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una vecina de gràcia llamada... Mar Ulldemolins, actriz

«Los comercios de Gràcia son ahora más especiales»

CARME ESCALES
BARCELONA

Valls (Alt Camp) es el municipio en el que nació, en 1980, la actriz Mar Ulldemolins. Y Gràcia, el barrio en el que su vida se integró a Barcelona. «Llegué a Gràcia por casualidad, porque aquí encontré el piso que me gustó, pero yo no sabía nada de este ni de ningún otro barrio de la ciudad», confiesa la actriz. De eso hace ya una docena de años, tiempo suficiente para afianzarse en la vida urbanita, de manera mucho más fácil, claro, en un barrio de calles estrechas, sin los grandes centros comerciales y franquicias que acaban poniendo la guinda en las zonas más céntricas de todas las ciudades del mundo. No es que Ulldemolins no entre nunca en una de ellas, pero prefiere el comercio donde la artesanía aporta a la vida un toque diferente. «Y los comercios de Gràcia son hoy más originales que antes», afirma la intérprete de Mònica Monràs en la serie Ventdelplà (TV-3) y una de las protagonistas del la serie por internet www.lesco sesgrans.com, proyecto escrito, dirigido e interpretado por el actor Roger Comas que se podrá ver a partir del próximo miércoles, 19 de junio.

Nuevos negocios

Rodar en estos momentos requiere ingenio sazonado con el coraje más barato, que es el impulso de la ilusión. Así se ha cocinado esta serie, cuya primera temporada consta de ocho capítulos de 10 minutos de duración cada uno. Es una comedia sobre las cosas más absurdas de la vida cotidiana y las obsesiones personales de cada cual. En ella, Mar Ulldemolins es la pareja de Roger Coma, el actor que en la actualidad podemos ver en la serie Gran Nord (TV-3), y en la que Ulldemolins también ha intervenido.

«El proyecto que estrenaremos la próxima semana es una apuesta adaptada a los tiempos actuales», define la actriz y vecina de Gràcia. En su barrio, Mar Ulldemolins también apuesta, a diario, por sortear esos palos en las ruedas que dificultan crecer y prosperar en esta época. «Cierran muchas tiendas, pero también veo que abren muchos otros negocios. A mí ahora las tiendas de Gràcia me parecen mucho más especiales que las que veía hace unos cuatro años», destaca la vecina. «Veo que la gente ha abierto nuevos negocios y han ido a buscar algo que fuera auténtico», añade Ulldemolins.

La-A (Torrent de l'Olla, 86), con artículos decorativos surgidos de la creatividad, en un espacio decorado también originalmente, o la de reciente apertura, hace tan solo unas semanas, TresHort (Providència, 57), constatan que el barrio en el que vive Mar Ulldemolins se reinventa constantemente. «He descubierto TresHort hace cuatro días. Me fije en ella porque había hecho un curso en la Casa Elizalde, L'hort al balcó, sobre cultivo ecológico y no en todas partes localizas lo que necesitas para esta actividad. Aquí ahora puedo venir a buscar la planta de lechugas, cebolla tierna, calabacín... para cultivar en mi terraza», explica la actriz, que acaba de finalizar la segunda temporada teatral de Dubte, la obra dirigida por Sílvia Munt, en la que Mar Ulldemolins ha trabajado junto a Rosa Maria Sardà, Ramon Madaula y Nora Navas, como actores principales.

Bares musicales

Además de su selección de tiendas, Mar Ulldemolins suele frecuentar muchos de los bares del distrito en el que reside. «Ahora estoy empezando a descubrir bares de vermuts. Está bien que los amigos te obliguen a salir de Gràcia, porque yo me quedaría siempre aquí, y eso que me muevo en moto», reconoce.

«En Gràcia lo tengo todo, me encanta el mercado de la Abaceria Central, pero ahora me queda lejos de donde vivo y voy al de la Estrella (Pi i Margall, 73-75)», detalla Ulldemolins, que también tiene su propia guía del ocio en Gràcia. En ella están los bares Bonobo (Santa Rosa, 14), Vinilo (Matilde, 2), Cara B (Torrent de les Flors, 36), Heliogàbal (Ramón y Cajal, 80) y la coctelería La Elephanta (Torrent d'en Vidalet, 37), «donde hacen buenos gintónics», precisa la clienta. «Lástima que todos estos lugares, a pesar de estar insonorizados, tengan que cerrar a las tres», lamenta la vecina, a quien no le extraña en absoluto que en Gràcia, la gente de otros barrios acostumbre a perderse. «Yo, porque ya llevo mucho tiempo aquí, pero lo entiendo», dice desde una de las plazas de Gràcia que más le gustan, la del Raspall. «Es de las más tranquilas».

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