El Periódico Sociedad

Frente de rectores y estudiantes para rebajar las tasas universitarias el 30% el próximo curso

Las universidades públicas, salvo UPF y UOC, apoyan la propuesta de que la educación superior sea gratuita en 10 años

La reivindicación, auspiciada también por los sindicatos, incluye una revisión a fondo del actual sistema de becas

Frente de rectores y estudiantes para rebajar las tasas universitarias el 30% el próximo curso

ALBERT BERTRAN

Los rectores de la UPC, Enric Fossas (a la izda.); de la UdG, Sergi Bonet (centro), y de la UAB, Margarita Arboix, este jueves.

MARÍA JESÚS IBÁÑEZ / BARCELONA

Jueves, 16 de junio del 2016 - 18:44 CEST

Mientras los precios sigan siendo los de ahora -los más caros de España y unos de los más altos de Europa- y mientras las becas y ayudas al estudio mantengan los requisitos actuales, el acceso a la universidad en Catalunya difícilmente se hará en igualdad de condiciones para todos los estudiantes. Porque, ahora mismo, la barrera económica puede frenar al talento, la vocación y los méritos, si uno es un estudiante pobre. No todas, pero casi todas las universidades públicas catalanas, representantes de los estudiantes y los sindicatos mayoritarios en la educación superior se han unido para reclamar a las administraciones la rebaja de las tasas universitarias a partir del próximo curso 2016-2017 y una revisión de los criterios que se exigen a los alumnos para obtener beca.

La reclamación la lidera el Consell de l'Estudiantat Universitari de Catalunya (Ceucat), que exige a la Generalitat que aplique la reducción del 30% de los precios públicos de las matrículas aprobado el pasado abril por el Parlament. "Y que inicie el proceso para que la universidad catalana sea totalmente gratuita en un plazo de 10 años", ha clamado este jueves Lluís Forcadell, presidente del Ceucat. También critican por insuficiente el modelo de becas de equidad que la Conselleria d’Empresa i Coneixement aplica desde que Catalunya decidió, en el curso 2012-2013, subir las tasas en un 67% respecto al año anterior. Los rectores (muchos de ellos ya han abandonado el cargo) apoyaron entonces el incremento.

La queja de los estudiantes va un paso más allá. “Aún no está garantizado -ha agregado Forcadell- que los precios para estudiar un máster vayan a ser los mismos que los de grado cuando se implante el decreto del 3+2, como se comprometió la secretaría de Universitats, ni si para los estudios de máster existirá la posibilidad de solicitar beca de equidad”.

EN BUSCA DEL CONSENSO

Apoyan a los estudiantes los equipos de gobierno de seis de las ocho universidades públicas -la Pompeu Fabra (UPF) y la Oberta de Catalunya (UOC) no han respondido por ahora a la invitación a sumarse-. Con todo, el propósito es, según ha anunciado el presidente de turno de la Associació Catalana d'Universitats Públiques (ACUP), Sergi Bonet, que en julio en una reunión que tiene prevista la entidad, en la que sí están presentes la UPF y la UOC, "se intente consensuar una declaración conjunta sobre los precios universitarios".

“La Generalitat se justifica diciendo que la subida de tasas quedó compensada con el nuevo sistema de becas de equidad, pero estas están a expensas de las declaraciones de la renta de las familias de los alumnos, que no siempre son ecuánimes… La solución pasaría, por ejemplo, por crear unas buenas becas-salario”, ha abogado Enric Fossas, rector de la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC). Prueba de las dificultades que están teniendo los estudiantes para sufragar sus carreras, ha añadido en este punto Margarita Arboix, nueva rectora de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), "es que cada vez más los alumnos escogen grados que les resultan más económicos y se alejan de titulaciones más caras, como las experimentales".

Además de la crítica al modelo catalán, que distribuye las ayudas en función de la renta familiar de los estudiantes, Bonet, rector de la Universitat de Girona (UdG), ha lamentado que, tal y como están concebidas, tampoco las becas generales del Ministerio de Educación “son un sistema justo". "De los 38 países desarrollados de la OCDE, hay 11 en los que la universidad es totalmente gratuita y otros 12, en que las tasas no superan los 1.000 euros por curso", ha subrayado.

Campus copados por las clases altas

Estudiantes, rectores y sindicatos han alertado este jueves sobre cómo la actual política de precios y de becas universitarios está cerrando el paso a la universidad a los hijos de las clases sociales más humildes. De hecho, varios de ellos se han referido al estudio 'Ser estudiante universitario hoy', presentado hace tres semanas por la Xarxa Vives d'Universitats y la Fundació Jaume Bofill, en que se constata que las desigualdades sociales se han enquistado en la universidad española. “Sin un sistema que permita disponer a los estudiantes de autonomía para estudiar con sus propios recursos, los jóvenes seguirán teniendo que recurrir a sus familias para sufragar la matrícula y otros gastos, como ocurre ahora en prácticamente el 52% de los casos", advertía Antonio Ariño, sociólogo de la Universidad de Valencia y coautor del estudio. Eso supone, prosiguió Ariño, que "al caer en el 'familismo', se acaben reproduciendo las desigualdades sociales de siempre".

Entre las propuestas de mejora que los estudiantes del Ceucat ponen sobre la mesa está, además de la rebaja de tasas, unas becas que no solo cubran los gastos de matrícula, sino también el coste de la vida de los estudiantes.

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