llibertat, fuerzas con las que Sánchez se reunirá el próximo martes.

“Les diré que estoy en contra del proceso independentista que han iniciado”, insiste el líder del partido cada vez que surge esta cuestión. Sus colaboradores subrayan que no habrá “ninguna contrapartida” a esta hipotética abstención, pero también creen que ni republicanos ni convergentes votarán en contra junto al PP y Ciudadanos.

DESARROLLO DEL ESTATUT

En cualquier caso, los socialistas ya trabajan con un “dossier catalán” para que forme parte de la negociación (no con el independentismo, sino sobre todo con los 12 diputados de En Comú Podem), que incluye “transferencias pendientes, inversiones y desarrollo del Estatut, entre otras cosas”, según un dirigente que ha participado en su confección. El PSOE no quiere poner el acento en este apartado porque sabe que puede suscitar malestar. También en su partido, donde las sensibilidades territoriales son diversas.

El líder del PSC, Miquel Iceta, ha estado implicado en esta tarea, y forma parte de un grupo de dirigentes que Sánchez ha reunido para que ayuden a su equipo negociador. Junto al primer secretario de los socialistas catalanes se encuentran también el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, y el responsable de política territorial del partido, Antonio Pradas, muy cercano a Susana Díaz. El pasado viernes, antes de su breve encuentro con Mariano Rajoy, el candidato del PSOE volvió a citar a este grupo en la sede central del partido.

La dirección socialista sigue observando con mucho recelo a Podemos, y duda de que en realidad quiera un pacto, pero cree notar un cambio de actitud en los últimos días. La insistencia de la fuerza morada en el referéndum en Catalunya sobre la independencia ha descendido. Iglesias ha alabado el programa de gobierno del PSOE, donde el partido realza su perfil de izquierdas. “Aunque parece que esta vía está bloqueada, en breve no lo estará”, dijo el pasado miércoles el líder de En Comú Podem, Xavier Domènech. Pero sobre todo se otorga gran importancia al documento que Podemos presentará el lunes con propuestas específicas para el eventual Ejecutivo. A diferencia de lo que Iglesias hizo el pasado 20 de enero, tras verse con el Rey, cuando ofreció a Sánchez un Gobierno de coalición (con él de vicepresidente) a través de la prensa, el texto será enviado primero a los socialistas. Y eso, en sí mismo, ya es el inicio de una negociación.

Ciudadanos pide diálogo a Rajoy y Sánchez

El partido naranja considera que la reunión entre Mariano Rajoy y Pedro Sánchez "no es una buena noticia para los españoles" y refleja "la vieja política", al tiempo que ha pedido "diálogo y construir puentes". El portavoz de economía de Ciudadanos en el Congreso, Toni Roldán, y la portavoz en el ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, han coincidido en afirmar que "no hablar no sirve. Hay que construir puentes y hacer políticas transversales, que es lo que nos piden los españoles". Roldán ha recordado que Ciudadanos ha llegado a la política para hacer reformas y cambiar las cuestiones más urgentes que necesita el país. En este sentido se ha referido a la reforma laboral, la reforma de las instituciones y la reforma educativa. Sobre las negociaciones con el PSOE ha dicho que "están abiertas y cada vez vamos acercándonos más a los detalles. Quedan unos cuantos días y continuarán las reuniones para intentar llegar a acuerdos".

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