Los 50 nuevos trenes que TMB incorporará al servicio de metro hasta el 2023 serán más accesibles. Los convoyes, que se están fabricando en la planta de Alstom en Santa Perpètua de Mogoda, tendrán pasillos y puertas más anchas. Se ha mejorado especialmente la primera puerta del tren, que se abrirá automáticamente y contará con un avisador de luz y sonido para localizarlas. Además, en esta primera puerta se sustituyen las barreras verticales, que eran un obstáculo para los usuarios con silla de ruedas, por sujeciones al techo. Para las personas con dificultades de movilidad, se ha instalado un botón en la altura del asiento para que el conductor sepa que necesita más tiempo para bajar. El tren también tendrá 20 asientos reservados señalizados en rojo.

Así serán los nuevos vagones del metro de Barcelona (leer noticia)