30 sep 2020

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tenis

Wimbledon anuncia que cancela la edición del 2020 por el coronavirus

Es la primera vez en 75 años, desde la segunda guerra mundial, que no se disputa el torneo de hierba

Jaume Pujol-Galceran

Nadal, en su duelo con Querrey en WImbledon.

Nadal, en su duelo con Querrey en WImbledon. / REUTERS / ANDREW COULDRIDGE

Wimbledon tampoco ha podido evitar el KO del coronavirus pero gracias a un seguro contra pandemias salvará su economía tras anunciar  la cancelación de la 134ª edición del Grand Slam. Es la primera vez en 75 años, desde la segunda guerra mundial, que se anula un torneo que se inauguró en 1877.

"Con mucho dolor la directiva del All England Tennis Club (AELTC) y el comité organizador de Wimbledon han decidido hoy que los campeonatos de 2020 sean cancelados debido a la preocupación de la salud pública ligada a la pandemia del coronavirus", anunció el torneo en un comunicado oficial en el que avanzaba las fechas de la edición del 2021, del 28 de junio al 11 de julio.

Esta es la tercera ocasión que se suspende Wimbledon después de cuatro años en la Primera Guerra Mundial (1915-1918) y seis años más durante la segunda Guerra Mundial (1940-1946). "Estoy destrozado", ha afirmado Roger Federer, ocho veces campeón del torneo inglés, al conocer la noticia. El exnúmero 1 mundial adelantó du intención de volver a Wimbledon en el 2021, a punto de cumplir los 40 años.

En las últimas semanas los ejecutivos de Wimbledon habían mantenido esperanzas y reuniones con la ATP, la WTA y la FIT para poder salvar el torneo y recolocarlo en las fechas de los anulados Juegos Olímpicos de Tokio (24 de julio a 8 de agosto), pero finalmente ha sido imposible "ante la posibilidad  de que las medidas impuestas por el Gobierno británico continúen varios meses. Creemos que había que actuar de manera responsable para proteger la salud de gran número de personas que hacen falta para preparar Wimbledon", añadía la nota.

Pérdidas cubiertas

La suspensión de Wimbledon está protegida económicamente gracias a un seguro que el torneo tiene contratado ante una posible pandemia. Es el único de los cuatro Grand Slams que se ha protegido en ese sentido de todo el circuito, por lo que minimizará sus pérdidas monetarias. En el 2018 sus ingresos brutos ascendieron a  290 millones de euros.

Esta es una de las razones por la que Roland Garros argumentó para trasladar unilateralmente el torneo a septiembre. Una cancelación del Grand Slam parisino supondría un duro golpe económico, (260 millones de euros) justo el año que debía estrenarse la nueva pista central cubierta. En Wimbledon, con los derechos televisivos y la venta de entradas cubiertas, las mayores pérdidas llegarían del merchandising y de la venta de comida.

Junto con la cancelación de Wimbledon, la ATP y la WTA también anunciaron, conjuntamente, la ampliación de la suspensión de sus circuitos hasta el 13 de julio de 2020. Eso obliga a cancelar toda la gira de hierba prevista con los torneos ATP de Hertogenbosch, Stuttgart, Queen's, Halle, Mallorca, Eastbourne, así como los de la WTA de Hertogenbosch, Nottingham, Birmingham, Berlín, Eastbourne y Hamburgo.

"Lamentablemente, la actual pandemia mundial de COVID-19 no nos deja más remedio que suspender aún más el Tour; una decisión que hemos tomado en estrecha cooperación con nuestros miembros y los otros órganos rectores del tenis", dijo Andrea Gaudenzi, presidente de ATP. 

Futuro muy incierto

ATP y WTA se dan un plazo de más de cuatro meses para seguir la evolución de la pandemia en el mundo, aunque la temporada tenística cada vez está más cerca de ser anulada. Los responsables del Abierto de Estados Unidos, que está previsto comience  el 31 de agosto, siguen firmes en su intención de jugar el torneo.

"Entendemos las circunstancias especiales del All England Lawn and Tennis Club y las razones detrás de la decisión de cancelar el torneo de 2020. En estos momentos, la USTA sigue con sus planes de jugar el torneo tal y como está previsto", dijo en un comunicado la federación estadounidense .

"No creo que se pueda jugar este año", analizaba el extenista Emilio Sánchez-Vicario en las redes sociales, argumentando la imposibilidad de movimiento que van a tener los jugadores, técnicos y aficionados para desplazarse a los torneos por las distintas cuarentenas de los países en los que se podría jugar.

En el mismo sentido se expresaba la excampeona de Wimbledon, Amelie Mauresmo. "Creo que tendremos que trazar una línea roja en la temporada 2020", ha dicho en Twitter .