El Periódico

MUERE EL REY DEL BLUES

Lucille se queda sin B.B. King

El músico bautizó así a todas sus guitarras en recuerdo de una pelea por una mujer en un local donde tocaba

  • El rey del blues revela la historia de Lucille

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  • B. B. King interpreta 'Lucille'

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EL PERIÓDICO / BARCELONA

Viernes, 15 de mayo del 2015 - 12:36 CEST

  • B.B. King, en agosto del 2008, durante una entrevista en Los Ángeles.

  • El rey del blues en una fotografía de la exposición 'American Music' de la norteamericana Annie Leibovitz de la galería C/O de Berlín, en el 2006.

  • B.B. King bromea con Eric Clapton durante una jam sesión, en junio del 2004 en Dallas.  

  • B.B. King y Eric Clapton, en una foto promocional de una de sus múltiples actuaciones juntos.

  • El rey del blues, en plena actuación en Toronto, en el 2001.

  • B. B. King posa con sus premios Grammy, en febrero del 2001.

  • El rey del blues, durante su tour internacional de despedida, en el 2006 en Berlín.  

  • B. B. King posa con los Rolling Stones.

  • B.B. King y Raimundo Amador, en una actuación conjunta en las Las Ventas de Madrid, en junio del 2004.  

  • B. B. King, durante un concierto en la Casa Blanca, en junio del 2006.  

  • El rey del blues posa junto a una estatua dedicada a su figura, en julio del 2002 en Montreux (Suiza), durante el festival de jazz de la localidad.  

  • B. B. King muestra al papa Juan Pablo II su guitarra Lucille, en diciembre de 1998, en el Vaticano.  

La carrera de B.B. King, fallecido este viernes a la edad de 89 años, estará siempre marcada por la relación del rey del blues con Lucille, el nombre con el que el músico llamaba a todas sus guitarras, un modelo de la marca Gibson.

Un nombre que tiene una buena historia detrás y que nos lleva al invierno de 1949. King actuaba en un local de Arkansas cuando unos espectadores se enzarzaron en una pelea y en el fragor de la batalla volcaron el bidón de queroseno que servía para calentar el recinto. El incendio se propagó rápido por el local y todos los que estaban allí, B.B. King incluido, se apresuraron a salir de la sala. Una vez fuera, se dio cuenta de que había olvidado coger su querida guitarra Gibson acústica de 30 dólares y, desafiando el fuego, volvió a entrar en el local para recuperarla.

Al día siguiente, el músico supo que dos personas murieron en el incendio y que la pelea empezó por una mujer llamada Lucille. B.B. King decidió entonces llamar así a su Gibson para no olvidar dos cosas: no pelear por una mujer y no volver a entrar en un edificio en llamas. Desde entonces, todas las Gibson que tuvo fueron Lucille.

No le asusta tener que ganarse la titularidad, pero tampoco quiere aburrirse en el banquillo