YA SON TRES DÉCADAS LAS QUE LLEVO EN CALA MONTJOI. Empecé en 1981 abriendo el restaurante en marzo, tras haber recorrido --siguiendo las instrucciones de Hans Schilling, el marido de Marketta, la primera propietaria-- los mejores locales de Europa. Queríamos transformar el nuestro recogiendo lo mejor de cada uno de ellos, así que nos empapamos de la decoración, la 'mise en place', las copas, los gueridones, el servicio, la cocina... Todo lo necesario para hacerles disfrutar.
Y en eso nos hemos volcado, en ofrecer cada año nuevos conceptos y recetas para diseñar los mejores menús y encontrar la mejor manera de gozar de ellos en la mesa. Ya hace años que, partiendo de una frase mía ("¡a ensayar a casa!"), pusimos en marcha el taller. Así, en invierno, con
el restaurante cerrado, nuestros chefs han podido trabajar en el desarrollo de técnicas y productos diferentes, creando nuevos platos con recetas innovadoras que también hemos publicado en nuestro catálogo de libros.
LA GRAN FAMILIA QUE DESDE EL PRIMER MOMENTO quise que fuera nuestra plantilla ha trabajado con cariño y con respeto, por los compañeros y por los comensales. Y con un rigor y una meticulosidad que han logrado que cada nueva temporada fuera más interesante que la anterior.
Ahora llega el final de esta etapa. Nuestras puertas estarán cerradas hasta 2014, pero estaremos trabajando dentro en el nuevo proyecto, que seguro que será una fuente inagotable de creatividad que hará que se siga hablando de nuestro país en todo el mundo.