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Está de tournée televisiva. Ha sacado su tercer tomo de memorias y cotilleos políticos, y se prodiga. Hablamos de José Bono, definido por Pepe Antich en FAQS (TV-3) como: «Un parlanchín». En La Sexta noche, Iñaki López le preguntó si le veía futuro a ese abrazo, a ese pacto de gobierno con Iglesias como socio. Contestó con alegría: «¡Ya no escucho su tufillo estalinista! Y yo creo que se va a moderar más porque si no, acabará con solo una docena de diputados, como Anguita». ¡Ahh! Es prodigioso el sistema sensorial que tiene Bono: resulta que el tufillo, que es una emanación, un efluvio, que se detecta por la nariz, él lo percibe por el oído. Pasmados se han quedado todos los otorrinos del mundo. Al margen de estas maravillas sensoriales, Bono estaba contento. Considera que Podemos, «en cuanto toquen poder», se van a transformar en ovejas mansísimas. ¡Ahh! Esta visión que tiene Bono de la política se acerca a aquellos musicales tan hermosos y románticos (Siete novias para siete hermanos, Cantando bajo la lluvia) que hacía Stanley Donen a mediados del pasado siglo.

Bono y el "tufillo estalinista" de Podemos (leer noticia)