Actor de 'La edad de la ira' y 'Élite'

Manu Ríos, del trío en Atresplayer al ‘todo vale’ en Netflix

El actor protagoniza el capítulo de 'La edad de la ira' de este domingo en Atresplayer Premium y vuelve en abril con 'Élite'

Artista precoz, hizo sus pinitos colgando 'covers' en Youtube, en el musical 'Los Miserables' y como ficha roja de Parchís

El actor e ’influencer’ Manu Ríos, protagonista de ’La edad de la ira’ (Atresplayer) y ’Élite’ (Netflix).

El actor e ’influencer’ Manu Ríos, protagonista de ’La edad de la ira’ (Atresplayer) y ’Élite’ (Netflix).

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Inés Álvarez
Inés Álvarez

Periodista

Especialista en programas de televisión y series

Escribe desde Barcelona

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Manu Ríos ha entrado por la puerta grande de la interpretación despojado de tabús. Aunque conoció lo que era trabajar en una serie con 16 años en ‘Chiringuito de Paco’ -- después de buscar una oportunidad en ‘talents’ como ‘Tú sí que vales ’y ‘Cántame cómo pasó’ (para ser el Carlitos Alcántara del musical basado en la serie de TVE--), este atractivo joven de metro ochenta, exóticos ojos verdes y unos labios XL de pura materia orgánica saltó al estrellato ‘teen’ dando vida en ‘Élite’ a Patrick. Un chico gay que donde pone el ojo pone la bala. Y que no tiene problemas en utilizar la ducha de su instituto, un prestigioso centro donde acuden cachorrillos de clase bien, para sofocar un calentón.

Aunque últimamente lo hemos visto en otra piel, la de Marcos, uno de los adolescentes de La edad de ira’. Concretamente el chico acusado de matar a un padre que pudría el ambiente familiar con sus malos tratos, cuyo punto de vista de lo que pasó ese trágico día (cada episodio busca la mirada de uno de los cuatro jóvenes protagonistas) se podrá ver este domingo en Atresplayer Premium en un capítulo que lleva la serie a su final. Un personaje muy diferente: "Es mucho más oscuro, más profundo, que Marcos. Pero mola", dice de él.

En la ficción que da vida a un libro de Nando López que triunfa en los institutos, Ríos es un chico guapo y popular, pero tremendamente enigmático, que mantiene una relación a tres con sus dos amigos, Sandra (Amaia Aberasturi) y Raúl (Daniel Ibáñez). Lo que implica escenas “delicadas”, como le gusta llamar, que ha “naturalizado, porque es natural”. Pronto, el 8 de abril, lo volveremos a ver en Netflix como un Patrick desenfrenado que adopta rasgos de líder total y que en principio vuelve a chocar con el fracaso amoroso, porque ser tan terriblemente atractivo no siempre lleva al éxito.

Aunque él a sus 23 años lo está saboreando a nivel profesional (seguro que también personal), ya que hace mucho que este chico del manchego pueblo de Calzada de Calatrava (sí, sí, el mismo de Almodóvar), lucha sin cejar para ser cantante, bailarín y actor (aunque de pequeño tenía un plan B como profesor, catedrático o periodista). Con 4 añitos ya entretenía a las clientas de la peluquería de su madre, Manoli, con sus actuaciones y con 9 participó en un programa ‘Cantando en familia’ en la tele de Castilla-La Mancha (impagable su número de ‘Eva María’ enfundado en un elegante traje y un flotador de dragón).

Asimismo, jugaba a ser cantante colgando ‘covers’ de hits en Youtube, como su admirado Justin Bieber, que así fue como comenzó. Y aunque no cursó estudios musicales, se entregó a la música viviéndola también con su cuerpo formándose en ballet clásico y danza urbana. Y cumplió un sueño participando en el musical ‘Los Miserables’ con 12 años. “Una experiencia increíble, porque es el musical de los musicales”, dijo con salero entonces.

La música le sigue persiguiendo, y tras la primera temporada de 'Élite' pensó en meterse en un estudio y componer, pero le llegó el proyecto de Atresplayer y lo aparcó: "No me gusta dividir mi energía en muchas cosas y no hacerlo bien del todo", confiesa. El estilo que tiene en mente no lo tiene definido: "Quiero probar cosas nuevas y frescas", comenta.

Su primer filtreo con la fama como cantante le llegó en 2012 con el grupo musical Parchís ("Parchis-is-is-is"), donde era la ficha roja. Allí mostró su desparpajo ante las cámaras y que tenía hechuras de pequeño modelo, lo que aprovecharía más tarde al dedicarse a la moda en las redes sociales para marcas tan diversas como Dior, Pull and Bear y Lefties. Esta nueva faceta le llevó incluso a desfilar en las pasarelas no solo de Madrid y Barcelona, sino que también en las de Milán, Ámsterdam, Los Ángeles y Pekín.

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Pronto se convertiría en un cotizado ‘influencer’, y sus seis millones de seguidores hicieron que fuera el español más seguido en Instagram. Ahora ronda los 10 millones. Con la incursión de ‘Élite’ en el mercado de valores, estas cifras subirán como la espuma. Aunque él las quiere humanizar. “Mis seguidores son personas que apoyan lo que hago, no números”, asegura el joven, que ya ha demostrado que es más que una cara (muy) bonita de Instagram.