El ministro británico de Energía, el liberal demócrata Chris Huhne, ha debido renunciar al puesto en el gobierno de coalición de David Cameron, tras ser procesado por tratar de ocultar una infracción de tráfico, en el año 2003.
Su ex mujer, Vicky Pryce, que se enfrenta a la misma acusación, fue quien le denunció. Ambos podrían terminar en la cárcel. Lo que comenzó siendo una refriega conyugal, está teniendo consecuencias desestabilizadoras para la coalición de gobierno. Huhne, una figura destacada de los liberales, era quien mantenía a raya a los conservadores y se había enfrentado incluso con Cameron a propósito del abandono de la política de protección del medio ambiente.
Rival de Nick Clegg, con el que compitió sin éxito por el liderazgo del partido, su carrera política se auguraba prometedora. Pero poco después de las elecciones del 2010, Huhne abandonó a su mujer, una prestigiosa economista, con la que había estado casado 26 años, por una ayudante del partido.
La humillación de haberse enterado del affaire por la prensa fue el motor de la venganza. Fue entonces cuando Pryce sacó a relucir, como él le había pedido que, para evitar quedarse sin carnet, fuera ella la que cargara con tres puntos de penalización, diciendo que iba al volante del coche familiar, cuando superó el exceso de velocidad en una autopista. El político siempre ha negado la acusación, pero la Fiscalía de la Corona tiene pruebas suficientes para llevar el caso a los tribunales.