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'RECOMPTE 2017'

David Vázquez, educador social: "Nadie está vacunado contra el sinhogarismo"

David Vázquez coordina el sexto recuento de personas sin techo de la ciudad de Barcelona, el primero desde la aprobación del plan municipal

LUIS BENAVIDES / BARCELONA

David Vázquez, coordinador del Recompte 2017.

David Vázquez, coordinador del Recompte 2017. / periodico

David Vázquez (L’Hospitalet de Llobregat, 1974) es educador social y desde el 2002 coordina el centro de acogida de Filles de la Caritat, una de las entidades de la Xarxa d’Atenció a Persones Sense Llar (XAPSLL). Después de participar en varias recuentos de personas que viven en la calle, ahora prepara el Recompte 2017, el primero que se realiza desde la aprobación del Plan de Lucha contra el Sinhogarismo de Barcelona 2016-2020.  

–Pidió excedencia en su entidad para poder coordinar el Recompte 2017.
–Sí. Participé en los anteriores recuentos organizados por la red. En el 2008, 2011 y  2015. Daba apoyo a los grupos que recorrían las calles desde Filles de la Caritat, el único destinado específicamente a personas sin hogar convalecientes. Tienen problemas de salud grave, que requieren un apoyo que no pueden recibir ni en la calle ni en una vivienda tutelada. 

–¿Qué evolución ha sufrido el sinhogarismo?
–Del 2008 al 2011 se registró un aumento del 27% del número de personas que viven en la calle, que es un incremento importante, y que entendemos que se debe principalmente a la crisis económica. Se pasó de unas 600 personas a 800. En el último recuento se alcanzaron las 940 personas. La crisis continúa y se han añadido otros factores como unos precios del alquiler elevados  que están provocando una preocupante exclusión residencial.

–Son muchos factores.
–Sí, también influyen otras características propias de la ciudad de Barcelona, que atrae a turistas pero también a personas sin hogar. Recuerdo el caso de un hombre de Letonia que decía que había venido a Barcelona porque estaba convencido que aquí se curaría solo con el agua del mar. No tiene domicilio ni tiene nada, pero no se piensa marchar. Sabe que aquí no se morirá de frío en la calle y no pasará hambre. Y no hace falta irse tan lejos, porque también recibimos personas de otros municipios que no tienen los recursos de Barcelona. 

–El perfil de la persona que vive en la calle ha cambiado.
–Han cambiado las tendencias y casuísticas. Ahora no solo nos encontramos personas que trabajan que se pueden considerar pobres o en riesgo de exclusión social. También encontramos cada vez más personas que trabajan pero duermen en albergues porque no se pueden independizar cobrando 300 euros.  

–Más allá de conocer las grandes cifras, ¿para qué sirve el recuento?
–El recuento es una foto de la situación. Por un lado, permite identificar las necesidades, saber cómo actuar. Y por otro, es una buena herramienta para sensibilizar, para visibilizar una realidad. Porque nadie está vacunado contra el sinhogarismo.

–¿Esa es la idea de la campaña ‘Podrías ser tú’?
–Sí, el plan contra el sinhogarismo iba acompañado de esta campaña, que no deja indiferente a nadie. Es muy importante, porque toma a la persona de la calle como protagonista.

–La campaña rompe estereotipos y mitos.
–Nadie está en la calle porque quiere. Siempre explico la frase que le dijo una persona que dormía en la calle a una de las voluntarias: ‘Es más fácil acabar en la calle que tener un yate’. 

–Si te quedas sin trabajo y no tienes un apoyo familiar… 
–Exacto, usamos la imagen de la silla para explicar esto. La silla tiene cuatro patas: salud, trabajo, vivienda y las relaciones familiares o sociales. Si falla una, te puedes aguantar. Cuando fallan dos, la situación se complica. Y si se rompen las tres, te caes.

–¿Qué funciones realizan los voluntarios? 
–No tienen que hablar con las personas que están en la calle. Se trata de un recuento cuantitativo, no cualitativo como en otras ocasiones. Básicamente interesa saber el número, el sexo, identificar si están solos o acompañados, y si llevan animales o no.

–Necesitarán muchos voluntarios.
–Sí. Salen en grupo de tres y cuatro personas, y para cubrir las diferentes zonas necesitaremos unas 1.100 personas.  Vamos por el buen camino, pues ya tenemos más de 800 voluntarios.

–¿Requisitos?
–Deben ser mayores de edad y tener disponibilidad la noche del 17 de mayo. A las 21.30 horas reciben una formación  en alguna de los 13 puntos establecidos, en su mayoría equipamientos municipales, y a las 00.00 horas comienza el recuento. 

–¿Alguna novedad respecto a los recuentos anteriores?
–Hemos ampliado las zonas porque valoramos que había zonas de difícil prospección en el tiempo establecido, unas dos horas. No es lo mismo hacer el recuento en Nou Barris que en el Eixample, que es plano.

Páginas de información de la ciudad realizadas con la colaboración del Ayuntamiento de Barcelona.

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