IDEAS PARA DAR CONVERSACIÓN

Paraguas de autodefensa

Podría ser un juguetito de James Bond. Aguanta el peso de un hombre, golpea con la fuerza de una tubería de acero y parte cocos. Incluso protege de la lluvia

ANA SÁNCHEZ

Jueves, 8 de octubre del 2015 - 17:14 CEST

Tom Kurz se ha hecho famoso por hacer equilibrios encima de un paraguas. Tiene aura de espía británico: de negro impoluto, paraguas en mano. Pero cuando se mueve, se parece más bien a Bruce Lee. Sale en más vídeos por internet haciendo el spagat (abriéndose de piernas) que de pie. Este experto en artes marciales –acumula bibliografía sobre cómo entrenar la flexibilidad– se ha sacado de la manga del quimono un paraguas de autodefensa. Paraguas irrompible. “Paraguas de autodefensa”, se autobautiza. “Protege de la lluvia y de todo lo demás”, promete su inventor. ¿Sus ventajas? Es “legal” –enumera en su web–, “nunca levanta sospechas” y “no te hace parecer tonto”. Pesa entre 580 y 822 gramos (dependiendo del modelo), pero golpea con la fuerza de una tubería de acero, garantiza. Dan fe los vídeos de muestra, más propios de las artes marciales que de un artículo al por mayor: se parten de cuajo cocos y sandías, se destrozan sacos de boxeo, hasta se dan lecciones de hapkido (el arte marcial coreano) a base de paraguazos. Uno se puede armar con uno de estos paraguas desde 99,95 euros (el modelo estándar). Ya han vendido “miles”, aseguran desde el departamento comercial.

No le asusta tener que ganarse la titularidad, pero tampoco quiere aburrirse en el banquillo