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ANÁLISIS DE LA BANQUISA

El deshielo del Ártico de este año, el cuarto mayor de las últimas décadas

La capa de hielo flotante alcanza una extensión mínima de 4,41 millones de kilómetros cuadrados

ANTONIO MADRIDEJOS / BARCELONA

El deshielo estival de la banquisa boreal, la capa de hielo flotante que cubre el océano Ártico, ha sido este año el cuarto más intenso desde 1981, cuando empezaron las mediciones satelitales, según ha informado la NASA y el NSIDC (Centro Nacional de Datos sobre Hielo y Nieve de EEUU).

El mínimo se alcanzó el pasado 11 de septiembre con una superficie cubierta por el hielo de solo 4,41 millones de kilómetros cuadrados, 1,81 millones menos que el promedio de los últimos 40 años. La NASA no descarta que el mínimo aún pueda ser ligeramente peor, si cambiaran los vientos de forma acusada y repentina, pero lo considera poco factible porque el hielo ya está empezando a recuperarse.

En un ciclo anual, la banquisa crece en invierno y se contrae en verano hasta alcanzar un mínimo que normalmente acontece a mediados de septiembre. La extensión mínima anual no siempre es la misma, lógicamente, pero lo que está claro es que en las dos últimas décadas, sin excepción, se ha reducido de forma muy notable debido a las temperaturas anormalmente altas que está sufriendo el Ártico.

Los 10 peores años se sitúan entre los últimos 11 años. Los peores de la serie son, por orden, 2012, 2007 y 201l.

Variaciones interanuales

Las variaciones interanuales pueden estar muy vinculadas a fenómenos meteorológicos locales, recuerda la NASA, pero ahora no ha sido el caso. "Este año es el cuarto más bajo, y aún no hemos visto ningún fenómeno meteorológico importante o patrón de clima persistente en el Ártico que haya ayudado a impulsar el deshielo", dice Walt Meier, científico del Goddard Space Flight Center (GSFC). "El verano fue un poco más cálido que el año anterior en algunas áreas, pero más frío en otras". El récord de la historia reciente alcanzado en el 2012, por ejemplo, se vio favorecido por "un poderoso ciclón de agosto que fracturó la capa de hielo y aceleró su declive".

Hielo multianual

Cuando regresen el invierno y las temperaturas bajo cero, la banquisa se recuperará hasta alcanzar los valores habituales. El problema, como dice Maier, es que la capa de hielo invernal es cada vez más fina y menos resistente. Técnicamente, el hielo multianual es cada vez menor. Y cuando llega el calor del verano se fractura y funde con asombrosa facilidad.

"Probablemente, el hielo más grueso seguirá disminuyendo", insiste Joey Comiso, investigador del GSFC. "Puede haber algunas recuperaciones durante unos años, sobre todo cuando el invierno es inusualmente frío, pero se espera que siga bajando porque la temperatura de la superficie en la región sigue aumentando".

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