Astronomía

Una extraña galaxia en forma de rueda, la nueva sorpresa del Telescopio Espacial James Webb

Su misteriosa forma es producto de una antigua colisión a alta velocidad entre una gran galaxia espiral y una galaxia más pequeña

Una extraña galaxia en forma de rueda, la nueva sorpresa del Telescopio Espacial James Webb

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Pablo Javier Piacente

Ubicada a 500 millones de años luz de distancia de la Tierra, la galaxia Cartwheel ha sido retratada al detalle por el telescopio James Webb de la NASA. Además de su sugerente forma, muy similar a una rueda de un antiguo carruaje, esta zona del cosmos arroja luz sobre los procesos de formación de nuevas estrellas.

El Telescopio Espacial James Webb de la NASA nos muestra a la galaxia Cartwheel como nunca antes la hemos visto, revelando nuevos detalles sobre la formación de estrellas y el agujero negro que se ubica en su centro. Utilizando su poderosa mirada infrarroja, el telescopio Webb deja en evidencia los cambios que ha sufrido esta extraña galaxia durante miles de millones de años.

Producida por intensas colisiones

La galaxia Cartwheel se localiza a unos 500 millones de años luz de distancia de la Tierra, en la constelación de Sculptor. Su increíble apariencia no es obra del azar: es en realidad el resultado de un violento evento cósmico, un intenso choque a toda velocidad entre una gigantesca galaxia espiral y otra galaxia de menores dimensiones. 

Este tipo de colisiones intergalácticas alcanzan una dimensión que resulta muy difícil de explicar en términos terrestres, dada su fuerza y magnitud. En definitiva, provocan una serie de eventos en cadena que afectan a zonas mucho más amplias del Universo que aquellas que ocupan las galaxias involucradas. Esto explica la caótica composición de Cartwheel y su entorno. 

En el caso específico de la “galaxia rueda”, el choque modificó notablemente su forma y estructura original. Como el telescopio Webb nos permite ver, se crearon dos anillos en la misma formación, uno interior y extremadamente brillante, junto a otro circundante y de sugerente colorido. Estos dos anillos se expanden hacia afuera desde el centro de la colisión, en un fenómeno similar a las ondas que se crean sobre la superficie inmóvil de un lago cuando arrojamos una piedra. 

Estas increíbles características hacen que los astrónomos ubiquen a Cartwheel dentro de la categoría de "galaxias anulares", una variedad mucho menos común que las galaxias espirales como la Vía Láctea. Pero más allá de su extraña forma, las observaciones realizadas con la cámara de infrarrojo cercano (NIRCam) y el instrumento de infrarrojo medio (MIRI) del telescopio Webb brindan precisiones sobre fenómenos cósmicos de trascendencia científica. 

En constante cambio

Según una nota de prensa, ahora los investigadores pueden apreciar con máximo precisión el núcleo brillante de la formación, que contiene una enorme cantidad de polvo caliente: las áreas más fulgurantes resguardan gigantescos cúmulos de estrellas jóvenes. Al mismo tiempo, el anillo exterior está compuesto por otras regiones de formación estelar y por rastros de supernovas. Toda esta región se ha expandido durante unos 440 millones de años y continúa haciéndolo.

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En consecuencia, el anillo en expansión colisiona contra el gas presente en el medio interestelar y desencadena nuevos procesos de formación de estrellas. Todos estos fenómenos, junto al papel del agujero negro que habita en el interior de la estructura, podrán ahora ser analizados al detalle gracias a las nuevas imágenes obtenidas por el telescopio Webb. 

Aunque previamente otros telescopios, incluido el Telescopio Espacial Hubble, habían mirado hacia la extraña galaxia Cartwheel para examinar esa zona del cosmos, su tecnología era insuficiente para desvelar todos los misterios que oculta esa lejana región del Universo. Sin embargo, la capacidad de Webb para detectar luz infrarroja hará posible gestar nuevos conocimientos sobre la naturaleza de Cartwheel y las misteriosas galaxias anulares.