Liquidadas las primarias, la ejecutiva del PSC ha dejado todo el proceso de elección de candidato a la presidencia de la Generalitat en manos del consejo nacional, máximo órgano entre congresos, que se reunirá el próximo domingo. Por primera vez, la dirección del partido ha evitado proponer un nombre, a diferencia de lo que ha sucedido en convocatorias electorales anteriores, y ha facilitado que pueda haber un candidato alternativo al primer secretario, Pere Navarro, al suavizar los requisitos que establecen los estatutos del partido.
Quienes quieran encabezar la candidatura socialista deberán contar con el aval del 10% de los consejeros nacionales, es decir, 43 de 430. Con Navarro como candidato seguro, la 'exconsellera' Montserrat Tura buscará ahora los avales necesarios para disputarle el primer lugar de la lista. De momento, el líder socialista presentará este viernes por la tarde su candidatura en un acto en Terrassa.
El jefe de la campaña del PSC será el secretario de organización, Daniel Fernández, quien ha explicado que no había tiempo material para celebrar unas primarias abiertas a la ciudadanía, mandato que salió del último congreso del partido. La ejecutiva también ha descartado forzar una votación limitada a los militantes y simpatizantes, como la que hizo la federación de Barcelona el año pasado para escoger a su candidato a la alcaldía. "No obstante, las primarias son un compromiso vivo del PSC", ha asegurado Fernández.
Según el dirigente socialista, el partido "irá a por todas" en esta campaña electoral y se reivindicará como la tercera vía entre quienes quieren "petrificar, recentralizar o hacer desaparecer" el Estado de las autonomías y aquellos que optan por la independencia.
La apuesta socialista será "por una Catalunya unida y plural dentro de una España federal", promoviendo para ello todas las reformas legales que sean necesarias. Fernández ha explicado que la ejecutiva se ha felicitado por el giro que dio el jueves el grupo parlamentario, al defender abiertamente el derecho a decidir de Catalunya y una consulta de autodeterminación sin el permiso del Estado.